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El Atlético se encarama a Europa con el libreto estricto de Simeone

atlético de madrid 2 granada 0

Domingo 11 de marzo de 2012
El Atlético de Madrid se impuso al Granada en un partido poco creativo que se definió por la mayor pegada rojiblanca. El fútbol táctico dispuesto por ambos entrenadores castigó el espectáculo. Simeone supo manejar mejor los tiempos del partido y los tantos de Miranda y Falcao le consolidan en los puestos nobles de la tabla clasificatoria.

Mañana soleada en la ribera del Manzanares para acoger un partido de peso estratégico para el devenir de Atlético de Madrid y Granada Club de Fútbol. El sol de las 12 del mediodía iluminaba la buena entrada que registró el Vicente Calderón y se aliaba con el ruido y el colorido que la parroquia rojiblanca aportó desde minutos antes de que arrancara el espectáculo. El aliño de los miles de granadinos que se desplazaron al coliseo madrileño redondearon un paisaje futbolístico idóneo.

Sin embargo, cuando el balón echó a rodar, la magia y el ambiente de balompié que pululaba en las gradas chocó con la plana intensidad y la escasez creativa que ambos equipos desplegaron sobre el césped.

Diego Simeone y Abel Resino construyeron una partida en la que el orden táctico debía primar sobre la creatividad e inventiva de los futbolistas. Y el guión se cumplió en buena parte de la primera mitad.

Sobre el tablero, los entrenadores conformaron dos centros del campo potentes, más llegadores y destructores que creadores de juego. Esta disposición provocó que los locales buscaran a sus puntas en largo para esperar el acompañamiento de los extremos y laterales, e hizo que los visitantes confiaran en la velocidad de Uche y las llegadas de sus dos extremos.

Con esta disposición, escasearon las oportunidades claras de gol en los primeros treinta minutos. Falcao dio el primer aviso con un remate a centro de Juanfran que desvió Julio César a córner en el minuto 11 de partido. Le siguió el intento Salvio tras recibir un envío de Gabi, aunque el argentino no supo culminar la acción desde dentro del área.

El Granada traba de estirarse con rápidas transiciones. La primera ocasión en a que encontraron camino fue conducida por Jaime que, tras driblar a Miranda, centro con mucho peligro obligando a Godín a realizar una gran acción de cobertura en el área pequeña, evitando el remate de Uche. Corría el minuto 25.

Jaime, que se erigió en el mejor de su equipo en el primer acto, protagonizó la siguiente llegada tras ceder un buen balón a Abel Gómez, que disparó desviado de la meta defendida por Courtois por muy poco.

Los minutos transcurrían con parsimonia debido a la inexistencia de combinaciones profundas. Se imponía la horizontalidad y Falcao y Uche ejercían de faros de sus equipos ante la escasez de triangulaciones.

Sin embargo, en la recta final del primer acto se flexibilizó la rigidez táctica y llegaron las oportunidades. Abel Gómez disparó primero con un intento desde la frontal que se fue a saque de esquina. Respondió Koke en el minuto 36 con un chut en jugada ensayada que corrió la misma suerte que el anterior intento.

Sin embargo, el guión de respeto defensivo mutuo se rompió en la siguiente jugada. Gabi lanzó un córner al segundo palo que peinó Koke para que Miranda superara a la zaga andaluza por alto. Primer gol de partido en un encuentro casi sin ocasiones.

La reacción granadina no se hizo esperar. Uche y Abel Gómez trataron de acercarse con peligro a la meta de Courtois, que no tocó el balón en el primer acto.

Tras el descanso y la intensa salida inicial en la que Salvio se erigió en protagonista al chutar y conducir las dos primeras posesiones rojiblancas, el encuentro languideció nuavemnte en el centrocampismo. Escasas llegadas a portería con un Atlético de Madrid seguro atrás y confiado en mantener la renta adquirida y un Granada que, lejos de buscar el empate a lo loco, permanecía agazapado en su defensa buscando colarse en una contra veloz.

Los entrenadores movieron sus fichas para apuntalar el resultado, uno, y para buscar cierta reacción, el visitante. Arda Turan entró para abrir el campo y tratar de mantener la posesión en el equipo madrileño e Ighalo entró en el Granada para tratar de adelantar líneas, usar la referencia en el juego aéreo y aprovechar la velocidad de Uche en banda –casi desparecido en el centro del ataque-.

Un saque de esquina de escaso peligro en el minuto 74 constituyó la primera llegada andaluza. La siguiente ocasión corrió a cargo de Abel Gómez, que disparó alto desde la frontal del área tras una jugada combinativa por banda.

Simeone trató de no perder la renta conquistada dando entrada a Assunçao y Perea por Mario Suárez y Adrián –que se retiró ovacionado-. Por contra, Abel, que ya había dado entrada a Ighalo, metió a Geijo para tratar de sacar toda su artillería en busca del empate a falta de 10 minutos para el final.

Pero ta estrategia del técnico andaluz se congeló a los dos minutos, en el 82, tras la roja directa a Henrique, que realizó una salvaje entrada en la línea de mediocampo sobre Koke para frenar el contraataque madrileño. Tras la expulsión, el fútbol combinativo decayó al extremo.

Godín protagonizó el único acercamiento peligroso de los locales en el segundo acto. Un saque de falta lateral propició el remate alto del central argentino, que recogía un rechace de la defensa andaluza.

Falcao sentenció el partido aprovechando los espacios dejados por la zaga granadina. Una contra lanzada por Juanfran desde el lateral propició el control del delantero colombiano que, tras zafarse de su par, batió al meta visitante por bajo.

El Atlético sumó tres puntos valiosos para sus aspiraciones europeas representando el estricto guió Simeone. Manejaron sus bazas tácticas y lanzaron su velocidad cuando el partido lo permitió. Partido serio de los rojiblancos ante un Granada que apenas salió del papel defensivo planteado por Abel. El Calderón volvió a sonreir con su equipo.

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