El equipo entrenado por Luis de la Fuente no es favorita pero sí parte en la nómina de selecciones aspirantes.
Entre las candidatas que quieren dar la sopresa en la Eurocopa 2024 se encuentran España (campeona de la Liga de Naciones), Italia (defensora del título), Croacia (tercera en el Mundial de Catar), Países Bajos y Bélgica.
España
En continua evolución, con apenas diez jugadores manteniéndose entre los elegidos año y medio después de la última gran cita, el Mundial de Catar, llega el primer gran reto con Luis de la Fuente al mando, dando paso al joven talento abanderado por Lamine Yamal, sin una estrella mundial pero siendo equipo, con referentes en sus demarcaciones como Rodri, Carvajal o Grimaldo en busca de ser la primera selección que conquista cuatro Eurocopas. Sin jugadores centenarios como en la época dorada del fútbol español, con un grupo de futbolistas que hizo historia y se sostuvo en el éxito, la selección española entremezcla la veteranía de jugadores como Jesús Navas, que a sus 38 años es el único superviviente de la 'generación de oro', con el descaro de niños instalados en la élite como Yamal, aún a dos años de ser mayor de edad.
Aumenta su media de edad España respecto a los últimos grandes torneos no sólo por el 'último baile' de Navas. Hasta siete de sus integrantes cumplieron o superaron la treintena. Incluyendo en el grupo de los habituales -Álvaro Morata (31), Dani Carvajal (32), Joselu (34) y Laporte (30)- a dos novedades como el regreso de Nacho Fernández (34) y el estreno de Ayoze Pérez (30). Provoca que sumado a las ausencias por lesión de jóvenes talentos como Gavi (19) y Alejandro Balde (20), más el descarte final de Pau Cubarsí (17), la media de edad de España aumente considerablemente de los 25,3 de Catar a los 26,9 de la Eurocopa que acoge Alemania. Y eso que De la Fuente ha dado paso sin mirar el DNI a futbolistas que se han saltado varias categorías de golpe, representados en la Eurocopa por Nico Williams, Yamal, Álex Baena y Fermín López como último caso que derriba la puerta de la absoluta.
El bloque de jugadores de la época del cambio con Luis Enrique Martínez se ha ido modificando con Luis de la Fuente. España vive en continua renovación. De la Eurocopa 2020 al Mundial 2022 repitieron 17 internacionales. De diciembre de 2022, cuando se cerró la primera Copa del Mundo disputada en invierno, a junio de 2024, el número se ha reducido a diez jugadores. Son dos porteros Unai Simón y David Raya, más ocho jugadores de campo: Dani Carvajal, Aymeric Laporte, Rodri, Ferran Torres, Nico Williams, Dani Olmo, Álvaro Morata y Pedri.
De entre los 26 elegidos para Alemania, nueve tienen experiencia en una Eurocopa, con Morata a la cabeza en su tercera tras estar presente en las citas de 2016 y 2020, que también la disputaron Unai Simón, Laporte, Rodri, Fabián, Ferran Torres, Dani Olmo, Oyarzabal y Pedri. De la Fuente, con un 4-3-3 como dibujo principal, fiel al estilo del éxito de España con posesión, intentando aumentar el ritmo siendo más vertical en fase ofensiva y presionado arriba, premia al grupo de futbolistas que dieron a la selección española un título once años después: la Liga de Naciones 2023. Hasta 14 de los 26 que levantaron la copa de campeón en junio de 2023 en el Feyenoord Stadium, estarán en la Eurocopa. Lo hicieron tras la tanda de penaltis ante Croacia, el primer rival en el camino.
Once tipo:
Italia
Italia llega a Alemania con la confianza de ser la actual campeona de Europa, pero con la obligación de defender su corona mientras navega en un mar de dudas y de incertidumbre respecto a su juego, envuelta en varios escándalos y con el pesado recuerdo de no haber jugado los dos últimos mundiales. La 'Azzurra' encontró en 2021 un oasis en mitad del desierto. Después de perderse un mundial, el de 2018, consiguió tocar el cielo con la Eurocopa de Wembley, una alegría efímera que duró hasta que volvió al infierno tras quedarse fuera del Mundial de 2022.
Dos fracasos históricos enmarcados en una montaña rusa de emociones para una de las potencias mundiales de este deporte que pretende volver a limpiar con una buena actuación en Europa. Pensar que el objetivo de los italianos es volver a levantar el título es irreal, porque ni el nivel de la plantilla ni las circunstancias son suficientemente favorables como para pensar en algo que, en el hipotético caso de darse, sería una hazaña histórica. Sea como fuere, Italia ha sido mucho más protagonista por lo extradeportivo que por lo estrictamente futbolístico. La llegada de Spalletti al banquillo, arquitecto del Nápoles campeón en la 2022-23 y artífice de uno de los equipos más temidos en la historia de Italia, pareció dar una bocanada de aire fresco tras la marcha de un Roberto Mancini ya desgastado.
