10 de diciembre de 2019, 18:13:23
Moda

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Cristóbal Balenciaga, el maestro


El diseñador español de Alta Costura más importante de todos los tiempos recibe su merecido homenaje con un gran museo en su tierra natal, Getaria.


El siete de junio de este año se inauguró el Museo Cristóbal Balenciaga en Guetaria, Gipúzcoa, donde se exponen 72 piezas que recorren toda la vida del diseñador, desde sus comienzos en España hasta sus últimas creaciones. Para poder exponer la mayor parte de la colección que aún se conserva, se rotarán algunas piezas cada seis o doce meses, para así poder tener una gran muestra dinámica.

“Es el único de nosotros que es un verdadero 'couturier'“. Así es como lo definía la mismísima Coco Chanel, pues Balenciaga dominaba la costura y los tejidos como nadie y a diferencia de sus colegas de profesión, que sólo realizaban bocetos, no sólo diseñaba sus creaciones si no que también los confeccionaba.

Empezó gracias a su madre, costurera de profesión, que trabajaba para importantes familias de Guetaria como la marquesa de Casa Torres, quien consiguió que con sólo un trozo de tela, Balenciaga “copiara” uno de sus exclusivos vestidos, adquirido seguramente en las mejores boutiques de la época de París y Londres, introduciéndole así es un mundo de refinamiento propio de las élites culturales europeas.

Primero abrió tienda en Guetaria, luego en Madrid y Barcelona, y finalmente en París, al estallar la Guerra Civil, donde cosechó grandes éxitos con sus vestidos “Infanta”, sus vestidos “baby doll” o sus vestidos de cola de pavo real, más cortos por delante que por detrás.

Tenía un estilo muy personal y sobre todo innovador para la época, dejándose llevar sólo por su inspiración y buen gusto. Además le fascinaba la cultura oriental, por lo que el quimono japonés tuvo gran influencia en sus diseños. Las líneas de hombros caídos, las mangas japonesas, los vestidos túnica, las cinturas pinzadas, los abrigos cuadrados sin cuello ni botones son algunas de sus magníficas creaciones.

Con el Museo Cristóbal Balenciaga, por fin, podemos disfrutar de la gran obra de este maestro, referencia internacional en el mundo de la moda y, por supuesto, de la Alta Costura.

Os dejamos algunas de sus grandes creaciones...




Abrigo en lana con piel de Armiño de 1927 que perteneció a doña María Picabea Echevarría, marquesa de Elósegui. Este diseño evoca las líneas que definen el quimono japonés.




Vestido de noche en satén de 1939 que perteneció a doña Rita María Fernández-Rivera y Gómez. Está realizado con piezas geométricas que se ajustan perfectamente al torso sin necesidad de recurrir a la tradicional pinza.




Vestido en raso de rayón y encaje mecánico de seda negra de 1947 que perteneció a doña Blanca Fernández de Rivera, marquesa de Garcillán. Sigue la estética de los años cuarenta: falda larga, cintura estrecha, y hombros armados, con reminiscencias goyescas.




Vestido de cocktail en gros y seda negra de 1953. La base del vestido está cortada de forma asimétrica, dándole un toque muy personal para los diseños de la época.



Vestido y sobrefalda en gros de 1956 que perteneció a Mme. Bouilloux-Laffont. La sobrefalda permite dos posibilidades de colocación, una en la cintura (a modo de sobrefalda) y otra ceñida al cuello, quedando como una capa abullonada.



Vestido de novia con bordado metálico dorado y aplicación de lentejuelas en forma de flores de 1957 donado por doña Sonsoles Díez de Rivera y de Icaza. El largo asimétrico del vestido es un claro ejemplo de su línea conocida como "cola de pavo real".



Vestido en crespón de lana naranja de 1968 que perteneció a Mrs. Rachel L. Mellon. Corte arquitectónico en este vestido de color naranja tan de moda ahora.



Vestido de novia en gazar de color marfil de 1968 que perteneció doña Maite Kutz. Vestido sencillo con costura en el centro y manga japonesa.

Créditos fotografías: Página oficial del Museo Cristóbal Balenciaga
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