Crónica cultural
Domingo 29 de abril de 2012
El festival de cine de Tribeca, actualidad de la situación política cubana desde que el actor premiado Javier Núñez Florián se fugó con su compañera de reparto Anailín de la Rua de la Torre. Además, Tusquets se junta con Planeta corporación. Y, por último, nueve artistas quemán obras de arte en Berlín para protestar contra los recortes y desalojos.
Una película puede inspirar el comportamiento humano. Lo más increíble es cuando los mismos actores acaban por realizar las acciones que ponen en escena en la película, pero en la vida real. Esto es lo que ha ocurrido hace unos días, en Estados Unidos. El Festival de cine de Tribeca (Nueva York) que ha premiado como mejor actor al cubano Javier Núñez Florián, quien se encuentra en paradero desconocido en estos momentos desde que llegó a Miami procedente de su país para participar en la presentación de Una noche en el Festival, junto a su compañera de reparto, Anailín de la Rua de la Torre. La película, que también se ha llevado los galardones a mejor realización novel a la británica Lucy Molly, y mejor fotografía, cuenta justamente esta historia de fuga de Cuba. Daniel Arrechena, que comparte premio a mejor actor, ha sido el único presente para recoger el premio.
El premio a la mejor película del Festival de Tribeca cayó en manos del escritor y realizador canadiense Kim Nguyen de 'War Witch', un drama que cuenta la vida de una adolescente de 12 años secuestrada por rebeldes en el África subsahariana para ser convertida en niña soldado.
La película Grupo 7 del español Alberto Rodríguez recibió también una mención por su fotografía. El thriller policiaco, que competía con otros 11 largometrajes en la sección oficial de ficción, ha logrado un reconocimiento a su gran factura técnica y su director de fotografía, Alex Catalán, ha recibido una mención especial del jurado.
La película argentina La suerte en tus manos, ha logrado el premio al mejor guión, coescrito por el director Daniel Burman y Sergio Dubcovsky. El mejor documental ha sido The world before her, un trabajo de Nisha Pahuja, sobre las contradicciones en la vida de la mujer en la India hoy en día. Desde la vida de una top model a mujeres entrenadas para matar, esas son, al menos, las que sus padres dejaron vivir al nacer.
En el mundo de los libros, la empresa Planeta Corporación se ha aliado con Tusquets Editores. La editora de Tusquets Beatriz de Moura aseguró al Elmundo.es que su "acuerdo de colaboración" con Planeta Corporación. La compañía Planeta dirigida por José Manuel de Lara entrará en el accionariado de Tusquets, que dirige Beatriz de Moura, cofundadora y principal accionista, que hasta ahora se parecía a una empresa familiar.
Y, siguiendo el ejemplo que ya comentamos desde esta crónica hace unos días, de quema de obras de arte en Casoria (Italia), en Berlín, nueve artistas europeos se han dedicado a lo mismo, como protesta por las amenazas que sufre en Europa el arte independiente sufre a lo largo y ancho de Europa, a raíz de los recortes presupuestarios que se han llevado a cabo en los últimos tiempos. La causa ha sido los recortes estatales que comentábamos del Museo de Arte Contemporáneo de Nápoles y, en Alemania, la situación que vive el Tacheles de Berlín, adquirido hace años por inversores privados que no han podido desalojar a los artistas que hace 23 años ocupan el edificio. Las pinturas ardieron en la casa de arte Tacheles, ocupada desde 1989 por unos 100 artistas de distintas disciplinas y trasfondos culturales.
"La amenaza parte de una red de inversores, bancos, abogados y algunos políticos que no están interesados en este tipo de propuestas sino en hacer dinero, nos han tratado de echar con la policía, han destruido nuestro arte y esta es una de las razones por las que los artistas han quemado su trabajo antes que lo haga el mercado", advirtió a EFE la portavoz de Tacheles, Linda Cerna.
El espacio que acoge todo tipo de propuestas artísticas, desde la danza y el teatro a pintura, grabado y escultura, se encuentra en un barrio de creciente zona comercial. Desde la caída del muro de Berlín, las autoridades han querido destruir el edificio del Tacheles para construir una calle pero los 100 artistas no quieren abandonar la casa.