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JORNADA 37

LaLiga. El Real Madrid se vuelve profesional y conquista el Sánchez Pizjuán

LaLiga. El Real Madrid se vuelve profesional y conquista el Sánchez Pizjuán
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(Foto: EFE)
domingo 17 de mayo de 2026, 22:34h
Actualizado el: 18/05/2026 02:34h
El equipo de Arbeloa recuperó la seriedad táctica y se impuso con un gol de Vinicius. Mbappé, fuera de dinámica. Los sevillistas compitieron bien y certificaron la salvación.

El estadio Ramón Sánchez-Pizjuán se engalanó este domingo para acoger una cita señalada. No era para menos, pues el Sevilla recibía al Real Madrid y estaba en juego nada menos que la permanencia en Primera División. La apasionada afición lo dio todo porque, amén de la tensión clasificatoria, recordaban que esta misma temporada habían ganado en ese césped al Barcelona y al Atlético. Así pues, todo era posible, pensaban en Nervión. Y pasados los 90 minutos pudieron festejar la noche porque aunque no consiguieron tumbar a los merengues el resto de los resultados de la 37ª jornada de LaLiga les favoreció y les sirvió para celebrar la anhelada salvación. Así pues, hubo fiesta total: los locales respiraron aliviados y los visitantes concretaron una victoria que calma un poco las aguas.

Álvaro Arbeloa, que está disfrutando de los capítulos finales de su aventura (con José Mourinho en la recámara), decidió revolucionar la alineación para dar minutos a todos los peones. Así, le entregó la titularidad a Dani Carvajal y a Kylian Mbappé. Aparentemente perdonó a ambos las desavenencias cacareadas en prensa en estas semanas desde Valdebebas y les colocó en un once en el que volvió el entusiasmo de Thiago Pitarch para maquillar la ausencia de Fede Valverde. Además regresó un Dean Huijsen que no termina de despejar sus dudas y un Fran García que sigue defendiendo mejor que la relación que mantiene con el balón. Mientras tanto, Luis García Plaza, que ha confesado que estas han sido las semanas "más intensas" de su vida por las apreturas de los fantasmas del descenso que le circundan desde que aceptó el cargo hace un mes, reprodujo la preeminencia de la solidez con la que ha logrado estabilizar el barco hispalense a última hora para inventarse tres victorias seguidas vitales (ante Real Sociedad, Espanyol y Villarreal, esta última aderezada con una remontada impresionante). Andrés 'Castrín' figuró en el centro de la zaga y Nemanja Gudelj volvió a su rol predilecto, el de mediocentro defensivo. Y ordenó a sus muchachos ir a por todo con gallardía, así que los andaluces empezaron el partido con fuego en el espíritu.

El Madrid despierta en Nervión

Se plantaron con ardor en la cancha y presionaron con agresividad desde temprano. Ese arreón inicial sorprendió un tanto a un Madrid que no se jugaba nada más que el orgullo. En el primer cuarto de hora se notó la distancia entre ambos escuadrones con respecto al hambre competitiva, a la necesidad de ganar como fuera. Y en el primer minuto ya habían avisado con una emboscada de Djibril Söw sobre Aurelién Tchouaméni que derivó en el chut alto del efervescente Joaquín Martínez Gauna 'Oso'. Este canterano es el emblema de la apuesta del entrenador sevillista, que no tiembla a la hora de colocar a juveniles en este contexto abrasivo. Además, le entregó al extremo zurdo la responsabilidad de liderar una ofensiva que había puesto una diana en la espalda de Carvajal. Porque la realidad es que a su coraje ya no le sigue la velocidad de antaño. Por ese perfil amenazaría un Sevilla que rápido evidenció que iba a generar más peligro después de robar en campo contrario que creando en estático, en combinación. El flujo precoz siguió con un chut de Neal Maupay desde la frontal que desvió Thibaut Courtois, una recuperación en territorio rival coronada por el latigazo de media distancia de 'Oso' que hizo estirarse el meta belga -minuto cinco- y el centro pasado del atacante francés al que no llegó Akor Adams por poco.

Los visitantes se despertarían de manera progresiva, poco a poco, y lo primero que hicieron fue intentar bajar el ritmo por medio de la posesión. Para lograr dicho objetivo Jude Bellingham bajaba a la base de la jugada con el fin de dar continuidad a las circulaciones horizontales. Y el plan anestésico surtió efecto mejor de lo esperado por Arbeloa, pues a los locales les costaría mucho más robar y lanzar contragolpes y en el minuto 15 Vinicius coló en la portería oponente el único intento de su delegación hasta el momento. La acción arrancó con un centro de Brahim Díaz -sin duda, el punta más lúcido entre líneas y comprometido del final de curso- que Mbappé bajó en la frontal para que el regateador brasileño marcase, con una definición plena de fundamentos. Sin embargo, la maniobra de Kylian había estado acompañada por un codazo en la cara de José Carmona y el VAR pasó a judicializar el 0-1. Es más, llamó al colegiado y éste, en una decisión polémica, priorizó la involuntariedad del golpe y confirmó el botín merengue.

Quiso el Sevilla responder mas ya no disponía de la fluidez precedente porque los capitalinos habían entrado en temperatura y competían con profesionalidad. Presionando con acierto (castigando la falta de creatividad del centro del campo hispalense) y limitando las llegadas al área de Courtois antes de la media hora a un remate de Maupay, un centro venenoso de Rubén Vargas que no encontró rematador y una volea alta del suizo. Siempre amortizando errores de la zaga madridista (Huijsen y Fran García) y con recuperaciones en cancha rival. Más allá de esos acercamientos les costó generar peligro, en parte porque Maupay se obcecaría en el individualismo y topó varios remates sin hueco en las piernas de los zagueros visitantes y de Tchouaméni. El control ejercido por el favorito casi no sufría fisuras a estas alturas y se encaminó a vestuarios con una comodidad notoria. Eso sí, su ofensiva no correspondió con el equilibrio táctico y sólo registró un remate entre palos en el primer tiempo, el que Vinicius había dirigido a las redes. Mbappé volvió a quedar señalado en este sentido, claramente desconectado y sin la concentración exigible. En el 39 desperdició un gran pase filtrado de Thiago Pitarch con un derechazo demasiado cruzado.

