Este viernes, Alfredo Pérez Rubalcaba inauguraba el XII Congreso del Partido Socialista de Madrid en el que se elegirá al nuevo secretario general de la formación regional. Tomás Gómez, el 'rebelde' que ha plantado cara a la actual dirección de Ferraz en numerosas ocasiones, y Pilar Sánchez Acera, la gran apuesta del rubalcabismo curtida en el ayuntamiento de Alcobendas, se disputan el liderazgo de los socialistas madrileños, unas elecciones que ponen de manifiesto las dos corrientes enfrentadas en el seno del partido.
Hace justo un mes, el Partido Socialista Obrero Español elegía a Alfredo Pérez Rubalcaba, una de las figuras de mayor peso de la formación de las últimas décadas, como nuevo secretario general del PSOE para los próximos cuatro años. Tras la elección del ex ministro del Interior y vicepresidente del Gobierno durante la etapa de Zapatero se escondía una apuesta por una manera de gobernar, por una forma muy particular de hacer política que logró el respaldo del 51,16 por ciento de los delegados federales con derecho a voto.
Este fin de semana, y aunque esta vez los comicios son en clave regional, el PSOE vuelve a jugarse el todo por el todo en las urnas. En el hotel Auditorium de Madrid, el XII Congreso Regional del Partido Socialista de Madrid (PSM) pone, una vez más, sobre el tapete las dos corrientes entre las que se mueve el socialismo español: una más tradicional y ligada al aparato de Ferraz, representada por
Pilar Sánchez Acera, y otra con aires de renovación y modernidad, que recae sobre las espaldas del actual secretario del PSM,
Tomás Gómez.
Aunque de puertas para afuera no se transmitiera, lo cierto es que el Congreso Federal de febrero abrió una profunda brecha en el seno socialista y los opositores a Rubalcaba que respaldaron a Carme Chacón en Sevilla vieron cómo el nuevo secretario general eludía componer una Ejecutiva nacional de concentración y apostaba por rodearse de sus fieles, con Elena Valenciano y José Antonio Griñán a la cabeza.
Enemigos íntimosDe manera especial, la elección de Rubalcaba dejaba en una muy complicada situación a Tomás Gómez, que cuenta con varios encontronazos políticos con el líder del PSOE a lo largo de su carrera. En las
elecciones municipales y autonómicas del año pasado tuvo que ver cómo Zapatero y Rubalcaba apoyaban a
Trinidad Jiménez en vez de a él como cabeza de cartel de los socialistas madrileños a pesar de haber sido elegido líder del PSM. Gómez salió airoso, pero el apoyo del secretario madrileño a Chacón terminó por evidenciar el divorcio entre el PSOE y su delegación madrileña.
De este modo, Rubalcaba ha buscado por todo el PSOE alguien con el carisma y la fuerza necesarias para hacer frente a Gómez y 'colocar' a alguien cercano a su línea con el que poder afrontar
cuatro años de dura oposición nacional y regional, toda vez que Andalucía y País Vasco, otras dos de las cuatro regiones clave (la cuarta está en manos del PSC), recaen sobre
rubalcabistas de peso como José Antonio Griñán y Patxi López, respectivamente.
"
El PSM lleva muchos años siendo un partido perdedor, y eso ha provocado la caída paulatina de todos sus líderes, pero en el caso de Tomás Gómez hay un problema añadido: en Ferraz, donde ha mandado y sigue mandando Rubalcaba, se le tiene muchas ganas", señala en declaraciones a EL IMPARCIAL el periodista y autor del libro
El PSOE en llamas Diego Armario. "Los socialistas tienen un problema de personalismos y, aunque declaran que respetan los congresos regionales, lo cierto es que prefieren tenerlo muy controlado todo", añade el escritor.
En un primer momento, los nombres de
Valeriano Gómez o Manuel Robles sonaban para plantarle cara a Gómez, pero ninguno acabo por materializarse. Con la candidatura vacía y los días pasando peligrosamente, el nombre de Pilar Sánchez Acera, que apoyó a Rubalcaba en Sevilla como 'número dos' de su lista de apoyo tras Jaime Lissavetzky, acabó por convencer en Ferraz y, con menos de dos semanas para poder hacer campaña, la
ex teniente de alcalde en Alcobendas oficializó su intención de competir por la Secretaría del PSM.
