11 de diciembre de 2019, 7:48:26
Opinion


ZAPATERO PIERDE EL CONGRESO DE SEVILLA

Luis María ANSON


Sin tapujos. Sin veladuras. Lo que se ventilaba en el Congreso socialista de Sevilla, era la lucha encubierta entre Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero. González ha apoyado hasta el final a su discípulo Alfredo Pérez Rubalcaba; Zapatero a su púber canéfora Carmina Chacón. González midió bien sus fuerzas. A pesar de que Zapatero llevaba diez años al frente del partido y dominaba gran parte del aparato, el prestigio de González, favorecido por la catástrofe electoral del zapaterismo, terminó imponiéndose.

La derrota zapateresca significa que su política ya no tendrá la continuidad que le hubiera otorgado Carmina Chacón. EL PSOE no ha sido capaz de generar un hombre nuevo, o una mujer, no implicados en la catástrofe política de los últimos tiempos. Como la opinión pública tiene una gran capacidad para olvidar los desastres, dentro de unos años se habrá pasado página y Alfredo Pérez Rubalcaba, sobre todo si consigue instalar a González en la presidencia del partido, podrá incluso ganar las elecciones y resucitar la política de Estado que distinguió a su maestro. He hablado con varios dirigentes socialistas que se rasgaban las vestiduras ante la posibilidad de que Zapatero ganase su última batalla en el interior del partido. No ha sido así. El PSOE navegará en el futuro conforme a su vieja tradición de seriedad y responsabilidad. Seguramente José Bono tenía razón cuando advirtió: “Si gana Chacón el partido se romperá”. No ha ganado y vamos a ver lo que nos dice el futuro.
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