28 de marzo de 2020, 12:06:27
Deportes

Mundial de Copenhague


España lucha por recuperar su prestigio ahuyentando los fantasmas en la carretera


El ciclismo nacional afronta este fin de semana el Mundial de Copenhague como la oportunidad de cerrar una temporada brillante que ha supuesto el regreso a la cima de este deporte. El triunfo español en dos de las tres grandes carreras por etapas y la ascensión de un notable pelotón de secundarios a las primeras plazas de todo tipo de pruebas confirma la calidad de nuestra cantera. El Imparcial analiza los factores que han influido en este crecimiento con algunos de los protagonistas del ciclismo patrio.


El año 2010 significó un bache en la brillante trayectoria que el ciclismo español ha trazado desde la aparición de Federico Martín Bahamontes en el Tour de Francia. Durante los últimos meses de la temporada pasada se acumularon las noticias nocivas para el desarrollo de este deporte en nuestro país: la UCI acusaba de dopaje a Alberto Contador tras haber conquistado su tercer entorchado parisino, la Vuelta coronaba a un extranjero –el italiano Vincenzo Nibali- y el segundo clasificado, Ezequiel Mosquera, era acusado de dopaje pocos días después de la conclusión de la ronda española y, finalmente, se cortó la racha de podios en el Mundial.

Sin embargo, el mal sabor de boca que se arrastraba en los primeros meses de esta temporada -con la salvación en el último instante de la mítica estructura deportiva capitaneada por Eusebio Unzué gracias al patrocinio de Movistar- se endulzó con la llegada del Giro de Italia. La carrera transalpina fue dominada por Contador en una correlación de épicas exhibiciones. El corredor madrileño se llevó la maglia rosa a casa y, de paso, el derecho a la presunción de inocencia. El Tour de Francia encumbró a Cadel Evans pero, el ciclismo español brilló cuando la carretera enfilaba los puertos alpinos y pirenaicos. Samuel Sánchez consiguió dos victorias de etapa y Alberto protagonizó el espectáculo de la carrera día tras día. Finalmente, la Vuelta volvió a caer en manos de un representante nacional con la inesperada aparición de Juan José Cobo, un ciclista que rozó la retirada en varias ocasiones.

Pero, amén de las grandes carreras por etapas, los ciclistas nacionales han estado presentes en muchas de las pruebas de un día, modalidad que ha mantenido el carácter de utopía para nuestro ciclismo durante décadas. El deporte de la bicicleta ha crecido con ritmo firme hasta confirmarse en un referente en todo tipo de carreras. Para poder comprender los factores que han influido en esta evolución, El Imparcial ha reflexionado con algunos de los protagonistas de esta brillante temporada ciclista para los representantes patrios.

José Luis De Santos es el seleccionador nacional desde 2009. El preparador, que ha confeccionado el combinado con el que España buscará su sexto mundial en Copenhague, ha trabajado en la Federación con la mayoría de los ciclistas que triunfan en la actualidad. “Teniendo a Oscar Freire bien no se puede ir a otra cosa que no sea ganar” asegura. Santos, que resalta la dificultad que entraña seleccionar solo a nueve corredores para el campeonato mundial, nos señala “el arraigo ciclista que tenemos en España, sobre todo a partir de la aparición de Pedro Delgado” como uno de los factores que han influido en el nivel alcanzado.

En opinión del seleccionador, que destaca la importancia de las escuelas y de la “gente altruista que llevaba a niños de doce o trece años a competir los domingos”, nos explica la relevancia de disponer de muchas carreras en nuestro país, tanto amateur como profesional, para provocar el aumento en el rendimiento de los jóvenes corredores. Santos cierra su análisis explicando que la modernización del ciclismo español y la aparición de ciclistas como Óscar Freire ha “abierto las puertas” a los campeonatos del mundo y las carreras de un día, “dando continuidad a los referentes tradicionales”.


La modernización en la preparación y el trabajo de base son dos factores básicos para uno de los triunfadores del año, Joxean Fernández “Matxin”. Este manager nacional que irrumpió en la élite del mundo ciclista internacional con el Saurnier Duval y ha selabró el inicio de su carrera en el campo amateur, es el director del mejor equipo y el campeón de la Vuelta 2011. “Matxin”, que nos subraya la importancia de la progresiva especialización que han vivido nuestros representantes, nos explica que la victoria en la carrera español de este año ha sido una “recompensa al ciclismo de cantera y de base”.

