La victoria ante Portugal ha alimentado el sueño de la única selección africana que sigue viva en el Mundial.
El marroquí Sofiane Boufal aseguró que vive "un sueño que no debe acabar" tras clasificarse para semifinales del Mundial de Qatar, al tiempo que señaló que hay que dejar de decir que "es por casualidad". "Hemos afrontado a las mejores naciones del mundo y les hemos ganado. No es por casualidad", señaló el jugador del Angers tras derrotar a Portugal (1-0) y convertirse en la primera selección africana entre las cuatro mejores de un Mundial.
Boufal señaló que Marruecos "llevó bien a cabo su plan" que consistía "en clasificarse, simplemente". "Espero que este sueño no se acabe ahora", dijo el jugador. "Todo esto es una locura, estamos viviendo un sueño y no queremos despertar. No tengo palabras para describir lo que nos pasa, es increíble", dijo.
"Merecemos lo que nos está pasando. Pero esto no ha acabado. Solo de pensarlo tengo escalofríos", aseguró. Y se fue a festejar sobre el césped con su madre. El regateador parisino bailó con alegría con su progenitora, fiel retrato de la alegría desbordada con la que están viviendo esa gesta. Un festejo que contiene un fuerte tinte familiar. Muestra de ello es, por ejemplo, los jueguitos que compartieron el portero estelar Yassine Bounou con su hijo, al que colocó los guantes con los que frenó a Portugal.