Día de especial significación
Miércoles 21 de marzo de 2012
La Delegación del Gobierno en Madrid ha prohibido este miércoles la manifestación atea convocada por colectivos ateos y anarquistas para el Jueves Santo por su "evidente voluntad de provocación" a los católicos.
La Delegación del Gobierno en Madrid, que dirige Cristina Cifuentes, ha prohibido este miércoles la manifestación atea convocada por colectivos ateos y anarquistas para el Jueves Santo por su "evidente voluntad de provocación" a los católicos.
La prohibición se basa en los informes específicos emitidos por el Ayuntamiento de Madrid, la Jefatura Superior de Policía, y la Abogacía del Estado, todos los cuales coinciden en que dicha manifestación no debe llevarse a cabo. El acuerdo se adopta "sin perjuicio de que se comunique otra fecha en la que no concurran las circunstancias expuestas en esta resolución".
"La fecha, lugar y hora elegidos por los convocantes, aunque manifiestan en principio una finalidad lícita, lo cierto es que pretenden realizar la manifestación un día de especial significación para los católicos, en el mismo lugar y horario en que se van a celebrar diversos actos religiosos, lo cual pone de manifiesto, cuanto menos, una evidente voluntad de provocación", señala el acuerdo.
Miles de peticiones en contra
La plataforma MásLibres, que ha enviado miles de peticiones a la Delegación del Gobierno pidiendo que impidiera la convocatoria que sólo busca la ofensa a los creyentes, ha recordado que el año pasado ya intentaron, también en vano, manifestarse con las mismas intenciones y que "sus organizadores son los mismos que se manifestaron el 13 de mayo del pasado año insultando y ofendiendo las creencias y los símbolos religiosos, proponiendo la quema de iglesias y amenazando con el genocidio religioso de los años 30".
Tras la prohibición, convocaron una manifestación con apariencia legal "por la libertad de expresión" el día 13 de mayo de 2011, que, como pudo recoger la plataforma por la libertad religiosa Más Libres, acabó convirtiéndose en un "aquelarre" ofensivo en el que algunos de los gritos más repetidos fueron "La Virgen María ha follado", "La Virgen María también abortaría", "Rouco cabrón, trabaja de peón", "Qué pena me da la madre de Rouco no pudo abortar", "Papa gorrón, contigo ni Dios", "Menos rosarios y más bolas chinas", "Contra la secta acción directa", "No más rosarios en nuestros ovarios", "Esta iglesia la vamos a quemar" y "Hay que quemar la conferencia episcopal".