20 de enero de 2020, 11:16:53
Entrevistas

PRESENTA 'DAME VIDA'


Huecco: “Seguiré denunciando la violencia de género en mis canciones”


Lo ha vuelto a hacer, y ya van tres. Iván Sevillano, más conocido como Huecco, vuelve a presentar un trabajo discográfico en el que la música se pone al servicio de la experimentación estilística, por un lado, y de la vocación solidaria, por el otro. Dame Vida, tercer álbum en solitario del ex vocalista de Sugarless, se publica este martes con un mensaje de esperanza y una eclosión de ritmos que tocan, incluso, la polca y la lengua rusa.
Ya en abril, el adelanto homónimo del disco reunió en su videoclip a caras del deporte de la talla de Pau Gasol o David Villa en torno a una iniciativa de apoyo a la niñez haitiana que quiere llevar, a través del fútbol y la música, luz eléctrica a todos los hogares. Sin embargo, Huecco no olvida otros de los acentos solidarios que han marcado algunos de sus éxitos. Con Se acabaron las lágrimas puso a bailar en 2008 a Susana Griso, José Mota, Ana Pastor o Antonia San Juan en contra de la violencia de género y tres años después dedica Luna de nata a “todas esas mujeres que luchan cada día por salir de su cárcel personal”. “Es mi forma de decir que, aunque este disco va de otra cosa, no me olvido”, ha declarado el artista en una entrevista a EL IMPARCIAL.


Después de tres años de trabajo para dar luz a este Dame Vida, ¿qué se le pasa por la cabeza a Huecco en el día antes del lanzamiento?
Pues sobre todo un enorme sentimiento de responsabilidad, la verdad, porque se ha generado mucho bombo y la canción ha sonado en muchos sitios. Además, me veo en la obligación también de cerrar el círculo con todos los campeones del mundo que han puesto su cara en el video. Mañana empieza todo y estoy… hasta con un cierto nervio, si me apuras.

En abril, la élite del deporte se unió para presentar el videoclip del single, en el que se ve a David Villa, Felipe Calderón, Jorge Lorenzo, Vicente del Bosque o al ‘Kun’ Agüero jugando con un balón de fútbol. Esa pelota, creada por las emprendedoras estadounidenses Jessica Matthews y Julia Silverman, va generando energía según se juega con ella y es capaz de originar luz. Ahora, apadrina este invento a través del proyecto Dame Vida-Socket. ¿En qué consiste?
Todo el royalty que me paga la discográfica por cada disco vendido y por cada descarga de la canción (creo que van ya más de 10.000 canciones), no sólo en España, sino también en Alemania, Francia y Estados Unidos, donde también va a salir a la venta, lo donaré, a través de la Fundación Dame Vida, a las creadoras del balón. Ellas dedicarán ese dinero a la manufacturación de estos balones, que son un delirio tecnológico, y a su reparto por zonas donde no tienen ni balones ni, menos aún, luz por la noche. En principio se dirigirán a Haití, pero pueden venir más países luego.

Aunque el disco ya estaba totalmente programado cuando conocí a Jessica y Julia, propuse poner la canción Dame Vida al servicio del proyecto y asociarme con ellas. Ellas ponían la tecnología y yo la parte más mediática para poder reunir el máximo foco de atención posible. La idea es que, mediante la venta de discos, tonos, etc., podamos recaudar el máximo dinero posible, para poder hacer el mayor número de balones. Esto no tiene fin: si se venden 10.000 discos, los balones que se puedan hacer, y si se venden 100.000 y eres disco de platino, pues los que se puedan.

PIE DE FOTO¿Por qué fútbol?
Porque en cualquier país del mundo, sacas una guitarra o sacas una pelota de fútbol y las sonrisas de los niños son automáticas. El fútbol y la música son los verdaderos idiomas universales. Hay algunos países donde el baloncesto casi no se juega o donde el tenis ni siquiera se conoce, pero sacas un balón de fútbol en Paquistán, en Palestina, en India, en Chile o donde quieras y, si hay niños delante, la respuesta es instantánea.

