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Nuevas pistas para desbloquear el conflicto del Sahara

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Jueves 26 de abril de 2012
La Resolución aborda por primera vez este espinoso asunto, objeto de polémicas en el pasado. El Frente Polisario ha pedido reiteradas veces que la MINURSO tenga poder para investigar “las violaciones de los derechos humanos en los territorios ocupados del Sahara”, donde según el movimiento independentista se practican numerosas detenciones, hay militantes encarcelados sin juicio y es corriente el uso de la tortura. Sin embargo también Marruecos ha pedido reiteradamente al organismo internacional que investigue “las violaciones de los derechos de los saharauis en los campamentos de Tinduf”, donde según el gobierno de Rabat no existe libertad política, ni derechos ciudadanos.

El texto en el que se ha basado el Consejo de Seguridad para su Resolución, fue redactado por el Grupo de países Amigos del Sahara, que lo componen Francia, Estados Unidos, Reino Unido, Rusia y España. Al respecto, el ministro español de Exteriores, José Manuel García Margallo ha declarado que España apoya firmemente esta idea de dotar a la MINURSO de una cierta prerrogativa de control sobre los derechos humanos. El citado Grupo de Amigos pide a las partes en conflicto, el gobierno de Marruecos y el Frente Polisario, que colaboren “completamente con las operaciones de la Minurso” y que garanticen su “libre interacción con todos los interlocutores” y su “acceso sin trabas” donde sea necesario. Si bien dicho texto no contempla ningún mecanismo especifico para que la MINURSO pueda ejercer dicha función.

En los pasillos del Consejo de Seguridad y particularmente en el entorno del Secretario General de la ONU Ban Ki Moon, se barajan dos nuevas ideas para hacer salir el conflicto del callejón sin salida en el que se encuentra actualmente. A pesar de la voluntad manifiesta por las dos partes de continuar el diálogo directo apadrinado por la ONU, (habrá dos nuevas reuniones en junio y julio próximos), tanto Marruecos como el Polisario mantienen sus posturas de modo intransigente. Rabat solo ve una solución basada en su proyecto de autonomía regional bajo soberanía marroquí, y el movimiento Frente Polisario defiende a ultranza la solución de una consulta popular en la que el pueblo saharaui pueda elegir entre tres opciones: integración a Marruecos, autonomía o independencia.

Las fórmulas que se han difundido por los funcionarios onusianos prevén dos tipos de reuniones a organizar. Una entre las distintas sensibilidades saharauis, que incluiría tanto los independentistas, como los que aceptan la tutela marroquí, y también independientes. En cuanto a la segunda idea es la de organizar un encuentro de “sabios” de la región, es decir personalidades que por su carisma, trayectoria y autoridad social y tribal, puedan ser escuchadas por las partes en conflicto. “Se trata de buscar nuevas pistas para avanzar en la solución al conflicto”, indican fuentes de la ONU.

No es la primera vez que se intenta reunir a las diferentes facciones saharauis en torno a una mesa. Ya ha habido reuniones similares en Mauritania y en Europa, aunque hasta el momento no han dado resultados concretos. Esta vez, el encuentro contaría con el apoyo explícito de Naciones Unidas, lo que le otorgaría mayor credibilidad. Aunque no sea decisivo para la solución definitiva, sí puede facilitar el progreso de las medidas de confianza propuestas por el enviado especial del Secretario General de la ONU, el norteamericano Christofer Ross.

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