Aunque se ha intentado normalizar al máximo la campaña electoral para evitar guerras fratricidas como la que se ha dado en Andalucía, a nadie se le escapa la tensión que rodea al Congreso Regional, aunque algunos mandatarios lo nieguen. "Va a salir
un partido socialista más fuerte, de un debate democrático de dos candidatos, el actual secretario general y una compañera que ha decidido presentarse, y espero que los debates del congreso, que no son solamente de personas, muestren proyectos, ideas y un compromiso con los ciudadanos del primer partido de la oposición", señalaba en rueda de prensa esta semana
José Ricardo Martínez, secretario general de UGT Madrid y uno de los nombres que también sonó para pelear con Gómez.
¿Por qué una desconocida?El nombramiento de Pilar Sánchez Acera como el candidato del aparato de Ferraz al liderazgo del PSM, lejos de amainar el debate, lo avivó. ¿Quién era? ¿Por qué Rubalcaba escogía a una semi desconocida para pugnar con Gómez? ¿Es una candidata con voz propia o con un discurso dictado desde la sede del PSOE?
"Hubiera sido mucho más inteligente escoger a alguien de más peso para luchar por la Secretaría madrileña, pero el Partido Socialista lleva bastante sin caracterizarse por actuar de forma inteligente y el poder de Ferraz tampoco", apunta Armario, que añade que "tanto el PSM como el PSOE necesitan darse la oportunidad de que emerjan nuevos candidatos, gente que no esté contaminada por los fracasos anteriores".
Lo cierto es que Sánchez Acera tiene un largo recorrido en el socialismo madrileño, pero siempre como una figura de segunda fila. Tras pasar por las Juventudes madrileñas, decidió saltar a la política activa en el ayuntamiento de Alcobendas antes de tomar posesión como diputada madrileña curiosamente en la lista de Gómez, que decidió prescindir de ella después del apoyo de Sánchez Acera a Jiménez como candidata madrileña a las elecciones municipales y autonómicas de 2011.
Muchos ven a esta licenciada en Económicas por la Universidad Autónoma de 37 años la gran apuesta de Rubalacaba para recuperar Madrid para los suyos e intentar plantar cara a
Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid, donde el Partido Popular gobierna desde hace casi dos décadas.
Callao, ¿paso previo a La Moncloa?Pero en el caso de que Tomás Gómez revalide el cargo, muchos ven en él un posible rival de Alfredo Pérez Rubalcaba de cara al futuro. El hecho de haber logrado esquivar los numerosos envites de la dirección nacional, poder salir reforzado de las urnas madrileñas y quedar como la gran alternativa al socialismo de Ferraz le hacen ganar puntos de cara a una hipotética candidatura a la Secretaría General del PSOE que le catapultase desde la plaza de Callao de la capital, cuartel general del PSM, a La Moncloa.
En cambio, Armario no lo ve así. "
El PSOE y una responsabilidad nacional le quedan muy grande, Gómez sólo ha mostrado su valía como alcalde de Parla, que no es poco, pero en la política madrileña siempre ha perdido y eso no vende ni fuera ni dentro de la Comunidad".
Sea como fuere, de ganar este fin de semana, Gómez vería reforzada su posición dentro del PSOE, que ha querido acabar con él hasta en tres ocasiones y no ha podido hacerle hincar la rodilla. Por contra, en caso de que fuera Sánchez Acera la elegida, el mensaje de unidad y cohesión que vende Rubalcaba entre los suyos se vería reforzado. Dos formas de ver el socialismo frente a frente.
Sólo queda por ver cómo encajará un 'rebelde' señalado o una 'protegida' en un socialismo en plena reconstrucción y en un partido en el que las aguas bajan muy revueltas desde hace meses. Serán los casi mil delegados madrileños con derecho a voto los que tomen la última decisión.
Para contactar: borja.mota@elimparcial.es