Partido denso en el que no lucieron Mbappé ni Ronaldo (0-0). El fallo de Joao Félix en la tanda de penaltis eliminó a su país.
Ganar a Francia es muy complicado. Sin duda, no fabrica el fútbol más espectacular del planeta; es más, está muy lejos de alcanzar esa meta. No da argumentos a su hinchada para disfrutar de un divertimento excitante, pero su virtud se basa en una competitividad extraordinaria, que con ese aspecto industrial y alejado del brillo les ha llevado a múltiples finales en esta década -y al cetro mundialista-. Y que este viernes les ha clasificado para las semifinales de la Eurocopa 2024 al derrotar a Portugal en la tanda de penaltis.
El tipo de juego que habían desarrollado ambas selecciones en estas semanas anunciaba lo visto esta noche en el Volksparkstadion de Hamburgo. Mucho control, ninguna voluntad de arriesgar en pos del triunfo y la dictadura del orden y el rigor táctico. La calidad individual de los futbolistas -ambas plantillas poseen muchísima- queda supeditada a no conceder espacios al rival. Esa es la prioridad, si bien a los lusos les gusta más mandar a través de la pelota. Así se comprobó en un primer tiempo en el que manejaron el 60% de la posesión... y no remataron a portería. Acumulaban cuatro horas de juego sin marcar antes de este enfrentamiento. Poco más que añadir.
Pelota para Portugal
Esa estadística resume el pelaje del encuentro, pues los franceses, más replegados, se fueron a vestuarios con un único tiro entre palos. En ese compás lento y denso se diluyó un duelo que anunciaba batallas impresionantes. Varios vectores llamaban al desequilibrio: Kylian Mbappé ante Joao Cancelo, Rafael Leao y Nuno Mendes contra Koundé o Bernardo Silva ante Théo Hernández. Estos pareados invitaban a la ruptura de la igualdad por la jerarquía y características de los nombres, mas todo ello fue sepultado por el sudor y el músculo. Y ahí destacan futbolistas como Palhinha y N'Golo Kanté.
Roberto Martínez encontró en el mediocentro del Fulham la pieza que le faltó en su debut en la Eurocopa. Se trata de un recuperador de balones muy astuto en la colocación. Su labor tras pérdida, cortando las posibles transiciones del oponente, se subrayó en esta fecha. Y el protagonismo del todoterreno del Al-Nassr en el esquema de Didier Deschamps queda fuera de duda. Tiene 33 años y su despliegue sigue rozando la perfección. En este encuentro estuvo respaldado por el hormigón eficaz que aportaron Tchouaméni y Camavinga (que relevó al sancionado Rabiot).
Con semejante centro del campo es más sencillo no encajar goles. Los galos llegaban a este encuentro con un gol en contra en cuarto partidos jugados (y de penalti). Su defensiva es la mejor del campeonato con diferencia y sostiene las graves carencias ofensivas que se han desnudado. Los lusos padecieron de lo lindo para jugar entre líneas. La movilidad de Bernardo Silva y Bruno Fernandes quedó enfangada y los avances de su once volvieron a recaer en la potencia de Rafael Leao. El extremo del Milan amenazó, llegó a provocar varios centros al área y por su perfil lanzaron sus compañeros cuatro saques de esquina antes del minuto 20.
En cambio, no hicieron trabajar al meta Mike Maignan. Upamecano ayudó a Koundé con buena coordinación y Saliba apagó por completo a Cristiano Ronaldo. En citas como ésta se remarca la paradoja del delantero portugués. Dominó desde su físico a los zagueros durante una década larga y en el presente, con 39 años, son los defensas los que no le dan ni una oportunidad anatómica. El cinco veces Balón de Oro abrazó del todo la intrascendencia, víctima de la primacía del central del Arsenal que pertenece ya a la élite mundial en su puesto.
Martínez había dado orden a Cancelo de no incorporarse al ataque para centrarse en la marca de Mbappé. La primera subida del carrilero llegó en el minuto 38. Esa decisión obligó a Leao a intentarlo todo y consiguió filtrar un derechazo sin ángulo que Maignan detuvo cuando se colaba por el primer palo -minuto 30-. Ésa y un lanzamiento alto de Bruno Fernades fueron las llegadas de las 'Quinas' hasta el intermedio. Y en su campo concedieron poco. Los franceses se estiraron con desplazamientos rápidos hacia Mbappé y chutaron a las manos de Diogo Costa por medio de Théo Hernandez -minuto 20- y del atacante madridista -minuto 22-.
