11 de mayo de 2021, 2:17:56
América

Enero fue el mes más violento en 8 años


Las FARC intensifican su actividad y suspenden la liberación de seis rehenes


Las FARC dejan en suspenso la liberación de seis uniformados que tiene secuestrado, debido a la supuesta militarización por parte del gobierno de Juan Manuel Santos, de la zona delimitada para la recogida de los cautivos. Todo esto al tiempo de que la narcoguerrilla detonó una motocicleta bomba contra una estación de Policía que dejó 7 muertos y 73 heridos en el suroeste colombiano.


Las FARC dejaron en suspendo la liberación de seis rehenes aduciendo que el área escogida para su entrega fue militarizada, al tiempo que detonó una motocicleta bomba contra una estación de Policía que dejó 7 muertos y 73 heridos en el suroeste de Colombia.

El Gobierno colombiano negó tajantemente la versión de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y pidió a la guerrilla que se deje de "trucos" y que libere a los rehenes "ya".

"Ni siquiera sabemos dónde están los secuestrados. No han entregado coordenadas", dijo el presidente Juan Manuel Santos en su cuenta de Twitter tras conminar a los rebeldes a que no usen "más trucos y engaños".

"Libérenlos ya!!", agregó el gobernante, quien se hizo eco de la decisión de los insurgentes después de que el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, rechazara la versión de que el área prevista para la entrega había sido militarizada.

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) anunciaron en un comunicado divulgado en internet que "el área que habíamos escogido para la liberación de los prisioneros de guerra (...) ha sido militarizada injustificadamente por el Gobierno de Colombia, lo cual nos impone aplazar su concreción",

Según el documento firmando por los jefes insurgentes unos "militares patriotas" los alertaron de que el Gobierno quería rescatar "a toda costa" a los rehenes.

Los guerrilleros "una vez más demuestran las mentiras que dicen y cómo en el fondo se burlan de manera permanente del pueblo colombiano", enfatizó Pinzón, al reiterar que el Gobierno desconoce en que zona serían las liberaciones anunciadas por las FARC.

Recordó que el Ejecutivo siempre ha facilitado la entrega unilateral de rehenes con la suspensión de operaciones militares, mediante protocolos consensuados con el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), y la aceptación de medios logísticos (helicópteros y tripulaciones) extranjeros, primero de Venezuela y luego de Brasil.

La delegación en Colombia del CICR ha coordinado las operaciones humanitarias en las que las FARC han entregado unilateralmente a una veintena de rehenes, incluidos políticos, siempre a misiones encabezadas por la excongresista Piedad Córdoba.

La exlegisladora aseguró que el anuncio de las FARC no supone el fracaso de las gestiones para el regreso de los rehenes y señaló además que emprenderá una campaña para repatriar a los jefes guerrilleros alias "Sonia" y "Simón Trinidad", extraditados por Colombia a Estados Unidos por narcotráfico y secuestro.

La semana pasada, a través de un vídeo, el portavoz internacional de las FARC, Luciano Martín Arango, alias "Iván Márquez", reiteró: "no cejaremos en nuestro empeño de lograr la repatriación de los comandantes guerrilleros 'Simón Trinidad', 'Iván Vargas' y 'Sonia'".

El Gobierno del entonces presidente colombiano, Álvaro Uribe, extraditó, en 2004, a "Sonia", alias de Anayibe Rojas, pedida por Estados Unidos bajo cargos de narcotráfico.

En 2005, y también por narcotráfico, fue enviado a Estados Unidos, Ricardo Ovidio Palmera, alias "Simón Trinidad", miembro del estado mayor de las FARC, condenado a finales de 2008 en ese país a 60 años de cárcel por su responsabilidad en el secuestro, en febrero de 2003, de los estadounidenses Thomas Howes, Keith Stansell y Marc Gonsalves.

Por su lado, el portavoz de la Comisión de Paz de la Cámara de Representantes de Colombia, Iván Cepeda, expresó su preocupación por el anuncio de las FARC, de dejar en suspensión las liberaciones anunciadas, y por la decisión del Gobierno de rechazar el apoyo de Brasil para la logística de la entrega de secuestrados.

Al tiempo que se conocía la suspensión de la liberación de los seis secuestrados por las FARC, esta guerrilla detonó una motocicleta bomba que dejó al menos 7 muertos y 73 heridos, así como destrozos en al menos 15 viviendas de Tumaco, ciudad colombiana del Pacífico.

El Gobierno colombiano, a través del ministro del Interior, Germán Vargas Lleras, atribuyó al frente 29 de las FARC el atentado y lo calificó como un acto sevicia.



El atentado se registró sobre las 14.00 hora local (19.00 GMT), dejó un saldo que según el último registro del secretario de Gobierno de Nariño, Pedro Vicente Obando, son siete muertos y 73 heridos, entre ellos 24 policías. De los 73 heridos, al menos 33 casos revisten gravedad. La ciudad fue militariza y a ella viajaron el ministro de la Defensa y la cúpula militar.

La Policía Nacional de Colombia ofreció una recompensa de 100 millones de pesos (unos 55.000 dólares) para quien aporte algún dato de los autores del atentado.

Enero de 2012, el mes más violento en ocho años

Entre tanto, un informe apunta a que enero de 2012 fue el más violento en Colombia en los últimos ocho años, según se desprende de un análisis del centro de estudios de la Universidad Sergio Arboleda de Bogotá, cuyos datos se dieron a conocer este miércoles.

El director del Centro de Seguridad y Democracia, el analista Alfredo Rangel, señaló a Efe que en el estudio solo se tuvo en cuenta el apartado relacionado con el conflicto armado y no la delincuencia común.

"Para encontrar un mes más violento que éste, habría que ir hasta el 2004", aseveró a Rangel quien dijo que en los primeros días de 2012 se intensificaron los ataques de las FARC y el ELN contra miembros de la fuerza pública a través de hostigamientos y emboscadas, fundamentalmente.

Según el documento, lo que se pretende a través del estudio es dar una voz de alerta a las autoridades colombianas para que elaboren nuevas estrategias de seguridad, sobre todo en el plano regional, ya que afirman que "la guerrilla no está dando señales de debilidad, sino de recuperación".

Los datos indican que las 29 incursiones de los rebeldes registradas en enero de 2012, casi triplican a las ejecutadas en el mismo mes de los años 2007 y 2008.

Los departamentos más afectados por esas acciones violentas fueron los de Norte de Santander (noreste), Cauca y Nariño (suroeste), en acciones en las que participaron las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), la segunda guerrilla del país andino.

A lo anterior se suma el "paro armado" de la banda criminal Los Urabeños grupo de origen paramilitar, que paralizó durante dos días el comercio y el transporte de seis departamentos del norte del país.

Esta es la primera vez que una banda criminal paraliza una región tan importante por lo que los autores del informe dicen que debe ser tomado como un "campanazo de alerta".

El documento resalta el ataque al cerro Santana, en el municipio El Tambo, departamento del Cauca (suroeste), en el que las FARC destruyeron un radar que afectó la navegación aérea del suroccidente colombiano y murió un policía.

Desde 1997 no se registraba un acción similar. En esa oportunidad los rebeldes se tomaron el cerro Patascoy, en el departamento de Nariño, en el que mataron 10 soldados y 18 fueron secuestrados, 16 de los cuales recuperaron su libertad en 2001.

El Centro subraya las fallas tanto de la inteligencia policial como de la militar, puesto que se pudo anular un radar del cerro Santana, lo que le permite al narcotráfico tener "cielo abierto" y muy posiblemente manejar vuelos ilegales en el suroeste del país sin inconvenientes.

Otro hecho destacado y que hace de enero el mes más violento, es la alta tensión que se vive en la zona del Catatumbo (noreste), donde se concentra el 25 % de los ataques. El análisis remarca que en esta región, existe una alianza entre las FARC, el ELN y las bandas criminales.

El informe señala que muy posiblemente el aumento de ataques guerrilleros se deba al nuevo máximo líder del grupo insurgente, "Timochenko", alias de Rodrigo Londoño Echeverri, que tomó el cargo luego de que muriera Guillermo León Saenz, nombre real de "Alfonso Cano", el 4 de noviembre de 2011 en una operación del Ejército.

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