Opinión

La ruptura del pacto PSE-PP

Martes 15 de mayo de 2012
De momento, Pachi López sigue siendo lehendakari. No cuenta ya con el apoyo del PP, y gobierna en minoría; habrá que ver por cuánto tiempo. Lo que empezó como algo realmente esperanzador tiene visos de acabar en una mezcla de fracaso y desencanto. Por un momento, pareció que algo había cambiado en Euskadi, con los constitucionalistas obteniendo una mayoría que les permitía formar gobierno y desbancar así al nacionalismo. Con ello, la convivencia democrática se asomaba por primera vez a Euskadi en mucho tiempo, pues ya no hacía falta ser nacionalista o apoyar el terrorismo para ser ciudadano de primera.

Se eliminaron las fotos de terroristas de los espacios públicos, se recuperaron esos mismos espacios públicos para dejar de ser coto de sólo unos pocos y, además, ETA anunció que dejaba de matar. Antonio Basagoiti puso a Pachi López todo tipo de facilidades para llevar a cabo un proyecto de integración y reconstrucción, que el PSE ha acabado por dinamitar. En esta ocasión, poco cabe reprochar los populares vascos, que han tenido que comulgar con auténticas ruedas de molino para seguir dando su apoyo a un Ejecutivo cuyos flirteos con el nacionalismo eran cada vez mayores. Pachi López ha acabado por escuchar a unos Elorza y Eguiguren que siempre han preferido al PNV -cuando no algo más radical- en detrimento del PP. Si en las próximas elecciones vascas los herederos de ETA -se llamen Bildu, Sortu o como toque en ese momento- se alzan con el poder, más de un socialista se dará cuenta del tremendo error que han cometido. Pero será tarde.

TEMAS RELACIONADOS: