Opinión

Netanyahu se vuelve a equivocar

Miércoles 25 de abril de 2012
El gobierno israelí daba ayer luz verde la instauración de tres nuevos asentamientos judíos en Cisjordania. Benjamin Netanyahu y Benny Begin -hijo del que fuera primer ministro Menachem Begin- son, como máximos exponentes del ala más dura del Likud, los principales responsables de una decisión que se antoja a todas luces equivocada. Es cierto que la atomización de la Knesset -parlamento israelí- hace que el actual gobierno deba comentarse en frágiles alianzas con partidos ultraortodoxos y extremistas, como el Shas, aunque hay actuaciones de una torpeza inconcebible, cual es el caso.

La diplomacia israelí no pasa por su mejor momento. Al deterioro de las relaciones con Egipto -por lo demás, imprescindibles para la estabilidad en la zona- se une la postura de Netanyahu entrando al juego de provocaciones de Irán, y ahora esto. A nadie escapa que uno de los principales puntos de fricción con los palestinos es la política de asentamientos. Potenciarlos es tanto como establecer una línea de hostilidad hacia Palestina, siendo en esta ocasión responsabilidad de Israel el haber lanzado la primera piedra. Dicha política de asentamientos no ha sido jamás una decisión acertada, y mucho menos ahora. De hecho, parece dar la razón a las facciones palestinas más radicales cuyo argumento es que es imposible sentarse a negociar con un interlocutor que, antes de empezar, le quita a uno la silla y le recorta la mesa.

TEMAS RELACIONADOS: