22 de septiembre de 2019, 16:03:54
Economía

Crónica económica


Noticias sobre la pobreza futura


Este martes se han conocido los perfiles del futuro (presente ya) aumento de la pobreza en España. El paro es, con diferencia, el principal de ellos. Nos lo ha avisado la Comisión Europea.


El paro de larga duración, nos ha dicho este martes la Comisión Europea, se ha multiplicado por cinco en España. En la actualidad alcanza, según sus cálculos, un 40 por ciento de los parados. Un 40 por ciento de cinco millones son dos millones de desempleados. Pero los últimos cálculos apuntaban a casi dos millones y medio de parados de larga duración, es decir, aquéllos que llevan un año o más buscando empleo sin frutos. Bien es cierto que probablemente el número de parados no sea ya de cinco millones, dato que se corresponde con el tercer trimestre del año 2011. Es en el último trimestre cuando más rápidamente se ha deteriorado el crecimiento y más rápido ha subido el paro registrado. Ya corre el rumor de que la próxima EPA anunciará que hemos alcanzado los 5,3 millones de desempleados, lo que arrojaría más de 2,1 millones de parados de larga duración.

Sea como fuere, superan ya los dos millones de personas. Y la previsión para este año es francamente mala: Se seguirá destruyendo empleo. Habrá menos trabajo para todos. Y "en 2012 la destrucción adicional de puestos de trabajo aumentará la presión al alza sobre la tasa de paro, aunque ello se verá limitado por un descenso de la población activa por la considerable salida de trabajadores inmigrantes".

Ahora bien, según alerta la Comisión, el paro prolongado aumenta el riesgo de pobreza. En 2010 ese riesgo aumentó dos puntos sobre el año anterior hasta el 25,5 por ciento de la población española. También aumenta ese riesgo la incidencia del empleo temporal, que limita las posibilidades de consolidación profesional. Pero especialmente la situación de esos parados que ven pasar los meses sin encontrar un trabajo.

Cada mes que pasa es un mes menos de prestación, o un mes más sin ella. La tasa de cobertura, que llegó a superar al 80 por ciento de los parados, ha caído ha por debajo del 70 por ciento. Cada mes que pasa el trabajador no sólo pierde ingresos, sino que pierde contacto con el mercado laboral. A los ojos de los empresarios, pierde capacidad de aportar a la empresa. Ha dejado pasar varios trenes en la formación dentro de la empresa. Llegan otros nuevos. El paro prolongado merma la empleabilidad.

Con este informe en la mano, el comisario de Economía, Olli Rehn, ha dicho que “la mejora del mercado de trabajo debe ser ahora la prioridad más urgente de países como Italia y España”, por lo que “deben tomarse algunas decisiones dolorosas a corto plazo, pero beneficiosas al cabo del tiempo”.

Este martes también hemos sabido que medio millón de familias perderá su casa entre 2012 y 2015. En concreto, 510.000 según los cálculos de la Asociación de Afectados por Embargos y Subastas. Bien, el problema con esta fuente es que está interesada en magnificar el dato para llamar la atención sobre su problema, pero recuerda que de 2008 a 2011 perdieron su casa 150.000 familias. Aumentará en el futuro, pero no está claro que llegue a tanto. En cualquier caso, la vivienda es la forma de propiedad, de riqueza, más extendida. Estas familias, la mayoría, no sólo pierde su casa, sino que mantiene una gran deuda que ya no puede saldar con el valor de la vivienda u otros activos. De modo que aquí encontramos, de nuevo, un perfil de los nuevos pobres.
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