19 de octubre de 2021, 8:07:06
Opinión


Primarias en Venezuela

Sadio Garavini di Turno


El domingo 12 de febrero la llamada Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que está integrada por los partidos y grupos que representan la alternativa democrática al chavismo en Venezuela, organizó unas elecciones primarias para elegir al candidato unitario que enfrentará a Hugo Chávez en las elecciones presidenciales del próximo 7 de octubre. También se eligieron los candidatos unitarios a gobernaciones y alcaldías para las elecciones regionales y locales previstas para diciembre 2012 y abril del 2013. Votaron 3.060.000 electores que representan alrededor del 17.5% del patrón electoral, una cifra muy elevada para cualquier elección primaria. Se calcula que Obama fue seleccionado en primarias donde votó menos del 6% del electorado y menor todavía fue el porcentaje que eligió a Hollande, como candidato del Partido Socialista a la presidencia de Francia. En Venezuela además se esperaba un número considerablemente menor por la dramática experiencia de los que firmaron la solicitud del referéndum revocatorio presidencial del 2004, que fueron incluidos en una lista que el gobierno usó posteriormente para discriminar a esos ciudadanos. Muchos perdieron sus becas estatales y su empleo en la administración pública, otros fueron eliminados de las listas de contratistas del Estado y muchos más empezaron a tener “extraños” problemas y retrasos en los servicios del Estado, como la concesión de pasaportes y otros documentos.

En un “petroestado” como Venezuela, donde la mayor parte de la economía depende directa o indirectamente del presupuesto del Estado y donde el empleo público ha aumentado inmensamente en los 13 años de gobierno chavista, se necesitaba coraje para ir a votar en las primarias de la oposición. La MUD pronosticaba una afluencia de 1.500.000 votantes. Voceros del gobierno afirmaban que no llegarían a 1.000.000. El candidato ganador fue Henrique Capriles Radonski, actual Gobernador del estado Miranda, estado que incluye a una parte de Caracas. Capriles en las pasadas elecciones regionales le había quitado la Gobernación al teniente (r) Diosdado Cabello, compañero de Chavez en el golpe militar de 1992, actualmente Vicepresidente del partido de gobierno y Presidente de la Asamblea Nacional. Cabello es considerado como el virtual delfín de Hugo Chávez. Capriles con sólo 39 años, ha sido Presidente de la Cámara de Diputados y Alcalde de Baruta, un sector de Caracas. Recibió el respaldo de 1.900.000 votos en las primarias. Todos los demás candidatos no sólo reconocieron su triunfo sino lo acompañaron en su proclamación y se disponen a trabajar en su campaña. El comando de la campaña electoral será la misma MUD.

La fortaleza electoral de Hugo Chávez se ha basado, en estos 13 años, en su carisma personal, en su abultada chequera, basada en los altos precios del petróleo y en la división de la oposición. La MUD y el éxito de las primarias han eliminado la tercera base. El carisma empieza a resentir el peso de 13 años gobierno. En las encuestas Chávez mantiene una simpatía alrededor del 50%, pero cuando se pregunta si se desea reelegirlo después de 14 años se produce una baja de 10 puntos. La chequera sigue abultada pero está compensada por la extrema ineficiencia y la extensa corrupción del gobierno. Lo que está pasando en Venezuela recuerda la frase de Giovanni Sartori: “toda legitimidad se deteriora después de una prolongada ineficiencia”. Soplan vientos de cambio.
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