19 de noviembre de 2019, 3:36:41
Opinion


España, en crisis económica, ¿México en crisis política?

Juan Federico Arriola


España junto con otros países de la Unión Europea cruza actualmente por una crisis económica, la cual ha provocado problemas de índole político. El Reino Unido, fiel a su estilo se desmarcó, pero no está a salvo. Los británicos se rehúsan ser subordinados de Alemania y Francia y se aíslan conforme a su naturaleza geográfica.

El gobierno de Rajoy tiene enormes retos y tendrá que demostrar que no sólo en el discurso es mejor que el gobierno anterior que presidió Rodríguez Zapatero.

Si España quiere salir relativamente pronto de la crisis debe tomar medidas fuertes de austeridad, pero eso no basta, tiene que revisar el esquema tributario y otros mecanismos de producción. Por lo pronto Rajoy ya se reunió con Angela Merkel para recibir apoyo institucional y con él instrucciones a seguir. Nadie duda que Alemania a través de la canciller Merkel es quien tiene la batuta para dirigir una orquesta que se dislocó hace meses. Grecia, Italia, Irlanda, Portugal y España tendrán que fortalecerse económicamente, de no hacerlo no sólo como países estarán camino al precipicio, sino la Unión Europea entera.

España ha fortalecido su democracia al derrotar a la banda terrorista ETA, pero el fracaso de su economía es evidente con el paro descomunal que presenta: 20% de su población económicamente activa.

México en cambio, aparentemente no hay crisis económica, o mejor dicho, macroeconómica, pero sí hay diversas crisis microeconómicas: desempleo, hambre en comunidades indígenas, falta de oportunidades para millones de jóvenes y una distribución de la riqueza sumamente inequitativa.

Pero los problemas de México se centran más en la inseguridad pública con marcados tintes de violencia y en la lucha por el poder. Si se manejan mal las elecciones federales del próximo 1 de julio, puede haber una crisis política de gran envergadura.

El PRI tiene ya un candidato. Candidato inflado que ya dio muestras que no tiene hábito de lectura, capacidad inteligente para improvisar y representa el status quo de la corrupción priista. Enrique Peña es a mi juicio el peor candidato del PRI en los últimos treinta y seis años.

El PRD tiene de candidato al populista López Obrador quien al igual que el dictador nicaragüense Daniel Ortega hace años, promete amor y renovar el sistema político, pero pretende hacerlo con gente ilustre pero también con gente con antecedentes antidemocráticos y corruptores que hacen del discurso de López Obrador sólo una estrategia para llegar al poder.

Los panistas aún no definen candidato y están entrampados con acusaciones entre los tres precandidatos, pero asumen posturas distintas en seguridad pública, generación de empleos y manejo de la economía.

Habrá un cuarto candidato del Partido Nueva Alianza, que es apenas una extensión del sindicato de profesores normalistas. No tendrá ninguna oportunidad de ganar. La existencia formal del cuarto candidato aún por definir, se debe al rompimiento con el PRI en una alianza que juzgue en su momento inmoral y antidemocrática.

España necesita resolver su crisis económica para no minar su democracia. México requiere fortalecer su democracia y Estado de Derecho para mejorar su economía, muy dependiente del petróleo y de Estados Unidos.
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