final de liga a partir de las 20:00
Domingo 13 de mayo de 2012
Sporting de Gijón, Zaragoza, Rayo Vallecano, Granada y Villarreal se juegan este fin de semana algo más que una plaza en la élite del fútbol español. La última jornada de Liga condenará a dos clubes al infierno del descenso y, por ende, a convivir con el fantasma de la bancarrota definitiva a la vuelta de la esquina. Proyectos deportivos que arrancaron hace más de una década se han colocado al borde del precipicio. La sombra de los maletines y los partidos amañados sobrevuela en este final de temporada agónico.
¿Qué partido resulta más relevante para la solidez de un club de fútbol? ¿Ganar la Liga o no descender a Segunda División? ¿Alcanzar la gloria de este deporte o mantenerse un año más en la élite, aunque fuera con el agua al cuello? Algunos teóricos defienden la necesidad de tocar fondo para reconstruir con mayor fuerza el proyecto deportivo. Sin embargo, la historia reciente del balompié patrio muestran casos inquietantes para Sporting de Gijón, Zaragoza, Rayo Vallecano, Villarreal y Granada. El Oviedo descendió a la Liga Adelante en 2001, tras once años en Primera, y el club no consiguió reconducir su situación económica y deportiva, cayendo al pozo de la Tercera División. El Tenerife, otro histórico club protagonista indirecto de la batalla por la Liga de los 90 entre Madrid y Barcelona, cayó al fosó de la Segunda B tras dos descensos consecutivos desde 2010.
“Este es el partido del año para nosotros, ya no para jugadores y técnico, si no para el club, la ciudad, la afición, porque todos nos jugamos mucho". Así ha definido Miguel Ángel Lotina la trascendencia del partido que su equipo, el Villarreal, afronta el próximo domingo ante el Atlético de Madrid. Los castellonenses, que arrancaban el año jugando la Champions League y que han permanecido en Primera como uno de los referentes del buen juego desde el 2000, se encuentran con un punto de ventaja sobre la última plaza de descenso al infierno. El “submarino amarillo” llegó a jugar las semifinales de la Copa de Europa en su cómoda estancia en la élite del balompié, sin embargo, los problemas económicos han obligado al club a desprenderse de Santi Cazorla o Joan Capdevilla, internacionales con la selección española.
El segundo equipo que tiene en su mano asegurarse la clasificación es el Granada. Antes de que se juegue la jornada final de Liga, los andaluces parten con dos puntos de ventaja, pero visitan el Estadio de Vallecas, una auténtica olla a presión ya que el Rayo también debe ganar para conseguir la salvación. Quique Pina, el presidente de la institución granadina atacó con dureza a la organización y mostró la intensidad y el cariz dramático de este carrusel de partidos tras caer en casa ante el Real Madrid: "Del Getafe-Zaragoza sólo me fío de los jugadores, el entrenador y el presidente del Getafe” —el Zaragoza es otro rival directo del Granada en la batalla por la salvación-.
“No puedo denunciar nada, pero te van contando, te van diciendo y me asusta todo lo que me dicen porque es curioso que el Zaragoza esté ganando todos los partidos menos cuando juega con rivales que se juegan algo”, sentenció. El mandatario, que criticó la designación de un árbitro zaragozano para su partido ante el Madrid, concluyó el Mallorca cerró su denuncia de presuntas irregularidades aclarando que “confío en los jugadores del Getafe, pero si me preguntas si esa persona —Agapito Iglesias, presidente del Zaragoza- entraría en ese juego, te digo que sí."
El técnico del club acusado de adulterar la competición a través de las primas a terceros —práctica prohibida por la Liga de Fútbol Profesional y la Real Federación Española de Fútbol-, Manolo Jiménez, ha explicado que "la razón prioritaria para creer en la permanencia es que hemos llegado a la última jornada vivos cuando en diciembre estábamos desahuciados". No en vano, “hay que recordar que hemos recortado 18 puntos al Rayo Vallecano, que soñaba con meterse en Europa", señaló el entrenador maño. Los zaragozanos necesitan ganar o empatar en Getafe y que el Rayo Vallecano pierda su partido ante el Granada.
En preparador del Getafe, Luis García, se ha apresurado a negar las insinuaciones que señalan un posible amaño de su partido ante el Zaragoza. "Que cada uno se haga responsable de sus palabras. No tengo nada que decir. No entiendo que digan eso de que hay que ser profesionales. Hemos sido profesionales durante 37 jornadas y hemos perdido y ganado partidos. Ser profesionales significa competir y es lo que va a hacer el equipo", zanjó.
Lejos de la sospecha de primas a terceros se encuentra el Rayo Vallecano. El club madrileño ha caído en las últimas jornadas con estrépito hasta situarse empatado a puntos con el Zaragoza en la batalla por la salvación. Con el cuerpo técnico y la plantilla denunciada por el estamento directivo del equipo vallecano, el rendimiento deportivo ha sufrido una erosión considerable en la recta final de la temporada. Sin embargo, su entrenador, José Ramón Sandoval, ha declarado la fe en sus jugadores para salvar la categoría: “Este encuentro es el presente y el más importante, es nuestra final de la Copa de Europa”. “Si nos mantenemos en Primera se puede pensar en soñar otra vez más y sería la continuación al milagro del año pasado", señaló. La tragedia económica que sufre el equipo provocó que el capitán, Michel, tuviera que aclarar esta semana que sus compañeros no estaban ejecutando un motin a la directiva. En este ambiente y con el estadio lleno, afronta el Rayo el partido más importante de los dos últimos años.
El club que peor lo tiene es el Sporting de Gijón. Los asturianos se encuentran en penúltima posición a tres puntos de la salvación, es decir, necesitan ganar su partido y que Rayo y Zaragoza pierdan. Su entrenador, Javier Clemente, sigue mostrando su cara más polémica y, lejos de transmitir confianza y calma a su afición —ya se enzarzó con un periodista en plena caída libre del equipo- ha declarado los siguiente en la previa de la decisiva jornada: "Si se baja hay que empezar a trabajar el próximo lunes, pero a trabajar porque no se va a subir a base de frases, ya que en el último mes han sucedido cosas poco serias en este club".
Este es el paisaje previo a la agónica batalla por la salvación que va a vivir el fútbol español este domingo a partir de las 20:00. La lucha por no descender de estos cinco clubes es, además, un intento por salvar la vida a una institución deportiva, a un proyecto económico y a la continuidad de decenas de futbolistas y empleados. El infierno que ha supuesto la Segunda División y el aliño de la crisis económica amén del endurecimiento en la normativa relativa a los impagos en el fútbol profesional, convierten la posibilidad del descenso en un salto al vacío.
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