Economía

Por fin se produce una buena noticia

Crónica económica

Martes 24 de abril de 2012
Mentira es la que pronunció el anterior gobierno de España, liderado por José Luis Rodríguez Zapatero. La de que España iba a ir desde el 9,3 por ciento de déficit en 2010 al 6,0 por ciento en 2011. Mentira, sí, porque consiste en decir lo contrario de lo que se dice a sabiendas. No sólo error en la gestión, no sólo debilidad en la adopción de medidas o impericia. Mentira a partir del momento, que no debió de ser muy tardío, en que el Gobierno de Zapatero sabía que se le desviaba el déficit mucho más allá del objetivo comprometido. Tan mucho más allá como un 25 por ciento más. Y decían, incluso cuando el año se precipitaba a su fin, que cerraríamos en aquél 6 por ciento. E increpaban a quienes les acusaban de no cumplir con sus responsabilidades porque ni se acercarían a esa meta.

Y concluyó 2011 a 16.000 millones de euros de esa meta. Ya daba igual, porque las elecciones generales de 2011 se celebraron con la mentira como verdad oficial, pseudónimo esta última de la primera. Daba igual en términos políticos, porque económicamente tenía mucha relevancia. Pero vamos a quedarnos todavía en este ruedo, porque Alfredo Pérez Rubalcaba (“nos merecemos un Gobierno que no nos mienta”) acaba de confirmar que lo del gobierno socialista, sí, era una mentira.

Ha dicho: “No se engañó a nadie, ustedes sabían las cuentas, las conocían perfectamente”. De las cuales palabras se deduce lo siguiente. 1) Que dice que no fue un engaño porque el PP conocía las cuentas. 2) Que, sabiendo el PP las cuentas, “no se engañó a nadie”. De modo que el resto de la sociedad española no es “nadie”. 3) Que, pese a no ser nadie, a los españoles se nos hurtaron los datos, de modo que, en los propios términos de Rubalcaba, el gobierno donde él estaba nos mintió.

Y ahora la noticia. Buena, al menos, en los términos que plantea el Gobierno. Veámoslos.

1) Los datos hasta marzo recogen un déficit del Estado del 1,85 por ciento del PIB. Multiplicado por cuatro, este déficit sería del 7,4 por ciento. Así, claro está, ni nos acercamos al objetivo del 5,8 por ciento.
2) Esta desviación es, además, un 73,2 por ciento superior a la que había en los tres primeros meses de 2011. De modo que ni siquiera estamos mejorando. Vamos hacia atrás.
3) ¿Dónde está la buena noticia, entonces? En que a ese 1,85 por ciento hay que restarle, según dice el Gobierno, el valor de las transferencias a las Comunidades Autónomas. Con estas cuentas el déficit sería del 0,83 por ciento del PIB.
4) Pero todavía, con esas cuentas (descontando las transferencias), ese 0,83 por ciento del PIB es superior a la misma cifra de 2011, del 0,64 por ciento. Es decir, seguimos yendo hacia atrás.
5) Mas, y aquí es donde dice el Gobierno que hay una buena noticia, ese 0,64 por ciento no es en términos homogéneos. En esos términos ese dato se revisa al 1,06 por ciento del PIB. Es decir, que después de estos recovecos por las cuentas del Estado, las medidas de ajuste habrían empezado a surtir efecto.

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