crónica política
Miércoles 16 de mayo de 2012
La Junta de Andalucía ha anunciado este martes un recorte de 2.500 millones de euros en su presupuesto para 2012. Una medida que va acompañada de una subida de impuestos y una reducción del sueldo de los funcionarios y los altos cargos. Mientras, en Cataluña, el presidente de la Generalitat, Artur Mas, también ha hecho público un nuevo recorte de 1.500 millones de euros, provocado por los demás, en este caso, el Gobierno central y la Unión Europea.
Las autonomías van ajustando poco a poco sus cuentas para ajustarse al tope del 1,5 por ciento de déficit público fijadas para ellas por el Ejecutivo de Mariano Rajoy. Medidas motivadas, según las fuentes consultadas por “El Imparcial”, por la herencia dejada por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, con un desfase en la cuentas públicas del 8,5 por ciento frente al seis por ciento comprometido con la Unión Europea.
En este sentido, sorprenden las medidas tomadas por la nueva Junta de Andalucía. Presidida por José Antonio Griñán y resultante de un pacto de gobierno entre el PSOE e Izquierda Unida, pese a que la fuerza más votada en las elecciones autonómicas del pasado mes de marzo fuera el PP, ha anunciado este martes una batería de iniciativas que “no dejan de parecerse mucho a las adoptadas por el Ejecutivo de Rajoy”. Subida de impuestos y reducción del sueldo de los funcionarios y los altos cargos.
Los analistas políticos consultados por “El Imparcial” se preguntan que “dirá ahora Rubalcaba”. En este sentido, ponen sobre la mesa las continuas denuncias del secretario general de los socialistas al engaño que el Partido Popular ha sometido a los españoles al tomar decisiones no previstas el programa electoral con el que concurrió a las elecciones generales del pasado 20 de noviembre.
“¿Ahora, qué?”, señalan los mismos medios. “¿Será capaz Alfredo Pérez Rubalcaba de salir ante la opinión pública para denunciar esta subida de impuestos a los andaluces y los recortes salariales a los empleados públicos de esta Comunidad Autónoma?”, insisten. Porque lo que si parece claro es que el derroche en las cuentas públicas del Estado cometido durante la etapa del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, especialmente en la autonomías, “ya sean de un color o de otro”, ha obligado a tomar medidas drásticas tanto en el Gobierno central como en los regionales. Eso sí, de índole muy parecido. Al fin y al cabo, como se ha venido repitiendo reiteradamente desde hace semanas, “no hay dinero para casi nada”.
Si Andalucía ha optado por la subida de impuestos y la reducción del sueldo a los funcionarios y a los altos cargos de su administración, Cataluña ha optado por la vía de los recortes para ahorrar otros 1.500 millones de euros.
El tercer plan de ajuste en dos años del Gobierno de Artur Mas incidirá en la reducción de las plantillas de las empresas públicas de esa Comunidad o en la privatización de parte del patrimonio de la Generalitat, entre otras medidas, entre las que se incluyen una nueva matrícula para la Formación Profesional Superior. El presidente autonómico catalán, Artur Mas, ha anunciado estas medidas públicamente y aprovechado la ocasión para argumentar que estos recortes no se establecen por decisión son por decisión suya, sino que vienen motivadas la obligación de cumplir con las obligaciones procedentes tanto del Gobierno central como de la propia Unión Europea..
Las fuentes consultadas por este diario subrayan que Mas, en su comparencia, también ha dado muestras de empezar a girar, por los menos en sus declaraciones públicas, hacia el modelo del nuevo presidente francés, el socialista Fraçois Hollande, frente a las continuas denuncias de despilfarro que hizo contra el anterior Gobierno de la Generalitat, el tripartito formado por los socialistas, los comunistas de Iniciativa Per Catalunya y Esquerra Republicana.
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