Opinión

Sospechosos atentados en Siria

Lunes 19 de marzo de 2012
Los dos coches bomba que explotaban este pasado fin de semana en Damasco acababan con la vida de 17 personas y provocaban heridas de diversa consideración a más de un centenar. El gobierno sirio atribuía estos actos a “grupos terroristas”, algo que parece bastante claro. Donde ha más sombras es a la hora de determinar quién ha sido realmente el responsable de semejante barbaridad. Ninguno de los grupos opositores que operan en el país ha admitido la autoría, afirmando carecer de capacidad para llevar a cabo un acto así. Y es que los objetivos eran nada menos que el edificio de los servicios de inteligencia y una comisaría, por lo demás prácticamente inexpugnables.

Es llamativo que cada vez que una delegación internacional va a visitar Sira se produzca algún atentado de este tipo. La extrema dureza con que el régimen de Al Assad está reprimiendo las protestas de su pueblo y el control militar que ha impuesto en todo el país hace difícil pensar en la posibilidad de un ataque así; y más en Damasco. Cobran cada vez más fuerza los rumores de “atentados dirigidos”, con el fin de justificar actuaciones de castigo ante posibles “elementos terroristas”. Que los hay, dicho sea de paso, ya que Al Qaeda se ha decidido a pescar en el río revuelto sirio, factor éste que hay que achacar también a Bashir Al Assad y sus fieles aliados, Rusia y China.

Los servicios secretos sirios llevan años vinculados al terrorismo. De hecho, todo apunta a que fueron ellos quienes estuvieron detrás del asesinato en 2005 del primer ministro libanés, Rafiq Hariri. Además, sus vínculos con Hizbolá y el régimen iraní son un hecho, por lo que no extrañaría en absoluto que hubieran orquestado un atentado “a la carta”. Sea como fuere, la situación en el país asiático se torna cada día más dramática, con o sin atentados. Y lo peor es que no parece haber ninguna solución en el horizonte.