23 de enero de 2020, 1:22:09
Sociedad

IGUALDAD


Carta del juez Francisco Serrano a la ministra Ana Mato



Excma. Sra. Dª Ana Mato
Ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad


Sevilla, 3 de enero de 2012

Excma. Sra. Ministra:

Ante todo, reciba mi sincera y cordial felicitación por su reciente nombramiento en tan alto cargo de responsabilidad política y social, en el que le deseamos desde la Plataforma Ciudadana por la Igualdad (PCI) un gran éxito profesional y muchas satisfacciones.

Me dirijo a usted en mi calidad de presidente de esta Plataforma Ciudadana por la Igualdad, entidad sin ánimo de lucro constituida en 2009, y como conocedor, después de 21 años de ejercicio profesional de los que casi trece los he desarrollado como Magistrado de Familia, de una materia de indudable sensibilidad social. Las consecuencias de las rupturas matrimoniales y de pareja, la pacífica solución de conflictos en el ámbito de las relaciones familiares, la búsqueda de remedios eficaces para evitar el grave perjuicio que ocasionan en los hijos tales enfrentamientos entre adultos, constituyen una constante fuente de preocupación social a las que, lamentablemente, no se les ha sabido dar respuesta a nivel legislativo y político, conduciendo esos erróneos planteamientos a situaciones de manifiesta injusticia y desigualdad cuando se aplican y ponen en práctica.

En la PCI, a través de su Comité de Coordinación Territorial, se integran otras muchas asociaciones no exclusivas ni excluyentes, conformadas por hombres, mujeres, padres, madres, abuelos y abuelas, personas que sin estar subvencionadas por el anterior gobierno socialista, creen, de verdad, en la consecución de la auténtica armonía e igualdad en las relaciones familiares. Se trata de la alternativa al fracaso y caos de los lobbies subvencionados por el anterior Gobierno, integrados en fundaciones y asociaciones, sí exclusivas y excluyentes, inspiradas por la ideología “de género” contraria a la igualdad. Un asociacionismo radical que no representa a la mujer y que tiene por objetivo la desintegración y desigualdad familiar, aunque, con la ya clásica perversión de lenguaje a la que nos tienen acostumbrados, en sus tarjetas de presentación anuncien todo lo contrario. Ello, además a un coste de sacrifico económico y humano aterrador, que está conduciendo a la radicalización y criminalización de esos conflictos en el ámbito doméstico e intrafamiliar, obviando que la mejor forma de ganar las guerras es evitándolas.

En el afán de conseguir que las cosas cambien, y aún habiéndome ya expuesto a convertirme en proscrito por ir en contra de lo políticamente correcto, actualmente, al margen de participar en otras iniciativas asociativas de carácter profesional, he promovido la constitución de dicha Plataforma Ciudadana por la Igualdad, cuyos objetivo y fines puede comprobar en nuestra página web www.plataformaporlaigualdad.es.

Le adjunto nuestro Manifiesto por la Igualdad fundacional, que estamos haciendo circular por toda España para remover conciencias y despertar de su aletargamiento o ignorancia a una gran parte de la población, pues ya hay un gran colectivo, gran parte de la sociedad civil, que ha podido ver la realidad por sí misma, sintiendo en su propia experiencia vital el mordisco de la injusticia, la desigualdad y la restricción injustificada de derechos fundamentales. Un estado encubierto de excepción que de forma hipócrita y torticera, se ampara paradójicamente en la defensa de la Justicia, la Igualdad y la protección de esos derechos. Porque hoy ya, la inmensa mayoría de la población, una mayoría silente, reclama unos cambios estructurales, que niega una minoría, eso sí poderosa mediática, política y económicamente, que basa sus ideales en el odio, el resentimiento y el oportunismo.

Estamos seguros de su conocimiento y sensibilidad de esta problemática que, hasta hoy, sólo se ha podido abordar de forma oficial desde los planteamientos de pensamiento único. No es cuestión ya de derechas ni de izquierdas, desde mi punto de vista, y del de cientos de miles de personas, hombres y mujeres, que creen que no debe de existir discriminación por razón de sexo y que se han de abordar de forma muy distinta las políticas sociales en el ámbito de las relaciones familiares. La cuestión es, ya, de decencia, la que ud representa, o de indecencia. Se hace imprescindible, promover reformas legislativas importantes, las que tanto temen aquellos que también temen el mismo cambio que el nuevo gobierno representa; un cambio, que por contra, para nosotros es sinónimo de esperanza.

Quedamos a su disposición para cualquier aclaración, solicitándole encarecidamente una entrevista para abordar esta problemática que estoy seguro será un principal referente de trabajo en su Ministerio, pues todos queremos erradicar la violencia y promover la igualdad pero de muy distinta manera a como se ha venido haciendo hasta ahora, en exclusivo beneficio de unos pocos que van a querer mantener la misma dinámica de aprovechamiento propio y de fracaso social. Con respecto a éstos, la animamos, por una cuestión de justicia y transparencia, a solicitar rendición de cuentas sobre las subvenciones y prebendas recibidas en estos años de privilegio exclusivo y excluyente, y a no dejarse embaucar por sus cantos de sirena.

En la confianza de que estas líneas y documentos que se adjuntan, resulten de su interés, reciba un saludo muy cordial.

Francisco Serrano Castro
Presidente
Plataforma Ciudadana por la Igualdad

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