Nacional

Un 11-M para impulsar una huelga general

crónica política

Lunes 12 de marzo de 2012
Se hizo al final. Los sindicatos, apoyados por el PSOE e Izquierda Unida, con presencia de dirigentes de ambos partidos, han aprovechado este 11-M para hacer un llamamiento a la huelga general convocada para el próximo día 29. Evidentemente, los actos celebrados en memoria de los 192 asesinados hace ocho años en los cuatro atentados cometidos en sendos trenes de cercanías en por terroristas islamistas han sido “tapados” por las movilizaciones sindicales y políticas, hasta tal punto, que uno de los actos centrales en un 11 de marzo desde que se cometió la mataza, el homenaje a las víctimas por parte de la Comunidad de Madrid, ha tenido que ser trasladado a este lunes.

Y en la calle, más de lo mismo. Con un matiz. Si el pasado 19 de febrero los sindicatos hablaban de un seguimiento histórico de las manifestaciones, este domingo no han hecho lo mismo. Analistas políticos consultados por este diario subrayan que muchos ciudadanos, al final, y como era más que previsible, tal y como se recogió en esta misma crónica incluso entre las propias bases sindicales, han optado por no acudir a unas manifestaciones en las que al final, las protestas contra la reforma laboral, “legítimas”, se imponían en un día que desde el 11 de marzo de 2004 ha estado dedicado al homenaje y al reconocimiento de los 192 asesinados y miles de heridos provocados por los terribles atentados cometidos ese día.

Es más, tanto Cándido Méndez, secretario general de UGT, como Ignacio Fernández Toxo, máximo líder de Comisiones Obreras, han aprovechado este 11-M para, recordatorios aparte sobre las víctimas de esa matanza, animar y jalear a la participación de los ciudadanos en la huelga general que ambos sindicatos han convocado para el próximo día 29 contra la reforma laboral y que se celebrará veinticuatro horas antes de que el Gobierno de Mariano Rajoy, en Consejo de Ministros, presente los Prepuestos Generales del Estado para este 2012.

No obstante, según los analistas consultados por “El Imparcial”, parece que “tanto UGT y CC OO no las tienen todas consigo sobre el éxito de esa huelga general, pues en sus discursos, ambos secretarios generales han insistido, y no sólo una vez en dejar una puerta abierta para evitar ese paro, que el Gobierno negocie las modificaciones legales aprobadas por el Congreso de los Diputados”. Los mismos medios señalan que el ambiente en la calle, “ahora mismo no pasa por una huelga general, tal y como los propios sindicatos han sondeado y han visto en las encuestas reflejadas durante esta última semana en los medios de comunicación. Esa puerta abierta a la desconvocatoria –afirman estas fuentes- queda abierta por ese motivo del miedo al fracaso el 29-M y por el intento de responsabilizar al Gobierno si ha caso omiso de las reivindicaciones sindicales, apoyadas por el PSOE, de la celebración de ese paro”.

En este sentido, el secretario general del PSOE, en la línea que ha tomado últimamente de “tirar la piedra y esconder la mano, dejando a su equipo la voz cantante en el apoyo público a los sindicatos sobre las movilizaciones callejeras y las convocatorias de huelgas”, no ha querido este 11 de marzo referirse explícitamente a las manifestaciones hoy y al próximo 29-M. “Quizás –subrayan los analistas consultados por este diario- porque como ex ministro del Interior, ha reconocido la inoportunidad de referirse a protestas en la calle en una fecha tan señalada, que él también conoce desde el 11 de marzo de 2004, y sobre todo en los dos días posteriores, previos a las elecciones generales que dieron la victoria en las urnas al candidato socialista, José Luis Rodríguez Zapatero”. Rubalcaba, en el acto de cierre del congreso de los socialistas gallegos, se ha limitado a insistir en sus críticas a la reforma laboral del Gobierno de Mariano Rajoy. El PSOE, ha destacado, “no va a aceptar nunca una propuesta ignominiosa consistente en que los padres acepten un despido barato para que sus hijos puedan tener un empleo precario”. Evidentemente, estas palabras, según fuentes del PP consultadas por “El Imparcial”, “se le vuelven en contra automáticamente, porque el PSOE y el Gobierno de que él formaba parte si aceptaron la propuesta ignominiosa de que los padres vieran a sus hijos en el paro, de que los hijos vieran a sus padres y a sus madres en el desempleo, y ellos mismos estuvieran en la misma situación, tal y como refleja el dato de las 5.300.000 personas sin trabajo a finales de 2011”, con cientos de miles de familias con todos sus miembros sin empleo”.

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