5 de diciembre de 2019, 21:37:22
Opinion


Durban y el cambio climático



La Cumbre sobre emisiones y cambio climático celebrada en la ciudad sudafricana de Durban no satisface a nadie pero, al menos, sienta las bases de un acuerdo de mínimos. Bien es verdad que el bagaje en cuanto a resultados puede parecer exiguo, aunque hay que tener en cuenta no sólo la dificultad de poner de acuerdo a 190 países, sino que algunos de ellos son los que más contaminan el planeta, sin tener intención alguna de dejar de hacerlo. La Unión Europea se sale con la suya al lograr que se renovase el Protocolo de Kyoto. Sin embargo, a Estados Unidos, China, Japón y Rusia se añaden ahora India o Brasil, entre otros, más partidarios de prolongar el problema que de aportar soluciones.

Es en este tipo de foros donde cobran sentido términos tales como “desarrollo sostenible” o “preservación del medio”. Afortunadamente, de un tiempo a esta parte, la sociedad global ha tomado conciencia de lo crucial que resulta la reducción de gases contaminantes, el reciclado o la utilización racional de recursos naturales. Los estragos que ocasiona el cambio climático son cada vez más patentes, y si se quiere luchar contra ellos, hace falta el concurso de todos. La industrialización soviética es un claro ejemplo de cómo una actividad poco respetuosa con el ecosistema acaba por resultar ruinosa, no sólo a nivel ecológico, sino económico y social. Cuanto antes se den cuenta los grandes emisores, mejor para todos.
El Imparcial.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.elimparcial.es