Viernes 13 de abril de 2012
El presidente de México Felipe Calderón se reunió este miércoles en La Habana con Raúl Castro. Un encuentro que podría ser considerado como histórico puesto que es la primera visita de un mandatario mexicano a la Isla desde 2002, lo que resulta revelador ya que tuvo lugar a pocos días de la Cumbre de las Américas; cita de la que fue excluido el país caribeño por demanda de EEUU.
Si bien el gesto del mandatario azteca se traduce en abrir una nueva etapa de las relaciones bilaterales entre ambos países y, por qué no, en la intención de acercar a México más hacia el vecindario hispanohablante; lo cierto es que esta toma de contacto también desvela la nueva diplomacia que se cuece en América Latina, cuyos países se muestran cada vez menos supeditados a las directrices de Washington.
El paso por la Isla de aliados naturales de EEUU como el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, la brasileña Dilma Rousseff y ahora Calderón se suma al creciente interés que tienen las naciones latinoamericanas de incluir a Cuba en su agenda e integrarla al vecindario sin el consentimiento de la Casa Blanca. Un tema que saldrá a la luz este fin de semana, cuando 34 jefes de Estado, entre los que estará Barack Obama, se vean las caras este fin de semana en Cartagena de Indias.
Queda claro que la primera potencia del mundo pierde apoyos en su tarea por aislar al régimen de los Castro del sistema interamericano. Cada vez son más los países del hemisferio que se acercan al gobierno de La Habana y muestran más independencia de Washington, por lo que la administración Obama, de ser reelecto, o el que la vaya a sucederle, tendrá que cambiar de estrategia y valerse inteligentemente de sus aliados continentales, si de verdad desea doblegar la dictadura castrista y abrir la nación antillana hacia la democracia.
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