Vinicius por encima de Mbappé

Se marchó al camarín el Madrid con la sensación de dominio y un 60% de posesión bajo su manto, y en la reanudación no cambió de página. El guión se mantuvo inalterable y Tchouaméni avisó con una ruptura sorpresiva que terminó con un disparo repelido por Castrín 'in extremis'. El juvenil gallego brilló una vez más en la marca y se confirmó como una de las mejores noticias sevillistas, formando pareja con el también estupendo Kike Salas. Luis García Plaza, un especialista en salir a flote en las peores condiciones y que fue contratado cuando el equipo naufragaba en una lapso de sólo tres triunfos en 17 jornadas, estudió la presunta inmutabilidad de la inercia y aplicó un electrochoque: triple cambio para dar entrada al musculoso motor Lucien Agoumé, al extremo punzante Chidera Ejuke y al inteligentísimo Alexis Sánchez. Había que disparar las revoluciones y la medida funcionaría de inmediato... aunque se difuminaría en el medio plazo, cuando los visitantes recobraron el empeño por el control. En ese segmento colorido los hispalenses apretaron con un centro de espinoso de Gabriel Suazo al que Aleix no llegó de milagro, una asistencia perfecta del 'Niño maravilla' al que Adams no le puso la guinda por la intervención providencial de Huijsen -minuto 64- y la diagonal que el goleador nigeriaro no supo finalizar de buena manera.

Y de nuevo los madridistas aplicaron cloroformo antes de padecer de verdad, con Thiago Pitarch crecido en el tejido de las asociaciones. Y, de nuevo, casi marcan un gol producto de ese viraje. En el minuto 59 Bellingham ganó un duelo en la medular, recuperó el cuero y emitió un pase largo perfecto que Mbappé usó para galopar en solitario, en una autopista directa y plácida hacia el arco de Odysseas Vlachodimos que quedó cortada de repente por el cruce soberbio de Salas y la lentitud del delantero francés (se confió, en una muestra de desconcentración tan nítida como los múltiples fueras de juego en los que incurrió, uno de ellos previo a un tanto bien anulado); y en el 68, en la única incorporación al ataque de Carvajal, fue Vinicius el que le regaló la dian a la vigente Bota de Oro, mas Kylian pifió la definición en el punto de penalti. Un nuevo borrón que desacredita del todo la actitud que ha ido publicitando en las últimas fechas.

El desenlace sobrevino con la grada aferrada a sus transistores, pues dependían de otros marcadores para festejar la supervivencia, y con el Sevilla metiendo en pista a todo su arsenal. Acabó jugando con tres delanteros al entrar en acción Isaac Romero, con el ofensivo Juanlu Sánchez ocupando el carril diestro y con Söw ejerciendo de llegador. Sin embargo la seriedad y responsabilidad merengue no les permitiría inquietar a Courtois más que en un centro de Juanlu cabeceado en plancha por Adams y repelido por el portero belga -minuto 76-; en el chut mordido de Romero tras un error grosero de Huijsen en la salida de juego; en un testarazo inocuo de 'Castrín'; y en la última jugada del choque, cuando Juanlu puso en vuelo un córner que desembocó en el cañonazo de Salas que sacó lo mejor del repertorio de Courtois -minuto 94-. No atinaron los hispalenses y en el otro campo Franco Mastantuono estrelló en la madera un zurdazo -minuto 71- después de otro duelo batallado por Bellingham y de la asistencia de Vinicius. El brasileño lleva un mes dejado claro que está más metido y concentrado que su compañero de punta. Subrayando que su compromiso con el club no titubea desde el silencio y el fútbol. Se vació y forzó hasta pedir el cambio por unas molestias. Sea como fuere, el Madrid ganó y el Sevilla festejó en una fecha de objetivos mínimos cumplidos que acerca a ambos a la madre de las metas en esta primavera: que se acabe de una vez esta temporada. Unos porque llevan años cambiando los anhelos europeos por las fatiguitas del descenso (sobre todo en el mandato de José María del Nido Carrasco) y los otros porque en Chamartín dos cursos sin alzar trofeos prestigiosos es un pecado capital.

Ficha técnica

0- Sevilla: Vlahodimos; Suazo, Kike Salas, Andrés 'Castrín', Carmona (Juanlu, min. 70); Nemanja Gudelj (Agoumé, min. 53), Söw, 'Oso' (Isaac Romero, min. 78), Rubén Vargas (Ejuke, min. 53); Neal Maupay (Alexis Sánchez, min. 53) y Achor Adams.
1- Real Madrid: Courtois; Fran García, Huijsen, Rüdiger, Carvajal; Tchouaméni (Camavinga, min. 70), Thiago Pitarch (Mastantuono, min. 70), Bellingham (Álvaro Leiva, min. 87), Brahim Díaz (Alexander-Arnold, min. 77); Vinicius (Gonzalo García, min. 77) y Mbappé.
Goles: 0-1, min. 15: Vinicius.
Árbitro: José María Sánchez Martínez. Amonestó a Nemanja Gudelj, Alexis Sánchez, Juanlu y a Agoumé.
Incidencias: partido correspondiente a la 37ª jornada de LaLiga, disputado en el estadio Ramón Sánchez-Pizjuán (Sevilla).
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