¿Cómo fue la grabación del videoclip?
Fue precioso, porque ellos dieron su 200% y para mí, como practicante y amante del deporte que soy, supuso una experiencia espectacular. Imagínate lo que es jugar al fútbol con Villa, al que admiras, o meter unas canastas con Calderón en Toronto en la pista de los Raptors, o tocar la guitarra con Jorge Lorenzo cuando yo me he levantado de la mesa en mi casa gritando cuando ha ganado una carrera. Además, ese respeto era mutuo, porque algunos de ellos ya me seguían por la canción de Se acabaron las lágrimas o La guerrera. Era una sensación rara pero muy gratificante al pensar que estaba pasando algo tan bonito.

Además de la idea de llevar luz, literal y figuradamente, a Haití a través del fútbol y la música, está desarrollando a través de la fundación otros proyectos en Haití que han dado lugar a uno de los temas del disco, Pwoteksyon, en el que las niñas de un orfanato haitiano hacen de coristas. ¿En qué consisten esas iniciativas?
Hay dos proyectos abiertos. Ayuda a dos orfanatos de la ciudad de Léogâne. En uno hemos hecho una pequeña granjita de pollos, porque era la necesidad que tenía ese orfanato para subsistir y para que todos los niños después de la escuela tuvieran una motivación extra. Alimentan a los polluelos para luego vender la carne y los huevos. Ellos los cuidan y nos van mandando fotos, es muy emocionante.

En el otro, un orfanato de 30 niñas, hemos hecho una reconstrucción. Eran niñas jóvenes, en Haití, en el campo y con la única protección de una valla de medio metro, así que al final era peor el remedio que la enfermedad. Había unas deficiencias de seguridad muy grandes y conseguimos reunir el dinero suficiente para hacer una valla de cemento enorme, de tres metros y medio, con cristales arriba y con una verja de hierro. Poco a poco…

PIE DE FOTOAl final ayuda quien quiere. Siempre hay algún sitio donde puedes aportar tu pequeño granito de arena hasta donde cada uno pueda.

El sonido de Huecco se caracteriza ya por la mezcla de estilos, por el eclecticismo equilibrado que en este disco vuelve a experimentar una vuelta de tuerca con un coqueteo con la polca y la lengua rusa...
Siempre hay que aportar un extra. Yo le tenía ganas al ruso, tanto al idioma como al ritmo, porque me parece fascinantemente difícil. Tomé unas cuantas clases muy cortas, lo justo para hacer una letra muy simple que habla sobre una mujer con los ojos muy bonitos. En lo musical, soy un fan de Los 24 caprichos de Paganini, que no tiene nada que ver con Rusia, pero me apetecía meter algo con un violín endemoniado, del tipo de sus armonías infernales, mezclado con algo de medio polca, medio punky… ¡y que sonara como muy a música del Este! Nunca lo había hecho antes, pero tenía esa idea en la cabeza. Compuse cada nota de lo que oís, de todos los violines. Me siento muy orgulloso.

Después de esto, ¿queda algún estilo o ritmo por tantear?
Me he quedado con ganas de meter en este disco un merengue, pero muy guitarrero. Y quiero hacer algo que se acerque al folclore de mi tierra, de Extremadura, con flautas y tamboriles. Pero no me preocupa, lo dejo para el siguiente, porque habrá un cuarto disco y hay mucha música con la que experimentar.



En las letras de las canciones, dedica palabras de ánimo e ilusión a las personas que luchan contra el cáncer (en Barriendo estrellas), al amor y, de nuevo, habla de la violencia de género en Luna de nata
Sí, es una manera de decir: “Sigo aquí, este disco va de otra cosa, pero me acuerdo”. Cuando te metes en una cosa tienes que seguir, más cuando hay muchas mujeres maltratadas que aún nos llaman y nos dan las gracias. Y esto no quedará aquí. Seguiré seguro denunciando el maltrato a las mujeres en mis canciones.
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