25 de noviembre de 2020, 8:42:47
Cultura

jose maria rueda exposicion sociedad cervantina nuevos valores arte español


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Ha organizado junto a Pablo de Arriba una exposición de jóvenes artistas españoles en la Sociedad Cervantina. ¿Eso es algo raro de ver?
De vez en cuando sí se dan este tipo de iniciativas y actividades pero, de todas formas, siempre es una gran satisfacción que se organicen este tipo de eventos, sobre todo si se atiende al momento lleno de dificultades por el que atraviesa España.

Ha sido el encargado de seleccionar los alumnos que participan en esta exposición. ¿Qué criterios ha seguido?
Tanto Pablo de Arriba como yo hemos tratado de no recurrir a seleccionar a los alumnos porque compartan un estilo concreto, sino que hemos buscando reflejar la máxima diversidad sin olvidar la calidad de los trabajos presentados. Tampoco comparten formato, ya que las hay grandes, de más de dos metros, y pequeñas.

Pese a que hayan huido de reflejar un estilo concreto, ¿a los artistas sí les une un estilo?
Lo que ocurre es que resulta complicado hablar del estilo. De hecho, es un asunto complejo que trato a veces con mis alumnos. Evidentemente, cuando un artista se encuentra en el comienzo de su carrera desea tener un estilo propio, pero eso es imposible. El artista es resultado de una formación continua a lo largo de su vida. Eso lo demuestra la obra de cualquier artista en cualquier época. Por ejemplo, la de Picasso, que supuso una revolución en su tiempo, pero fue cambiante en el tiempo. Es importante recalcar, además, que se vio siempre influida por artistas anteriores. Por tanto, el estilo del artista lo define el trabajo constante y el conocimiento de la Historia del Arte. Es decir, no es original el que inventa algo, sino el que, como dice la palabra, recurre a los orígenes del arte.

¿La formación es, entonces, fundamental para saber crear?
Sí, sin duda. Esta exposición creo que lo demuestra. Aquellos que vayan a verla quedarán gratamente sorprendidos.

Luego, ¿es un error creer que el artista desconocido no puede sorprender?
Por supuesto. Mis alumnos me sorprenden todos los años. Como profesor, es algo maravilloso de percibir.

Imagino que los alumnos que participan viven con emoción tener este tipo de oportunidades para dar cuenta de su creaciones…
Así es. Casi todos los alumnos que exponen sus trabajos han terminado la carrera, aunque también los hay que acaban de terminar. Para algunos de ellos es la primera vez que se les presenta la oportunidad de exponer sus creaciones, aunque he de decir que otros han participado ya en exposiciones colectivas e, incluso, individuales. Para todos es, sin duda, un gran estímulo.

Más si se atiende a lo que dice sobre las dificultades de abrirse camino en la actualidad…
Claro. En mi época, cuando estudiábamos en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, la salida era la enseñanza. Aunque esta salida laborar sigue siendo una opción, con el nuevo plan de Boloña están contempladas especialidades como la restauración o el diseño gráfico, además de la pintura y la escultura, entre otras. Esto abre más el abanico de posibilidades para encontrar un empleo.

¿En qué situación se encuentra España como plataforma de nuevos artistas?
Creo que España ha sido uno de los países con más tradición en cuanto a las artes plásticas, ya que no hay que olvidar que ha sido un país puntero en disciplinas como la pintura a lo largo de la historia. Creo que sigue siendo así. De hecho, las facultades de Bellas Artes de Madrid y de otras provincias son un punto de referencia para estudiantes del extranjero.


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