27 de noviembre de 2020, 18:37:11
Sociedad

IPC


Desayunar es cada día más caro porque las materias primas cotizan al alza


Desayunar cuesta cada vez más dinero: según datos del Índice de Precios de Consumo (IPC), materias primas como el cacao, los cereales el azúcar o el café han aumentado considerablemente su precio respecto al pasado año.


Los expertos aseguran que el desayuno es la comida más importante, pero de un tiempo a esta parte se ha convertido también en uno de las cosas que hacemos a diario que más se han encarecido, toda vez que los altos precios se han instalado en materias primas como el cacao, el azúcar o el café.

Según los datos del Índice de Precios de Consumo (IPC), el café y el cacao se han encarecido un 12,2 por ciento en los últimos doce meses, y el azúcar, ingrediente principal de casi todo lo que desayunamos, cotiza un 26,6 por ciento arriba, en relación a 2010.

El coste de los cereales y sus derivados son un 3,8 por ciento más elevados que hace un año, y la leche, que no puede faltar en el almuerzo, se ha revalorizado un 1,1 por ciento en un año.

El pan con el que preparamos las tostadas cuesta un 1 por ciento más, y el aceite de oliva con el que se alegran las barritas se encarece un 2 por ciento.

Desayunos continentales y británicos soportan mejor la escalada de precios que han registrado las "soft commodities" en los últimos años y registran un descenso del precio de los huevos del 0,1 por ciento y la carne del porcino detiene su ascenso en los 2,4 por ciento, en un año en el que Bruselas tuvo que activar una de las medidas de mercado disponibles ante los bajos precios.

Más allá de la fotografía que ofrece el IPC para el mes de agosto, el caso es que la escalada del precio de las materias primas alimentarias que se inició el pasado año, comienza ya a verse plasmada en los coste que pagan los consumidores por estos bienes y sus derivados.

El caso del azúcar es uno de los más visibles, en un contexto en el que el año pasado por estas fechas obligó a varias cadenas de supermercados de la vecina Portugal a racionar su venta y el fantasma del desabastecimiento sobrevoló la Unión Europea.

Mientras tanto, el sector remolachero español se lleva las manos a la cabeza cuando oye que Bruselas quiere liberalizar el mercado del azúcar en 2016 para relajar sus precios, y advierten del efecto contrario por la inseguridad que conlleva depender de mercados extranjeros que venden al mejor postor.

El café por su parte, tras muchos meses de escalada continua llegó a alcanzar en el primer semestre de 2011 cotizaciones jamás vistas desde 1977.

Desde un punto de vista más positivo para el consumidor, la crisis económica que empuja al alza el precio de las materias primas también ha provocado una devaluación de la moneda estadounidense frente al real brasileño o el peso colombiano que han relajado los precios del café durante los últimos meses, pero que sin embargo, se mantienen muy por encima en relación a hace un año.

El cacao también registró su particular expansión alcista coincidiendo con el conflicto político de Costa de Marfil, principal productor mundial, lo que situó los precios en febrero, ecuador de la campaña, un 30 por ciento por encima de los marcados al inicio de la campaña, en octubre de 2010.

Los cereales, por su parte, se mantienen en niveles muy elevados desde el pasado verano, cuando el cierre de las exportaciones rusas tuvo un efecto dominó en el mercado de futuros de Chicago.

Desde aquellas fechas y debido a diversos factores meteorológicos y políticos, las cotizaciones se han mantenido por encima de los 200 euros la tonelada, y se sitúan en parámetros similares a los registros obtenidos durante la crisis alimentaria de 2007-2008.
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