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Atlético - Real Madrid: ¿Cómo se gana este derbi madrileño?

Atlético de Madrid - Real Madrid

Miércoles 11 de abril de 2012
Atlético de Madrid y Real Madrid se miden en uno de los enfrentamientos directos más trascendentales de los últimos años. La lucha por la Liga y la pelea por llegar a los puestos de Champions League han multiplicado la importancia tradicional del derbi hasta convertirlo en un punto de inflexión definitivo. El Imparcial analiza las claves que manejan ambos entrenadores para sacar los tres puntos de la batalla del Vicente Calderón.




El choque que enfrenta a Atlético de Madrid y Real Madrid se ha convertido en uno de los clásicos del balompié mundial. El derbi capitalino encierra situaciones, sensaciones y factores que exceden el frío valor del partido: tres puntos. En este enfrentamiento entre vecinos, que han adquirido a fuerza de tradición e historia el cartel de eternos e irreconciliables enemigos, entran en juego conceptos como pasión, entrega, sufrimiento, euforia, rabia, respeto e, incluso, odio. Pero lejos del envoltorio de emociones propias del instinto inherente al ser humano y, por ende, a la masa de aficionados y jugadores, lejos de este ambiente de pureza en el fútbol, la batalla entre los equipos del barrio de Chamartín y de Arganzuela encierra una interesante partida de ajedrez en la que los entrenadores, Jose Mourinho y Diego Pablo Simeone, ejercen de maestros de ceremonia.

Ambos preparadores afrontan este decisivo derbi desde posiciones diferentes. La estadística particular señala que Mourinho ha ganado los cinco partidos que ha disputado ante el Atlético, mientras que Simeone no ha conseguido tumbar a los madridistas en ninguno de los cinco partidos en los que jugó como centrocampista colchonero.

El vestuario madridista se ha conjurado para dar un golpe en la mesa y recuperar el dominio aplastante que han exhibido fuera de casa esta temporada, culminado con el último 1-5 en Pamplona. El “Cholo” apela a la seriedad y firmeza de su bloque para frenar las virtudes merengues y, de este modo, romper una racha nefasta: el Atlético no ha ganado un derbi desde 1999 y ya son 12 los años sin victoria en el Calderón. Con la lucha por la Liga y las últimas opciones de pelear por los puestos de acceso a la próxima Champions League, este Atlético-Real Madrid ha dejado de ser una fiesta de la rivalidad del balompié madrileño para convertirse en un punto de inflexión definitivo en el camino particular de cada club.

Con esta amalgama de condicionantes en la libreta, El Imparcial analiza las claves de uno de los derbis más trascendentales de los últimos años.




Tridente goleador vs Rematador y llegadores

La faceta ofensiva en un partido tan igualado adquiere una relevancia esencial. De la efectividad de los rematadores dependerá buena parte de las opciones de victoria. El orden táctico y la presencia defensiva-presionante en el esquema táctico de ambos entrenadores puede transformar el derbi en una exhibición de precisión y un desierto de oportunidades de gol. Por ello, la puntería de jugadores como Cristiano Ronaldo -37 goles- y Radamel Falcao -20 goles- marca de forma absoluta el casillero de tantos a favor de Madrid y Atlético. Sin embargo, y sin restar un ápice al protagonismo de estos referentes, la presencia de los ilustres escuderos no es desdeñable en esta batalla.

Higuaín y Benzema completan el tridente madridista, ataque más goleador de Europa -74 goles- y repertorio de posibilidades que complicarán la labor de los centrales y los mediocentros defensivos colchoneros. El Atlético, por su parte, dispone de un foco de creatividad en la mediapunta que, además, es capaz de anotar goles con regularidad. Adrián ha adquirido ya galones de líder en el juego ofensivo rojiblanco. Acompañado por el carrusel de llegadores capitaneados por el talentoso Arda –ante la ausencia del escurridizo Salvio- y los carrileros no exentos de calidad para centrar Filipe y Juanfran, el ataque colchonero puede encontrar el camino en las transiciones.




El faro del centro del campo

Mesut Özil y Diego Ribas son los abanderados de los centros del campo diversos. El Real Madrid confía el desequilibrio al artístico alemán, capaz de generar contraataques en parado y en velocidad, filtrar pases entre líneas o abrir defensas con su desborde por banda y en combinación por el centro. Diego representa el salto de calidad del equipo de Simeone. El brasileño se mueve entre la irregularidad y la genialidad. De su concentración depende buena parte de las opciones rojiblancas en el derbi. Poseedor de un disparo notable, es el encargado de medir el ritmo de su equipo, generar situaciones de peligro y crear espacios para sus delanteros. El balón parado es propiedad del ex jugador de la Juventus.

Pero unos metros más atrás se disputará la batalla por la posesión del balón. Con la salvedad del fantasioso desborde de Di María, Simeone y Mourinho proponen un choque de estructuras férreas en el doble pivote. Con Xabi Alonso ejerciendo el papel de generador casi absoluto de fútbol madridista, el resto de los peones buscarán el robo y descarga sin otra preocupación. Khedira, Tiego y Gabi lucharán por frenar y retener la posesión para su equipo, o lanzar la contra cuando sea necesario buscando a los faros del centro del campo. Un buen partido de Xabi Alonso en el Calderón, si el ajedrez del Cholo le permite circular con espacios, podría resultar decisivo.




Duelo de los banquillos:

Sobre el esquema común de intensidad, unión sin fisuras de entrenador y jugadores, solidaridad colectiva y presión asfixiante a la salida del balón rival, surgen algunas divergencias identificables en la estrategia de los entrenadores. La velocidad en las transiciones es la herramienta preferida de ambos equipos, que emplean a sus laterales como carrileros largos con licencia para llegar a la línea de fondo rival. Sin embargo, ante el peligro visitante, se presume cierta precaución del “Cholo” a la hora de limitar la presencia ofensiva de Juanfran y Filipe. Marcelo o Coentraoy, sobre todo, Arbeloa podrían sufrir limitaciones similares dependiendo de la coyuntura.

El balón parado constituye uno de los puntos fuertes del Atlético. Gabi y Diego se confirman como lanzadores de faltas y saques de esquina expertos y conectados directamente con la referencia Falcao o con los llegadotes Godín, Tiago, Domínguez o Perea. Por el contrario, este ha sido un aspecto muy nocivo para los madridistas, que se han dejado 4 puntos de oro ante Málaga y Villarreal por ceder faltas en las inmediaciones del área.

Se presume una salida inicial con un esfuerzo físico extremo. Si el encuentro fluye por el camino de la presión, la calidad técnica de los jugadores debería decidir el resultado. El cansancio de ambas plantillas podría decidir un partido que se plantee de forma larga, que se decida a partir del minuto 25. En este sentido, las bajas podrían castigar al cuadro colchonero. Por todo ello, y por la batalla de presiones que se prevé, la lucha por controlar la posesión en las zonas de riesgo para el rival se antoja decisiva. Aquel que domine con comodidad la posesión en los tres cuartos de cancha habrá ganado mucho terreno. Más tardes deberá batir a dos de los mejores portes dos mundo, Iker Casillas y Thibaut Courtois.

Estos son los cracks del partido:

Cristiano Ronaldo:


Radamel Falcao:


Mesut Özil:


Diego Ribas:


Este es el último precedente:

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