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Libia y el Tribunal Penal Internacional quieren juzgar a Abdelah Senussi

Detienen al brazo derecho de Gadafi en Mauritania

Lunes 19 de marzo de 2012
El gobierno libio va a enviar una delegación a Mauritania para conseguir la extradición de Abdaleh Senussi, el que fue jefe de los servicios secretos de Muamar Gadafi. El patrón del espionaje de la Yamahiria fue detenido en Nuackchot a su llegada en un avión de la Royal Air Maroc procedente de Casablanca. Senussi pasó varias semanas en Marruecos vigilado de cerca por los servicios de seguridad alauitas.


El coronel Abdelah Senussi de 62 años es considerado como uno de los pilares esenciales del régimen tribal que imperó en Libia durante 42 años liderado por Gadafi y su familia. Cuñado del “guía supremo” de la Yamahiria, se le atribuyen varios actos de terrorismo de Estado, entre ellos el ser organizador del atentado de Lockerbie en 1988 contra un avión de la PanAm en el que murieron 280 personas.

Tras la caída del régimen del dictador beduino, Abdelah Senussi huyó de Libia. El último mes lo pasó en Marruecos a donde llegó con documentos falsos. Según la Agencia Mauritana de Información (AMI) Senussi y su hijo fueron detenidos en la capital mauritana este fin de semana en posesión de varios pasaportes falsos, uno de ellos maliense.

Trípoli, París y el Tribunal Penal Internacional (TPI) se atribuyen la prerrogativa de juzgarle. El TPI de La Haya ha emitido una orden de captura internacional por crímenes contra la humanidad cometidos durante la breve pero intensa guerra civil libia que culminó con el ajusticiamiento de Gadafi y la instauración de un nuevo régimen con un Consejo de Transición presidido por Mustafa Abdeljalil. Francia también reclama su extradición por el atentado contra el avión DC-10 en 1989 abatido en el desierto sahariano que costó la vida a 170 personas, 54 de ellas francesas.

Sin embargo es Libia quien espera tener prioridad en la extradición del antiguo hombre fuerte de Gadafi. Un portavoz del ministerio de exteriores de Trípoli, Saad Elchlmani, ha declarado que una delegación de altos funcionarios libios viajará a Nuackchott para negociar el asunto con las Autoridades mauritanas. Senussi no sólo es acusado de haber dirigido la violenta represión de las milicias gadafistas contra la insurgencia en los meses que ha durado la guerra civil, sino también de ser el principal responsable de la matanza de 1200 presos amotinados en la cárcel de Abu Salim de Trípoli en 1996.

Abdelah Senussi estuvo bajo constante vigilancia en su estancia en Casablanca. Los servicios secretos marroquíes no le quitaron ojo de encima, según fuentes concordantes. También los servicios de espionaje franceses le seguían la pista. Paris pidió a Rabat la posibilidad de que Senussi fuese interrogado por sus agentes de la DGSE, pero Marruecos se opuso, señala el periódico mauritano Al Ajbar, que añade que “Marruecos temía un incidente diplomático con Libia”.

La salida de Senussi de Marruecos tiene todos los visos de una “expulsión negociada” apuntan fuentes diplomáticas. Rabat ha preferido que la captura del “criminal de guerra libio” se haga en territorio mauritano y no en el Reino alauita.

Se da la circunstancia de que hace pocos días se celebró en Trípoli una reunión de coordinación de ministros del Interior de los países del Magreb y del Sahel. En los encuentros a puerta cerrada entre varios responsables de la seguridad marroquí, libios y mauritanos, se abordó el asunto de Abdelah Senussi, en esos momentos sometido a estrecha vigilancia en Casablanca.