Opinión

Transparencia y partidos políticos en España

David Ortega Gutiérrez | Martes 24 de abril de 2012
En el presente tiempo de crisis económica, y en algún grado política, que vivimos en los países desarrollados, y en España con particular intensidad, es importante que se avance en la recuperación de la confianza en la clase política. De todos es conocido el desencanto y desconfianza que actualmente generan los políticos, evidentemente esto es malo para todos, para gobernantes y más para los gobernados. Por ello hay que esforzarse para recuperar esa confianza, y en este sentido nada mejor que la claridad y la transparencia. El ciudadano tiene derecho a un mejor conocimiento de la actividad de sus representantes, de saber cómo se gestiona el dinero público. Hoy, con la Sociedad de la Información y las nuevas tecnologías, los partidos políticos tienen la obligación de facilitar al ciudadano un mínimo de información básica.

A este respecto, la Fundación Compromiso Empresarial ha publicado hace pocas semanas un extenso informe sobre “la transparencia en la web de los partidos políticos”. Su resultado es bastante interesante. El estudio aborda ocho grandes áreas: quiénes somos, gobierno, estructura directiva, personas, afiliados, programa, cumplimiento e información económica. Globalmente, en primer lugar, como partido más transparente se sitúa UPyD, detrás UPN, después el PSOE, el PP, el PNV e IU. CiU se encuentra el quinto por la cola. Amaiur aparece como el partido político menos transparente, de los 15 partidos políticos que se analizan.

En el primer bloque, Quiénes Somos, hay un nivel muy alto de transparencia. Se contemplan dos ítems: historia del partido e ideas y valores. Sólo Amaiur falla en ambos y CiU, ER y PP en el segundo. El resto de partidos cumplen en los dos. En Gobierno se analizan tres entradas: acta fundacional, estatutos y código de buen gobierno. Sólo UPyD cumple en los tres, el PP falla en todos y el PSOE en el primero y en el tercero. En relación con la Estructura Directiva, hay tres ítems: organigrama, perfil de los cargos directivos y órganos y competencias. UPyD sólo cumple el último, el PP el segundo y el PSOE el segundo y el tercero. En el bloque dedicado a las Personas hay dos entradas: nombres y perfil de los cargos electos y declaración de bienes y actividades. Ningún partido cumple el segundo y sólo ER, CiU, Compromís y PP lo hacen con el primero. En cuanto a los Afiliados se consideran tres puntos: número, derechos y obligaciones y canales de comunicación. Nadie da el número y en los otros dos cumplen UPyD, PSOE, PNV y Coalición Canaria. El resto cumplen todos el último. Del Programa hay dos ítems: posición sobre temas claves de la sociedad y persona responsable. Solo PSOE, PP y ER cumplen los dos. PNV y Amaiur ninguno, el resto todos cumplen el primero. Respecto del Cumplimiento hay tres entradas: informe de gestión, propuestas e iniciativas sobre el programa e informe de cumplimiento. Ningún partido cumple nada, salvo UPyD que cumple los dos primeros y CiU y Compromís que cumplen el segundo.

Dejamos para el final el bloque más interesante, el referido a la Información Económica, algo clave para el funcionamiento de los partidos políticos. En este bloque los resultados son muy curiosos. Es el bloque que más entradas tiene, hasta seis: 1. Balance, cuenta de resultados y memoria de cuentas, 2. Desglose de sus principales fuentes de ingresos, 3. Desglose de las principales partidas de gastos, 4. Préstamos y condonación de deudas, 5. Informe de un auditor independiente y 6. Informe del Tribunal de Cuentas. Pues bien, el resultado del estudio es rotundo, todos fallan en todo, a excepción de UPyD, el único que cumple, con la mitad de las entradas, exactamente las tres primeras.

Cada cual puede sacar solo sus conclusiones, los datos están ahí. La moraleja es clara: hay que seguir trabajando para lograr una mayor transparencia en nuestros partidos políticos, que cada palo aguante su vela, y que los ciudadanos estén informados. Más transparencia en nuestros partidos políticos es más transparencia en nuestro régimen democrático.