19 de octubre de 2019, 22:00:32
Opinion


El desayuno de Mariano Rajoy después de la cena del 20N

José Luis Sanchís


Los vencedores en las batallas de la vida, solía decir Marcel Proust, son hombres perseverantes y, esta cualidad no podemos negársela al ganador de anoche: Mariano Rajoy, que no solo tuvo que pelear contra el adversario también con el enemigo que andaba en casa. Ahora bien, a esta cualidad reconocida tenemos que exigirle ahora otra: humildad. La victoria ha sido aplastante es innegable pero encontramos datos que son importantes, y a tener en cuenta, en su futuro gobierno:

1.- El PP ha ganado con 10.830.693 votos y por tanto, en porción representa el 31,57% de la tarta del censo. Sin embargo, frente a los datos de las elecciones del 2008 cuando le votaron 10.278.010, observamos que tan solo ha ganado 552.683 votos de una elección a otra.

2.- La porción del 31,57% no representa ni un tercio del 100% del censo, la mayoría se ha dirigido a otros grupos y a la abstención. Este dato obliga a Rajoy -y ya lo ha hecho en sus primeras declaraciones- a hacer un gobierno no excluyente, en el que todos los españoles se sientan identificados. Y hace bien.

3- Su adversario el PSOE es el gran derrotado anoche pues ha perdido 4.315.455 electores que le confiaron su voto en el 2008. La crisis le ha pasado una enorme factura que no sabe muy bien cómo pagar. De momento, las dimisiones no se han aceptado como moneda.
Pero este tema no debe preocuparle a Rajoy, no es su problema. Y sí dar respuesta a los 6.973.880 votantes del PSOE que también quieren salir de la crisis y son el 20,33% de los electores.

4.- El 48, 10% de los electores se ha decantado por la abstención u otros partidos políticos, representan casi la mitad, frente al que obtienen PP y PSOE juntos. El parlamento va ser muy plural y Rajoy debe ser sensible a esa realidad. La fotografía de los datos nos deja ver a: Izquierda Unida mucho más fuerte, con más cuerpo – pero aún lejos de su mejor dato en 1996 cuando ganaron 2.639.774 votos-, y a UPyD que por décimas no consigue grupo parlamentario. Dato que enfada a su líder, Rosa Díez, que al igual que IU tiene que pelear ocho veces más para conseguir un voto que los partidos nacionalistas. De ahí, los excelentes resultados de CIU y Amaiur, y no tanto del PNV.

5.- La “sobrerepresentación” de los nacionalistas frente a los partidos minoritarios dibuja datos como que CIU, por ejemplo, con el 2,95% de los votos y Amaiur, con el 0,97% de los votos, suman 23 escaños. Mientras IU con el 4,90% de los votos solo obtiene 11 escaños.
Rajoy lidera hoy más que nunca un proyecto dentro y fuera de su partido pero al vencedor hay que recordarle que no es un Dios, es solo un hombre que ha ganado a otros hombres que defendían otros proyectos políticos. Pero todos y cada uno de ellos tienen representatividad en la futura Cámara. Por tanto, aunque no necesite ayuda para las iniciativas legislativas sería bueno oír y colaborar con la voz del 68,43% de los electores junto con al 31, 57% de los que depositaron su confianza en él, y en su partido. Este país se lo agradecerá dados los tiempos que corren y porque como decía Groucho Max, “partiendo desde la nada y la pobreza no queremos alcanzar los más altos niveles de miseria”. Debería contar con todos Sr. Rajoy. Y puesto que ya habrá desayunado y comido los datos esperamos que haya tenido un buen día y un mejor mañana para todos.

José Luis Sanchís y Ana de Isabel Ruiz (Consultores políticos)
El Imparcial.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.elimparcial.es