entre el 25 de marzo y 1 de abril
Viernes 23 de marzo de 2012
Entre los días 25 de marzo y 1 de abril el Teatro Real ofrece 5 funciones de la ópera “I due Figaro”, interpretadas por jóvenes cantantes italianos, la Orchestra Giovanile Luigi Cherubini y el Philharmonia Chor de Viena.
El maestro Riccardo Muti, Príncipe de Asturias de las Artes 2011, ha presentado este viernes ante los medios la obra que el compositor napolitano Saverio Mercadante compuso durante su estancia en la capital española, donde ocupó el cargo de director del Teatro Príncipe. Son precisamente las estrechas relaciones que durante siglos han unido Nápoles con España las que ha querido subrayar Muti a la hora de explicar esta nueva producción del Teatro Real, en coproducción con el Festival de Pentecostés de Salzburgo y el Festival de Ravenna. El maestro napolitano lleva años recuperando partituras de la escuela napolitana que, a su juicio, fue durante mucho tiempo el verdadero punto de referencia para músicos de todo el mundo, como Mozart, a quien durante su primer viaje a Italia lo que verdaderamente preocupaba era ser reconocido por los prestigiosos músicos de la ciudad del sur de Italia. “Los músicos napolitanos han dominado en el mundo de la ópera e incluso enseñaron a todos los demás el arte de la ópera durante aquella época”, ha asegurado.
Por eso, Muti siempre pensó que un día se dedicaría a descubrir algunos de aquellos músicos cuyas partituras “dormían a la espera de que alguien las despertara”. Porque son muchísimas las óperas que “descansan” en diversos archivos y que nunca han vuelto a interpretarse desde su estreno. Recordaba el músico italiano que, igual que ahora el público quiere ver películas nuevas cada año, en aquella época se demandaban óperas nuevas y el hecho de que no hayan vuelto a ver la luz no tiene por qué deberse a una falta de calidad de las mismas. En el caso de Mercadante, sólo desde hace unos pocos años han empezado a rescatarse algunas de sus óperas, a pesar de que en su momento fue un compositor de gran éxito y tremendamente prolífico – 56 óperas compuestas de 1819 a 1866 -, que influyó con claridad en otros grandes compositores y considerado, incluso, como el eslabón perdido entre el canto Fiorito rossianiano, la escuela napolitana y el melodrama psicológico de Verdi.
Cuando Mercadante compuso "I due Figaro" reinaba en España Fernando VII y la ópera italiana gozaba de una gran popularidad y prestigio. A Madrid venían a cantar algunos de los intérpretes con más fama de la época y fueron precisamente las intrigas puestas en marcha por las dos divas que habían de protagonizar la obra del compositor, que entonces sólo contaba con 31 años, las que acabaron por impedir el estreno. Casi una década más tarde, en 1835, subieron por fin “los dos Figaros” a un escenario madrileño, cuando su autor ya había regresado a Italia. Y después de algunas representaciones, la partitura de la obra se archivó en la Biblioteca Histórica Municipal de Madrid donde estuvo durmiendo, como explicaba Muti, hasta que fue recuperada y editada por los musicólogos Víctor Sánchez y Paolo Cascio.
A partir del próximo domingo, este melodramma buffo que Muti prefiere calificar como cínico más que como gracioso volverá a un escenario madrileño. La nueva producción trae al Real al mismo equipo que creó la puesta en escena de Las Bodas de Fígaro en la temporada 2009-2010 y repuesta el pasado año. Emilio Sagi se encarga de la dirección de escena que vuelve a envolver con el suave perfume sevillano de Las Bodas esta obra decididamente española con una sinfonía compuesta de danzas típicas y cuya acción nos lleva de nuevo al elegante palacio de los condes de Almaviva doce años después de la partida de Cherubino.
Es, además, ha afirmado Muti una obra igual de revolucionaria que "Las Bodas de Figaro", que muestra la citada relación entre España y Nápoles, pero que, especialmente en una época como la nuestra de crisis económica que ha llevado a su vez a una grave crisis financiera y, en definitiva, a una terrible crisis cultural, resulta de vital importancia para subrayar la identidad cultural que Europa está perdiendo. Por eso, el maestro asegura que el proyecto tiene asimismo un significado político y social, es una forma de reivindicar que no se deben hacer recortes en la cultura, siempre la más perjudicada cuando falta presupuesto y, a su juicio, un fatal error. “Hacer recortes en cultura significa golpear a la identidad de un país, mientras que invertir en cultura es siempre una gran ventaja para el futuro”. Y en este sentido ha querido destacar el ejemplo de lo que el capital privado ha llevado a cabo en una de las regiones más castigadas y difíciles de Italia, Calabria, donde se han financiado estudios de música a muchos jóvenes y como resultado de ello el próximo 31 de julio el maestro dirigirá al conjunto de todas las bandas formadas por un total de 400 músicos.
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