El Barcelona llega a Stamford Bridge oara medirse al Chelsea en la ida de las semifinales de la Champions League. El club londinense afronta el choque con hambre de venganza tras la actuación del árbitro noruego Ovrebo en 2009. Un bloque rocoso liderado por Drogba y con el aliño de la creatividad de Mata, afronta con urgencias este partido. Lampard, Terry y la vieja guardia del club no tendrá muchas más oportunidades en la Copa de Europa. El contraatque y el juego aéreo constituye el plan principal de los londinenses. EL IMPARCIAL presenta las armas del rival del Barça.
Venganza: "Satisfacción que se toma del agravio recibido". De este modo define la Real Academia Española el sentimiento que el Chelsea enarbolará como su bandera en la ida de las semifinales de la Campions League. Stamdford Bridge hervirá de pasión con el recuerdo constante de los
cuatro penaltis que los "blues" reclamaron en su último enfrentamiento continental con el Barcelona. De aquel seis de mayo de 2009 todavía se acuerda buena parte de la hinchada del club británico. Prueba de la amarga sensación que aquella derrota dejó en la institución londinense es que todavía en la actualidad el colegiado noruego
Tom Henning Ovrebo recibe amenazas en su domicilio.
Paro más allá de la rabia latente desde aquel día en la masa social del Chelsea, el club se enfrenta a
uno de los últimos trenes hacia la gloria que pasan para buena parte de los miembros del proyecto Abramovic. El magnate ruso se convirtió en el máximo accionista de esta institución hace nueve años con la idea de conquistar la cima continental, la Champions League. A pesar de mantenerse en la terna de candidatos con cierta regularidad -seis semis en nueve años-,
su basta inversión solo ha logrado un subcampeonato continental, el de 2008 ante el United. Con la Premier League descartada, el club se aferra a estas semifinales para salvar el año y redondear la carrera de sus primeras espadas, cada vez más veteranas.
Terry, Lampard, Drogba y Cech no tendrán muchas más oportunidades de jugar la final de la Copa de Europa. Los datos de la trayectoria del rival del Barça en su estadio han de destacarse. Los londinenses
han ganado todos los partidos de esta Copa de Europa en casa -con 16 goles a favor y dos en contra-, con cinco partidos seguidos sin perder y una sola derrota en los últimos 13 partidos contra equipos españoles, la de Ovrebo. Pero, sobre el terreno de juego, el Chelsea es un bloque competitivo en lenta reconstrucción al que la llegada de
Juan Mata ha aportado un aire distinto.
Con esta mezcla de sed de venganza y urgencia por lograr un éxito continental llega un equipo con entrenador provisional -
Roberto di Matteo- tras la huida del jefe del proyecto de esta temporada
-Vilas Boas-. EL IMPARCIAL presenta las luces y las sombras del rival del Barça de esta noche.
Firmeza táctica, velocidad y juego aéreoEl fortín de
Stamford Bridge se ha construido sobre el orden y la seguridad de un
sistema concebido para esperar, repeler el ataque rival, robar y salir con toda la velocidad de sus atacantes. Tan solo dos goles encajados en casa no es un dato que se consiga al azar. Andre Vilas Boas tejió su sistema sobre la estabilidad táctica y su herencia es aprovechada por Di Matteo sin demasiados retoques. La incorporación de
David Luiz y Cahill ha aportado nuevos efectivos a una defensa fiable y rocosa como pocas -con
John Terry, Ashley Cole, Ivanovic, Bosingwa-, coronada por uno de los mejores porteros de los últimos años,
Petr Cech.
Las transiciones rápidas constituyen una de las armas con las que el Chelsea ha llegado hasta las semifinales de la Champions League. Con
Frank Lampard como constructor del huracán y
Juan Mata en el rol de artista llegador, la velocidad del resabiado
Malouda y del talentoso
Sturridge conforman un contraataque temible. Además, el
poderío físico de Obi Mikel, Raúl Meireles y el carioca Ramires, otorga el empaque y equilibrio necesarios para un equipo que hace de la entrega física su bandera. Por último, el
peso del juego aéreo en este equipo se con resume en el rendimiento de su gran estilete: Dider Drogba. El marfileño, todo inteligencia y pegada, actúa como faro para sacar a su equipo de la cueva y como "killer" en cuanto la pelota ronda el área.
Competitividad por bandera y el poder de Stamford BridgeEl carácter ganador de la espina dorsal de este equipo ha conseguido que una temporada decepcionante, con destitución de entrenador incluida, se pueda convertir en la mejor de los últimos años si se supera el muro blaugrana. Jugadores como
Terry, Lampard, Cole y Drogba se asoman a la cuesta abajo de su carrera sin una Copa de Europa en su palmarés. Este hecho provoca un especial interés en esta eliminatoria que cuenta con el partido de ida como gran baza de los "blues".
La mística del feudo londinense se transforma en
intensidad absoluta cuando el balón comienza a rodar. Los partidos jugados con un 110% de esfuerzo y solidaridad local suelen concluir con los tres puntos para el Chelsea.
La recuperación de Fernando Torres pasa por este estadio y este partido -si Di Matteo estima oportuno entregarle algún minuto al niño- y el rendimiento del bombardero africano Drogba, también. El ambiente doméstico de los "blues" -en cada jugada y en las de balón parado sobre todo- es un plus de motivación al que pocos equipos visitantes han hecho frente.
Inestabilidad en el vestuarioLa unidad del bloque londinense ha permanecido en entredicho desde la derrota en la final de la Champions ante el United. La intermitencia de jugadores como Lampard o Terry se ha achacado desde la prensa británica a
desacuerdos con los entrenadores de turno. De hecho, el peso del vestuario "blue" empequeñeció la figura del "nuevo Mourinho" hasta disolver su poder y reiniciar el proyecto en el mes de febrero.
La mentalidad de este grupo de jugadores juega un rol muy importante en su rendimiento cuando no hay fisuras. Este es, sin duda, el gran desafío de Di Matteo. Si el transalpino logra ensamblar las mentes y los corazones de esta amalgama de guerreros, el Chelsea podría no haber dicho su última palabra esta temporada.
Estas son las armas del Chelsea:
Didier DrogbaJuan MataFrank LampardChelsea TEAM: