27 de julio de 2021, 0:23:25
Sociedad

la deuda sanitaria supera los 15.000 millones


¿Habrá copago sanitario o no?


La ministra de Sanidad, Ana Mato, ha expuesto esta semana en sede parlamentaria cuál es su programa para esta legislatura, pero no ha explicado cómo lo quiere llevar a cabo ni cómo lo va a financiar. Aunque la deuda sanitaria supera de largo los 15.000 millones de euros, sí parece, al menos de momento, que el copago no entra en sus planes.


La ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad Mato, Ana Mato, se estrenaba el miércoles en la Comisión de Sanidad en el Congreso para explicar su programa, aunque algunas voces decían por lo bajo que con el estado de cuentas actual del Sistema Nacional de Salud habría sido mejor que, en su lugar, compareciera el ministro de Hacienda Cristobal Montoro.

Aun así, Mato tenía que exponer su proyecto para los próximos cuatro años y, aunque dijo que "la sanidad es lo primero. Sin salud no se va a ninguna parte", reconoció también que no podemos obviar sus problemas de financiación. Tras apuntar que la deuda sanitaria heredada, según los últimos datos, "supera los 15.000 millones de euros", ha señalado de igual modo que ésta seguirá creciendo si no se plantean estrategias para controlarla.

La ministra constató ante los diputados de la comisión que su programa "tiene como eje fundamental de actuación a las personas", pero siempre dentro del "compromiso con una política económica que genere estabilidad y empleo". De esta forma, quedan claras las buenas intenciones de la ministra del ramo, pero sin un plan claro de financiación, ¿habrá entonces copago sanitario o no?

No contempla el copago: "rigor y la austeridad"
Ana Mato ha aceptado el reto de "acordar entre todos un sistema viable para la financiación sanitaria que no suponga ninguna merma para la calidad en la prestación de servicios", pero ha dicho también que no contempla el copago para este fin y apuesta por el "rigor y la austeridad como buenos compañeros de viaje".

Por ello, ha puesto sobre la mesa la necesidad de abordar un gran Pacto por la Sanidad que recoja todas las propuestas de las comunidades para tratar la viabilidad del sistema sin que pierda calidad asistencial: "Tenemos que hacer un pacto para que los ciudadanos estén tranquilos, tengan la garantía y la confianza de que la sanidad va a seguir funcionado muy bien y que es viable económicamente".

Igualmente, sobre la Ley de Dependencia, otro de los agujeros negros por los que se escapa gran parte de la financiación autonómica, la titular de Sanidad planteará, dentro del Pacto por la Sanidad y los Servicios Sociales, un acuerdo regional en el que introducirá en los criterios de financiación "una ponderación que incentive la atención a través de servicios profesionales, como forma de conseguir una mejor calidad y generación de empleo".

Los médicos tampoco quieren copago
Mato sabe que la equidad y la igualdad de acceso son las principales trabas con las que se encontraría un sistema de copago sanitario, a pesar de que ha obtenido buenos resultados en los países donde se ha aplicado. Pero este ha sido uno de los problemas esgrimidos siempre desde la Organización Médica Colegial, cuyo presidente se ha manifestado en varias ocasiones al respecto.

Recientemente, Juan José Rodríguez Sendín afirmaba que instaurar "el copago, el ticket moderador o introducir una póliza de salud obligatoria privada (como se ha propuesto en Cataluña), daría lugar a una fractura en el Sistema Nacional de Salud que provocaría una sanidad para ricos y una sanidad para pobres". Del mismo modo, reiteraba que "el copago por recibir asistencia sanitaria no resolvería ni la demanda ni la financiación" del sistema.

Y es que esta es una de las paradojas de este sistema: si se paga mucho por servicio, solventaría el problema de financiación, pero crearía desigualdades al depender de la capacidad económica de cada individuo; y si se paga poco, algo simbólico, no habría conflicto social, pero se recaudaría muy poco y no resolvería el problema de financiación por el que se instauró el copago. Por ello, Sendín entiende que el problema es otro y que "se habla de copago para evitar hablar de las reformas que precisa nuestro actual SNS o la estrutura y distribucion de la deuda sanitaria".

Como fuere, la situación es insostenible hoy por hoy y, o aparecen fórmulas que garanticen un servicio sanitario universal sin hacer quebrar el sistema o se tendrá que recurrir a la vieja fórmula aplicada en la mayoría de sectores de pagar por servicio recibido. Propuestas hay, pero la ministra Mato tiene ante sí un reto de difícil solución que le obligará a tomar decisiones impopulares, aunque, como ella misma ha dicho, "la salud es lo primero".
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