Economía

FMI: España no cumplirá hasta 2018

Crónica económica

Martes 17 de abril de 2012
Lo cierto es que sobre España lo habitual es que el FMI falle en sus previsiones, por ser demasiado pesimista. Esto es lo que ha ocurrido en los últimos años, y esto es lo que le hubiera gustado decir a Marta Fernández Currás. Pero eso no quiere decir que el propio FMI, consciente de sus fracasos anteriores, no intente hacer lo posible por corregirlos. Y, por otro lado, esos errores en la previsión se refieren al crecimiento económico, no a la diferencia entre ingresos y gastos públicos.

Pero vamos, antes que nada, con lo que espera el FMI que ocurra con el déficit en España. Según el informe Fiscal Monitor del mes de abril, este año el Gobierno no va a lograr reducir el déficit del 8,5 por ciento de 2011 al 5,3 a que se ha comprometido, sino al 6,0 por ciento. No tendría mucha relevancia, si luego lograse rebajar el déficit al 3,0 por ciento en 2013, como le exige la UE, o incluso en 2014, como cree Deutsche Bank que hará el gobierno español.

Pero lo que espera el FMI es muy distinto. El calendario de reducción del déficit que espera es el siguiente: 2013, 5,7 por ciento; 2014, 5,2; 2015, 4,8; 2016, 4,4; 2017, 4,1 por ciento. Es decir, que como mucho en 2018 España empezará a poder cumplir con el objetivo para 2018. Pero hay más. Según la Ley de Estabilidad Presupuestaria, el Gobierno español tiene el compromiso de reducir el peso de la deuda sobre el PIB al 60 por ciento en 2020. Si al menos hasta 2018 esa deuda va a subir y a finales de 2012 estará cerca ya del 80 por ciento, ¿cómo la rebajaríamos al 60? Imposible si no vamos a crecer a ritmos chinos.

Y claramente no va a ser el caso. Según las previsiones del FMI para la eurozona, la economía decrecerá en los países que comparten el euro tres décimas este año, crecerán un 0,9 por ciento en 2013, y todavía en 2017 el crecimiento no será más que del 1,7 por ciento. Claro, que siempre nos podemos beneficiar de la capacidad de ahorro de las economías en desarrollo, que crecerán en el entorno del 6 por ciento anual (del 7,5 al 8 por ciento en el caso del Asia aún no desarrollada).

Además, por lo que se refiere al desempeño fiscal, el peso del Estado sobre la economía, que en 2006 era todavía del 38,3 por ciento, llegó a un pavoroso 46,1 por ciento en 2009, y a largo plazo se estancará (siempre según el FMI), en el 41,0 por ciento. Y la deuda, que en 2006 estaba en el 39,7 por ciento y aún bajó al 36,3 al año siguiente, irá subiendo progresivamente del 84,0 por ciento de 2013 al 91,9 por ciento de 2017.

El FMI toma nota del cambio en la Constitución Española. Pero no está claro que haga las cuentas a partir de la aplicación de la Ley de Estabilidad Presupuestaria, que supone la toma de control de las cuentas autonómicas por el Estado.

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