Francia gana los penaltis
El astro parisino se mostró más participativo que en el resto de partidos jugados desde que se rompió la nariz -de hecho, se jugó el tipo en una acción defensiva-. Evidenció su clase al combinar al primer toque en la mediapunta, pero sus colegas del ataque no le correspondieron. Griezmann no salió de su rendimiento gris -acabó fundido la temporada con el Atlético y lo está pagando- y el titular Kolo Muani decepcionó. Quiso tirar de ese carro maltrecho Kylian y en la reanudación avisó con un derechazo fulgurante que detuvo el portero del Oporto -minuto 50-.
La Portugal de Martínez multiplicó la ilusión de la tribuna lusa con una fase de clasificación para este torneo maravillosa, con un fútbol ambicioso que hacía de la presión una de sus señas de identidad. Iban a por todas en todos los encuentros, con agilidad de pase. Sin embargo, en Alemania se ha esfumado ese libreto y le ha vencido cierto conservadurismo. Esta noche su equipo volvió a caer en el juego horizontal inocuo, si bien en el segundo acto quiso ganar más verticalidad. El problema es que esa voluntad no duró mucho. Entre los minutos 60 y 70 apretaron y casi lograron el gol cuando Camavinga despejó, in extremis, un remate fulgurante de Leao. En ese lapso Maignan salvó a los suyos con un paradón de reflejos al derechazo cruzado de Bruno y el arquero repelió un chut de Vitinha dentro del área. Cancelo ya había soltado amarres y se notó.
Los sustos activaron a la reactiva Francia y en ese frenesí bordearon el tanto. En el 66 Koundé asistió para Kolo Muani y el delantero perdonó al estrellar su remate propicio en la pierna del providencial Rúben Dias; en el 71 fue Camavinga el que envió lamiendo la madera un remate desde el área pequeña; y en el 74 Ousmane Dembélé conectó un zurdazo que rozó la cruceta. El regateador había sentado a Griezmann en el minuto 67 y su impacto fue inmediato desde el banquillo. Cambió el ritmo a su seleccionado.
Algo así buscaron los lusos con la entrada de Francisco Conceiçao por Bruno Fernandes. Y más o menos recibieron un efecto similar, aunque con una cocción más lenta. El envite no pudo eludir el aroma a prórroga que desprendía el estricto cálculo de riesgos de ambos seleccionadores, con Pepe en estado imperial a sus 41 años. Le aguantó una carrera de 40 metros al suplente Marcos Thuram en el minuto 91. Un par de intentos centrados de Kanté y otro de Mbappé dieron paso a un tiempo extra que no supuso un salto de página a lo descrito.
Hubo pocas oportunidades claras antes de la inevitable lotería de los penaltis. La mejor llevó la firma de Ronaldo, que falló su remate, con todo a favor, tras el centro de Conceiçao -minuto 93-. Era el segundo chut del veterano atacante hasta entonces (el primero había llegado en el minuto 86, cuando mandó un lanzamiento de falta a la barrera). Mucho más entonado estuvo su compañero Nuno Mendes, de reivindicación absoluta en este campeonato al igual que Upamecano. Se quemó el minutaje con Dembélé prolongando su relación con la mala puntería y entonces se dio una anomalía: Mbappé no salió en la segunda parte de la prórroga. Curioso. Sí la jugó Joao Félix. El todavía miembro del Atlético perdonó un testarazo propicio en el 108 y cometió el único fallo de la tanda de penaltis posterior. Para echar más tierra sobre su reputación y dar oxígeno al plomizo plan de Deschamps. Vuelven los franceses a las semifinales de la Eurocopa tras 24 años de ausencia con tres goles anotados en total: una pena máxima de Mbappé y dos tantos en propia meta.
Ficha técnica
0- Portugal: Diogo Costa; Nuno Mendes, Rúben Dias, Pepe, Joao Cancelo (Semedo, min. 74); Palhinha (Rúben Neves, min. 92), Vitinha (Matheus Nunes, min. 119), Bruno Fernandes (Francisco Conceiçao, min. 74); Bernardo Silva, Rafael Leao (Joao Félix, min. 106) y Ronaldo.
0- Francia: Maignan; Théo Hernández, Saliba, Upamecano, Koundé; Tchouaméni, Camavinga (Fofana, min. 91), N'Golo Kanté; Griezmann (Dembélé, min. 67), Mbappé (Barcola, min. 106) y Kolo Muani (Marcus Thuram, min. 86).
Penaltis: Dembélé marca (0-1); Ronaldo marca (1-1); Fofana marca (1-2); Bernardo Silva marca (2-2); Koundé marca (2-3); Joao Félix falla (2-3); Barcola marca (2-4); Nuno Mendes marca (3-4); Théo Hernández marca (3-5).
Árbitro: Michael Oliver (Inglaterra). Amonestó a Palhinha y a Saliba.
Incidencias: partido correspondiente a los cuartos de final de la Eurocopa 2024, disputado en el Volksparstadion (Hamburgo, Alemania).