Opinión

España y Bolivia: ¿amigos para siempre?

Viernes 11 de mayo de 2012
Pese a la expropiación de Red Eléctrica de España, las relaciones entre Bolivia y España viven un momento de “idílica” armonía y de muy “buenas relaciones”, según ha dejado claro el secretario de Estado para Iberoamérica, Jesús Gracia, quien este miércoles sostuvo un encuentro con el presidente del país andino, Evo Morales, y en donde al parecer el “buenrollísimo” se respiraba en el ambiente.

Pero no se puede tapar el sol con un dedo y menos después de las insinuaciones del ejecutivo de La Paz, por parte de su vicepresidente, Álvaro García Linera, de que dará una “pequeña” o “diminuta” cantidad o incluso “nada” por la Transportadora de Electricidad (TDE), filial de REE en ese país. Quizá el Gobierno de Mariano Rajoy busca hacer la “vista gorda” a la expropiación de una compañía, cuya aportación frente a otras españolas que operan en Bolivia como Repsol, BBVA, Iberdrola, Abertis, Santillana y Maxam, podría ser considerada un tanto simbólica.

No obstante, lo sucedido con REE es un precedente que España ha de tomar en cuenta a la hora de valorar sus relaciones con un país propenso a dar giros inesperados, según los intereses de un gobierno populista que para sus nacionales ha ido a menos y que si bien nuestro país ha dado aportaciones importantes, no hay que olvidar que depende de los petrodólares venezolanos. Una ayuda que está entre signos de interrogación por la salud y el futuro del incondicional aliado bolivariano Hugo Chávez.

Habrá que esperar si el “intenso” romance bolivano-español durará o entrará en crisis cuando llegue la hora de firmar el cheque por la indemnización de REE.