El manager del Team Geox resalta que “salvo el fútbol, ningún deporte en España puede tener una selección de atletas de tan alto nivel como en la selección ciclista”. Preguntado por otro de los talones de Aquiles que arrastra el deporte de la bicicleta en nuestro país, la ausencia de patrocinadores nacionales, “Matxin” diagnostica que la mayoría de estructuras deportivas españolas están patrocinadas por empresas extranjeras ante la falta de apoyo de las compañías nacionales. Sin embargo, el preparador nos relata su gestión en Saurnier Duval como ejemplo de las posibilidades que podría ofrecer un patrocinio ciclista: "Saurnier puso cuatro millones de euros y rentabilizó más de 61, siendo el número uno en rentabilidad de 2004 a 2008".

Finalmente, Joxean Fernández argumenta ante la polémica lucha antidopaje en España y las denuncias poco decorosas que ha sufrido de parte de la UCI que “se busca la explicación rápida, errónea y con mala intención en muchos casos”. El dirigente nos explica que una de las razones por las que se achaca el dopaje a nuestros representantes es el gran número de corredores de calidad que han crecido en los últimos años: “Tú vas al País Vasco, paseas en bici durante 50 kilómetros y te encuentras que de esa región son David Echevarría, Marino Lejarreta, Igor Antón, Mikel Zarrabeitia, Iñaki Gastón... No se come ni mejor ni peor, pero en esa zona puede que haya más de 100 clubes que trabajan la base”.


El Imparcial ha charlado con el equipo representante del ciclismo vasco por excelencia, el Euskaltel Euskadi. Miguel Madariaga es el gurú del proyecto ciclista que acoge clubes amateurs, escuelas, becas para los jóvenes y “fabrica” corredores de la talla de Roberto Laiseka, Haimar Zubeldia o Igor Antón. El fundador de la institución vasca, que traslada la filosofía del Athletic de Bilbao al deporte de la bicicleta, destaca la “constancia, las ganas de trabajar y de llevar un día a día muy duro” como los valores que cimentan este entrañable proyecto que dura ya 19 años. Madariaga nos explica que la idea del Euskaltel se ha intentado trasladar a Galicia, Castilla y León, e incluso al ciclismo belga. Todas ellas sin éxito.

El experimentado mandatario, que ha pasado por el mundo amateur, nos traslada las dificultados que se encuentra para llevar a cabo un proyecto tan especial en el mundo profesional: “Empezamos de la nada y hemos terminado una temporada fabulosa con el presupuesto más pequeños de la UCI ProTour (dos millones de euros de diferencia con el siguiente equipo)”. Madariaga hace hincapié en el carácter luchador de su estructura deportiva y resalta la importancia de la cantera en esa coyuntura aunque destapa la complicada situación que se vive en el ámbito amateur, el paso previo a la élite ciclista. “Los equipos continentales vamos a las carreras por cuatro perras gordas, damos batalla, imagen y los corredores se ilusionan, pero no se les valora ni ayuda”. En opinión del presidente de la Fundación Euskaltel uno de los mayores peligros con los que se encuentra el corredor que quiere convertirse en profesional es “su entorno”.

El entorno es el que descubre el talento del chaval, pero cuando no gana, le dan una patada y esto provoca que muchos ciclistas no aguanten la presión”, asegura. El dirigente vasco cierra su análisis explicando a El Imparcial la importancia de los estudios en el proyecto de su club argumentando que “un juvenil que deja los estudios por los entrenamientos no tiene espíritu de sufrimiento para llegar lo más alto en su vida personal y profesional”.


Por último, El Imparcial ha charlado con Pedro Delgado, icono del ciclismo español y uno de los expertos más apasionados por este deporte en nuestro país, sobre la situación del ciclismo patrio y los problemas que todavía acusa esta actividad. “Perico” nos explica que la mentalidad del profesional ha cambiado, ya que en su época “hacer una buena clasificación era magnífico para el equipo y para la marca, pero si hoy terminas segundo, parece que eres un torpe”. En opinión del campeón del Tour de 1989, los ciclistas están sujetos a una presión más elevada y la “internacionalización” de los equipos nacionales ha provocado la diversificación de los roles que desempeñan nuestros representantes.

Sin embargo, Delgado considera que en la actualidad es más complicado convertirse en ciclista profesional debido al escaso número -que decrece cada año- de equipos españoles y aborda el problema del dopaje desde una postura interesante: “Se están haciendo bien las cosas en la lucha, pero los dirigentes de este deporte han encontrado una forma de sobresalir en los temas de dopaje y eso es un desastre. Me sobran las noticias que explican que no ha habido casos de dopaje en una carrera o que hay sospechosos”.

El ciclismo español busca cerrar el brillante año con una victoria en el Mundial que significaría la calma tras la tempestad de 2010. Este deporte, maltratado en ocasiones, ha recuperado el seguimiento de antaño debido al aumento de nivel que nuestros representantes han experimentado. Todavía queda camino por recorrer para coordinar el rendimiento en la carretera y en los despachos. Sin embargo, el primer paso parece dado.
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