euroliga
Jueves 01 de marzo de 2012
Real Madrid visita este jueves (20.45/Teledeporte) al Montepaschi Siena conjurado para aprovechar su último cartucho en el 'Top-16' de la Euroliga, para lo que necesita bien ganar y que el Gescrap Bizkaia Bilbao pierda en la cancha de Unicaja o doblegar al equipo italiano por una amplia renta que le permita depender de sí mismo.
El Unicaja, en un primer cuarto de coraje y fuerza logró remontar un marcador adverso con un parcial de 9-0 (18-15), minuto 11, gracias a una buena defensa que dejó sin anotar durante cuatro minutos al Bilbao, que anteriormente, bien dirigido por el base estadounidense Aaron Jackson, llegó a tener claras ventajas 9-15, minuto 7.
La defensa cajista atosigaba al Bilbao, muy apagado ofensivamente y que lograba mantenerse por la fortaleza de sus pívots Dimitrios Mavroeidis y Marko Banic. El Unicaja, con muchos errores en ataque lograba mantenerse en el partido 22-24, minuto 20.
El Gescrap Bilbao era superior, pero tenía que mejorar su porcentaje ofensivo. Tras el descanso el base Aaron Jackson lideró a su equipo con puntos y asistencias 24-33, minuto 24. El Unicaja bajó la intensidad, aunque con el pívot croata Luka Zoric bastante acertado en la zona creó el miedo escénico y el pánico en el rival 35-37, minuto 27.
El técnico del Gescrap Bilbao Fotis Katsikaris, solicitó un tiempo muerto, que aplacó los ánimos, cortó el ritmo del rival y valió una diferencia de 36-42, minuto 30. El último periodo fue el más igualado de todos, con muchos nervios traducidos en errores por parte del conjunto bilbaíno y una intensidad de los cajistas con Peric atacando el aro rival 51-50, minuto 38.
Pero el base Raúl López, como sucedió contra el Montepaschi Siena consiguió un triple esperanzador 51-53, a falta de dos minutos, y seguidamente anotó cuatro tiros libres triunfadores 53-57 y 55-59, que clasificaron al Gescrap Bilbao para los cuartos de final.
Machada estéril del Madrid en Siena
Los blancos realizaron un partido muy serio durante los 40 minutos ante una de las mejores plantillas del Viejo Continente. Eficaces en ataque, los españoles no lograron despegarse en el marcador en ningún momento --pese a que necesitaban una victoria con 23 puntos de diferencia-- debido a la endeblez mostrada en la faceta defensiva inoperante para frenar el caudal ofensivo de los italianos.
Las primeras sensaciones sobre el parqué fueron agridulces, pues aunque los blancos anotaban sin dificultad, el Montepaschi hacía lo propio. Los siete puntos de Suárez en el primer cuarto (28-26) fueron contrarrestados por idéntica suma de McCalebb, e igualmente sucedió con el resto de piezas dispuestas por Laso y Pianigiani en el tablero del Palaestra.
Cuando apenas había arrancado el segundo acto, el partido se rompió, con el Real Madrid buscando la canasta a la desesperada y con el Siena aprovechando los huecos dejados por los blancos a su espalda. Los de Laso se emplearon con mayor intensidad en la 'pintura', capturando diez rebotes más que los transalpinos. Si bien, el Siena masacró a los blancos desde la línea de 6.75 con un total de nueve triples, aunque no lograron irse en el 'luminoso' antes del descanso (53-52).
Dos canastas seguidas de Mirza Begic para tomar una ventaja de seis puntos al regreso de los vestuarios, hizo presagiar un cambio de actitud entre los de Pablo Laso, que finalmente se quedó en un espejismo. De hecho, al término del tercer asalto (75-76), las oportunidades del Real Madrid para pasar a los cuartos de final, estaban a cientos de kilómetros en el Martín Carpena, donde el Unicaja le estaba complicando las cosas al Gescrap Bizkaia.
Cuando restaban cinco minutos para la conclusión del encuentro, el banquillo madridista recibió la noticia fatídica de que los bilbaínos se habían impuesto a los malacitanos. Mientras, en Siena, los de Laso apenas contaban con siete puntos de ventaja (81-89). Finalmente, el Real Madrid se despidió de la competición con una victoria (90-102) que sabe a derrota.
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