elecciones andaluzas
Miércoles 21 de marzo de 2012
Javier Arenas, presidente del PP de Andalucía y vicesecretario general del PP encargado de Política Autonómica y Local, ha sido ministro de Trabajo y Asuntos Sociales (1996-1999), Administraciones Públicas (2002-2003) y vicepresidente segundo y ministro de la Presidencia (2003-2004) en gobiernos de José María Aznar.
Es la hora. Javier Arenas ha estado esperando este momento más de veinte años y por fin parece que las cartas juegan a su favor. La victoria de Mariano Rajoy en las generales del 20-N y el color azul cielo que tomó el mapa autonómico español tras las autonómicas y municipales de la primavera pasada, con especial énfasis en las provincias andaluzas, han allanado el camino a un PP andaluz que podría arrebatarle la Junta a los socialistas después de 30 años de monopartidismo.
Para lograr esa hazaña, Rajoy ha vuelto a confiar en Javier Arenas, 'Cid' de los populares andaluces y azote de Chaves y Griñán en los últimos años. Nacido hace 54 años en Sevilla, este licenciado en Derecho y técnico en excedencia de la Consejería de Cultura de la Junta, del que la mayoría destaca su ética del trabajo y su sacrificio y responsabilidad, comenzó en la política a finales de los 70 de la mano del Partido Demócrata Cristiano, embrión de la futura y hoy extinta Unión de Centro Democrático.
Tras pasar por el ayuntamiento de Sevilla como concejal y teniente de alcalde y por el parlamento andaluz como diputado, Arenas, guapo y elegante en su juventud, según se dice por Sevilla, fue nombrado vicepresidente regional andaluz y diputado nacional por el recién fundado Partido Popular.
En sus primero años como parlamentario, Arenas se fue haciendo un hueco entre el aparato de Génova y en el círculo de confianza de Manuel Fraga y José María Aznar, que admiraban su profesionalidad, su habilidad de gestión y saber hacer.
En 1996 llega su primera gran oportunidad al ser nombrado ministro de Trabajo en sustitución de su hoy rival José Antonio Griñán. Una tarea titánica, pues el desempleo rozaba cotas sólo superadas por las de hoy en día y el PSOE dejaba a España en una precaria situación económica y social. Con todo, Arenas no se arrugó a la hora de bailar con la más fea.
Bajo su gestión, el Gobierno de Aznar logró sacar adelante una importante reforma laboral con el respaldo tanto de patronal como de sindicatos, que siempre han tenido en alta estima su gestión y afán de diálogo, en 1997.
Dos años más tardes dejó la cartera de Trabajo para ocuparse de la Secretaría General del PP, que en 2003 cedería a su jefe hoy en día, Mariano Rajoy, con el que siempre ha mantenido una buena y estrecha amistad más allá de los despachos, así como para liderar a los populares andaluces en las generales de 2000 y de 2004 como cabeza de lista.
Sus buenas formas hicieron que Aznar le recuperara en 2002 como ministro de Administraciones Públicas, primero, y ministro de Presidencia, después.
Desde 2004 se dedica en cuerpo y alma a conseguir Andalucía para su partido, ya que a mediados de este año es nombrado presidente regional en sustitución de su amiga Teófila Martínez. En su primer asalto frustrado a la Junta, en 2008, el PP logró 47 escaños, diez más que los cosechados cuatro años antes, en lo que fue el primer varapalo serio a la gestión de Manuel Chaves.
Aficionado del Sevilla, tiene la máxima insignia del Club y el escudo de oro y rubí del Recreativo de Huelva. Está casado con Macarena Olivencia (hija del ex comisario de la Expo 92, Manuel Olivencia) desde 1991 y es padre de tres hijos.
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