Pero lo cierto es que Italia, pese al cambio de líder, se clasificó por la mínima a esta Eurocopa. Quedó segundo en su grupo, empatado a 14 puntos con Ucrania, contra la que empató 0-0 en la última jornada de clasificación para sellar su billete de la manera más rácana. Pese a que las sensaciones no son especialmente buenas, Italia sólo ha perdido un partido bajo los mandos de Spalletti. Fue ante Inglaterra, en Wembley, el 17 de octubre de 2023. Con Gianluigi Donnarumma como fijo bajo los palos, Italia se presenta a la Euro sin estar anclada a un sistema fijo como hacía con Mancini y su defensa de tres. Ahora puede alternar con facilidad a la línea clásica de cuatro al tener jugadores de todos los perfiles en esa línea defensiva. La verdadera fuerza reside en el grupo.
En el centro del campo es quizá donde más libertad y posibilidades tiene Spalletti dado el nivel de los jugadores. Puede alinear a Bryan Cristante (Roma), Nicolo Barella (Inter) y Jorginho (Arsenal), o apostar por más efectivos de área e introducir a Lorenzo Pellegrini (Roma) en el puesto de Cristante. Arriba, con el nivel de Gianluca Scamacca (Atalanta) y Federico Chiesa (Juventus) queda solo libre una posición que se disputarán Giacomo Raspadori (Nápoles) y Mattia Zaccagni (Lazio), a no ser que Spalletti meta a Pellegrini como enganche y mantenga también a Cristante, otra alternativa viable. Como segundas espadas asoman con potencia Matteo Darmian en defensa y Davide Frattesi en el centro del campo, dos jugadores fundamentales en el 'Scudetto' del Inter y que perfectamente podrían tener minutos desde inicio.
Bélgica
Tras una década con buenos números pero ningún trofeo, Bélgica inicia en la Eurocopa de Alemania una nueva era en la alta competición con el italogermano Domenico Tedesco en el banquillo y con Kevin de Bruyne y Romelu Lukaku como referentes en el campo, pero con las ausencias de Eden Hazard, retirado, y de Thibaut Courtois, enfadado con el entrenador. El hueco que ha dejado Hazard no inquieta demasiado entre los aficionados belgas, que han tenido tiempo para acomodar la noticia y tienen otras estrellas a las que encomendarse.
El eterno capitán de la mejor generación de futbolistas que ha alumbrado Bélgica anunció su retirada de la selección inmediatamente después del fiasco del Mundial de Catar de 2022, donde los Diablos Rojos, dirigidos entonces por el español Roberto Martínez, no superaron la fase de grupos. Y al final de la pasada temporada, tras varias campañas deslucido por numerosas lesiones y una falta de continuidad que le impidieron triunfar en el club blanco, el exatacante del Chelsea y del Real Madrid comunicó además que colgaba las botas, pese a que entonces tenía sólo 32 años. Pero los Diablos Rojos cuentan con un sólido repertorio ofensivo, liderado por la precisión y la visión de juego De Bruyne, arquitecto del fútbol belga que a sus 32 años ha regresado después de un año de ausencia por las lesiones. Y lo celebró anotando su vigésimo séptimo tanto con la selección en partido número 100 en el amistoso contra Montenegro.
El ataque belga confiará también en los goles de Lukaku, que a los 31 años ha recuperado el instinto asesino con la Roma, tras una inofensiva temporada con el Inter de Milán. Refuerzan la delantera escuderos de lujo en las bandas como el extremo del Manchester City Jérémy Doku, de 22 años, o el exatlético del Al-Shabab saudí Yannick Carrasco, de 30, así como la imaginación en el centro del campo del futbolista del Milán Charles de Kaetelere, de 22, o la experiencia del veterano organizador del Aston Vila Youri Tielemans. Delante, Tedesco podrá recurrir también a la pólvora de arietes como el sevillista Dodi Lukebakio, el "gunner" Leandro Trossard o el atacante del Leipzig Loïs Openda.
Once tipo:
Croacia
Encuadrada en el 'grupo de la muerte' con Albania, Italia y España, la Croacia de Luka Modric, líder absoluto de esta selección, mezcla perfecta entre veteranos y jóvenes, no se conforma con solo pasar a los octavos de final en lo que puede ser su última gran oportunidad de estar en la pelea por un título mayor. Ya disputó la final del Mundial de Rusia 2018, quedó tercera en el de Qatar 2022 y rozó la Liga de Naciones en 2023, precisamente ante España. En Eurocopas, en cambio, los octavos, con Portugal y España como rivales en 2016 y 2021, respectivamente, se han interpuesto en sus dos últimas participaciones. Pero siguen siendo años mágicos para un país de menos de cuatro millones de habitantes que tiene en Luka Modric su estrella.
