Opinión

Incógnitas para Arenas

Viernes 16 de marzo de 2012
La campaña electoral andaluza, en la que el PP ha navegado con el viento a favor de las encuestas, ha coincidido con la avalancha de medidas del Gobierno motivadas por las desastrosas cuentas de la economía española. Unas medidas muy duras, como subidas de impuestos o reforma laboral, que, por bien explicadas que estén (lo que es casi imposible), se alejan totalmente de lo que cualquier candidato desearía para su campaña.

Es cierto que muchos ciudadanos desconfían del discurso socialista contra esta batería de reformas y recortes, puesto que ha sido motivada por la gestión del propio PSOE, pero eso no quita para que los mensajes insistentes del partido de Rubalcaba, asociado a los de otros grupos de la izquierda y los de los sindicatos, no desgasten en parte las posibilidades electorales del PP en Andalucía y en Asturias.

El Gobierno de Rajoy, urgido por la necesidad y conminado por Europa, no ha podido dejar de gobernar. Y hacerlo ahora, en plena recesión y con paro desbocado, no es otra cosa que dar malas noticias a los ciudadanos. Es cierto que Rajoy ha compensado algo la situación con medidas más populistas o simplemente populares, como la reforma financiera, la austeridad pública o el pago a los proveedores de la Administración. Pero todo palidece cuando el debate se centra en los recortes que vienen, como el asunto del copago sanitario.

En este contexto, la necesidad de Javier Arenas de conseguir mayoría absoluta para gobernar en Andalucía (salvo que UPyD obtuviera algún escaño), introduce alguna incógnita sobre la posibilidad de cambio político, pese a que está descontado que el desgastadísimo Griñán, en el torbellino de la pésima situación andaluza y con escándalos económicos sin precedentes de los gobernantes socialistas, se llevará un fuerte correctivo.

¿Será éste suficiente para que el PP logre alcanzar la Junta? Hasta mitad de la campaña, los datos de las encuestas diarias del PP le dan un cierto margen de escaños (dos o tres) por encima de la mayoría absoluta, según ha sabido EL IMPARCIAL. Otra cosa es que ese partido no quiera difundirlos, porque quiere evitar cualquier distracción de su electorado. Pero también es cierto que queda, cuando esto se escribe, una semana, y que las encuestas al principio de la campaña, como la del CIS, no confirmaban la citada mayoría absoluta.

Incertidumbre, por tanto, para Arenas. Y para el futuro de Andalucía.

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