crónica política
Sábado 25 de febrero de 2012
Ha llegado el viernes, y las aguas han vuelto a su cauce normal. Por fin, un día de la semana en el que los sucesos ocurridos el lunes en Valencia y los todas las manifestaciones posteriores en la calles y en el ámbito político, con una “guerra abierta”, como señalan los fuentes consultadas por este diario, han quedado aparcados.
“Puede ser que el viernes sea el día de la semana en que la actividad política se relaja, pero no es menos cierto que ha sido la jornada previa a uno de los acontecimientos con mayor repercusión mediática de los últimos años, la declaración como imputado del marido de una hija del Rey de España ante un juzgado por la presunta comisión de delitos en el ejercicio de sus actividades profesionales”.
Al final, los acontecimientos marcan la actualidad y mientras España ha vivido una convulsión callejera sin precedentes en los últimos años, con una protesta estudiantil que desembocó en lo que desembocó tras un domingo en el que los sindicatos y el PSOE tomaron la temperatura a la calle con las manifestaciones convocadas contra la reforma laboral, la comparecencia del Duque de Palma en el juzgado este sábado parece haber rebajado el enfrentamiento político. Las fuentes consultadas por este diario subrayan que la tregua está asegurada durante unos días, “a no ser que este sábado, ante las puertas de los Juzgados de Palma de Mallorca se produzcan incidentes que por lo visto este viernes, tras la decisión de juez decano, no son descartables”.
Las deliberaciones sobre cómo tiene que entrar Iñaki Urdangarín en el Juzgado han estado presentes durante toda la semana. Si a pie, si en coche, y con un condicionante, según las mismas fuentes: “Trato igual para cualquier imputado, o posible motivo una nueva alteración del orden público con personas que aprovechen la presencia del Duque para provocar incidentes que puedan poner incluso en riesgo la seguridad de la persona que tiene que declarar ante el juez”.
El juez decano de Palma de Mallorca, Francisco Martínez Espinosa, siguiendo las recomendaciones del Cuerpo Nacional de Policía, ha decidido autorizar la llegada de Iñaki Urdangarín, desde el Palacio de Marivent donde se aloja desde últimas de la tarde del viernes junto a su esposa, la Infanta Doña Cristina, a la sede judicial en coche. Martínez Espinosa reconoce que se trata de una medida “excepcional” motivada por estrictas medidas de seguridad argumentadas por las Fuerzas de Seguridad del Estado encargadas de velar esta mañana para evitar posibles incidentes que pongan no sólo en riesgo al citado como imputado, el Duque de Palma, sino también a los ciudadanos que puedan acercarse a visualizar la comparecencia del yerno del Rey, Y desde luego, según las fuentes consultadas por este diario, apoyadas por medios de las Fuerzas de Seguridad del Estado a los que ha accedido “El Imparcial”, la convocatoria de concentraciones ante las puertas del juzgado por parte de movimientos independentistas y republicanos como los “Maulets, Unidad Cívica por la República y Joves de Ezquerra Unida, “no auguran nada bueno”.
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