Porque el veterano jugador del Real Madrid, pese a haber tenido mucho menos protagonismo en el conjunto blanco, será el faro indiscutible de su equipo una vez más, en lo que se antoja además como el último baile de varias figuras emblemáticas como las de Ivan Perisic (Hajduk Split), Domagoj Vida (AEK Atenas) o Marcelo Brozovic (Al Nassr), leyendas de esta generación dorada del fútbol croata. Una selección, la dirigida por Zlatko Dalic, que quiere superar su mejor marca en este certamen, con el recuerdo de los cuartos de final de 2008 en los que cayó ante Turquía.
Al talento de los Perisic, Modric o Brozovic, junto a su experiencia dilatada, se le suman la calidad de otros jóvenes que empujan desde atrás como los defensa Josko Gvardiol (Manchester City) y Josip Stanisic (Bayer Leverkusen), o los centrocampistas Nikola Vlasic (Torino) y Martin Baturina (Dinamo Zagreb), este último la nueva perla del combinado croata. La selección toma un potencial totalmente diferente. Sumado, además, al perfecto estado de forma por el que transitan otros jugadores que, aunque no tan jóvenes, llegan en plenitud futbolística como los centrocampistas Mateo Kovacic (Manchester City) o Mario Pasalic (Atlanta), fundamentales en dos equipos campeones esta campaña.
Bajo palos estará sin atisbo a la duda Dominik Livakovic (Fenerbahce), un seguro siempre que se pone la camiseta de la selección con la que ha dejado ya momentos para el recuerdo en los Mundiales pasados. En la zaga el fijo es un Gvardiol superlativo que en este final de campaña se destapó también, además de gran defensor, como un buen goleador. En el centro del campo no hay dudas con el trío formado por Modric, Brozovic y Kovacic; mientras que en la delantera será Perisic el que forme por derecha, Lovro Mayer (Wolfsburgo) parte con más opciones por la izquierda y Ante Budimir (Osasuna) es el que se postula como favorito para ocupar el puesto de delantero centro gracias a su gran campaña en el campeonato español, en el que ha marcado un total de 16 goles. Con un juego directo, versátil y sin especulaciones, Croacia, una selección también habituada a los partidos largos, con gran experiencia en prórrogas y tandas de penaltis, es una de las claras favoritas a acceder a unos octavos de final que, según que cruce, pueden quedarse pequeños. El objetivo de los de Modric es el mismo de siempre en estos últimos años: pelear por un título con el aliciente de que puede ser la última oportunidad de la generación dorada del país.
Once tipo:
Países Bajos
Tercera en Brasil 2014, desaparecida de la Eurocopa de 2016 y del siguiente Mundial de 2018, Países Bajos recompone paso a paso su territorio y su fama internacional, reconstruida con su aparición en los cuartos de final de Qatar 2022, pero pendiente de la verificación en Alemania 2024 de la selección 'oranje' del entrenador Ronald Koeman y el goleador Memphis Depay. Reiniciada la era Koeman, al frente del equipo desde marzo de 2023 (la había dirigido hasta noviembre de 2019 en su etapa anterior), cuarta en la Liga de Naciones del pasado año, se ha ganado su pase a la Eurocopa 2024 con seis victorias en ocho partidos, en los que sólo perdió con Francia (4-0 y 1-2), con la que comparte de nuevo grupo. Un aviso.
Por detrás del equipo galo en los pronósticos, sí está por delante de Austria y Polonia en la pugna por la segunda posición y el acceso directo a los octavos de final de la competición continental. Ahí se quedó en su última participación en 2021, cuando fue derrotada por la República Checa (0-2) tras una primera fase infalible: tres triunfos y ocho goles a favor. Ha pasado ya demasiado tiempo de su último y único campeonato europeo, cuando el propio Ronald Koeman, Frank Rijkaard, Marco Van Basten, Ruud Gullit, Hans Van Breukelen y compañía, dirigidos por Rinus Michels, batieron a la Unión Soviética en la final del 25 de junio de 1988 también en Alemania, como ahora, entonces en el Olímpico de Múnich.
Los goles de Gullit y Van Basten remarcan la historia y la capacidad de la selección neerlandesa, que aún lamenta la derrota final en los penaltis contra Argentina en los cuartos de final del Mundial de Qatar 2022, cuando gritó al mundo que su regreso era un hecho. Ahora se desafía a sí misma con una lista de jugadores de alto nivel. La jerarquía y la experiencia de los defensas Daley Blind, Stefan de Vrij o Virgil Van Dijk, los goles de Memphis Depay, el segundo mejor artillero de la historia del equipo nacional neerlandés a la caza de Robin Van Persie, el vértigo de Jeremie Frimpong, la velocidad de Denzel Dumfries, el regreso de Georgino Wijnaldum, el desborde de Xavi Simons y Cody Gakpo, las paradas de Bart Verbruggen...