Opinión

¡FIRMES! SE RUEDA

Martes 15 de abril de 2008
Uno de los fines que perseguía Zapatero con la elección de su nuevo equipo de ministros ya se ha cumplido, y con creces. Tal fin no es otro que el del espectáculo, sobre todo en lo referente a las nuevas integrantes del Gobierno. El énfasis en subrayar que se ha nombrado a la “primera mujer Ministra de Defensa” más parece un anuncio comercial que un requisito relativo a sus méritos y condiciones, de cara a evaluar la idoneidad de su selección. Lo contrario es derogatorio para las mujeres. Poco importa el sexo de quien desempeñe un cargo, mientras esté capacitado para ello y lo haga bien. Por ello, en el momento que prima el género por encima de la aptitud, algo falla. Son loables todos los esfuerzos en pos de la igualdad, pero en ocasiones -y la puesta en escena de este nuevo gabinete es una de ellas- dicho esfuerzo se diluye en medio de una buscada confusión mediática.

Nada que objetar, pues, a la condición de fémina o varón cuando de desempeñar bien su cometido se trata. Es el caso, por ejemplo, de María Teresa Fernández de la Vega como Vicepresidenta 1ª, la cual se ha ganado los galones en la anterior legislatura. No lo es, en cambio, y siguiendo con la terminología castrense, la elección de una jovencita carente de una trayectoria profesional o académica mínimamente aceptable, amen de ser totalmente lega en asuntos militares. Hablamos de Carme Chacón, flamante Ministra de Defensa. Su cargo exige, no ya dedicación plena, sino viajes continuos y delicados. Recordemos, en primer lugar, que las tropas españolas destacadas en misiones fuera de nuestras fronteras lo están precisamente por tratarse de lugares con una alta conflictividad, y tales lugares no se antojan muy apropiados para una mujer embarazada de siete meses, hecho éste cuya mención y consideración no debe tomarse como discriminatoria.

Fuera de buscar lo efectista por encima de lo efectivo, es muy complicado hallar alguna razón de peso por la cual Zapatero ha elegido como ministra a una persona que desconoce, por poner un ejemplo, las posibles razones en contra o a favor de adquirir Leopard para el ejército. Seguramente no sepa que tal nombre designa un carro de combate. Así, tampoco debe tener muy claro si es conveniente reforzar el ejército del Aire, o por contra destinar más medios a la Armada; o si es más partidaria de un despliegue del ejército de Tierra en determinadas zonas, o qué opina sobre la Ley de Carrera Militar. Alguien como Joan Mesquida, en su calidad de máximo responsable del mando único de Policía y Guardia Civil y por mor de su mayor experiencia política, parecía un candidato más idóneo. Pues no, tal idoneidad será más aprovechable en la Secretaría de Estado de Turismo. Estrambótico.

El Ejército español ha sabido adaptarse de manera sobresaliente a la actual coyuntura. La valoración que suele recibir en las misiones que se le encomiendan es siempre muy alta. Cuenta con el aprecio de la ciudadanía; aprecio ganado a pulso y en unas condiciones no siempre fáciles. Por eso y por múltiples razones merece algo más. Como por ejemplo, alguien a su cargo que sepa lo que hace, que les entienda y valore, y que tenga al menos una mínima empatía con ellos. Y desde luego, no parece que Carme Chacón reúna dichas características.

PANTOMIMA NACIONALISTA

La Chunta Aragonesista, avalada por sus excelentes resultados electorales -cero diputados-, ha solicitado el cambio de nombre de algunas calles. El lugar, Illueca (Zaragoza), y los próceres merecedores de semejante honor, Rodolfo Chiquilicuatre, Héroes del Silencio y Violadores del Verso. Más. El Bloque Nacionalista Gallego (BNG), conocido por sus responsabilísimas iniciativas parlamentarias, -muñecas que hablen en gallego, comercios que rotulen en gallego, contratos en gallego, ilegalizar a la Guardia Civil, y adoptar el horario de Portugal- se ha unido a este furor musical, proponiendo la sustitución del himno nacional por el ya famoso “Chiki Chiki”. Es probable que la discusión de asuntos tan importantes tenga sumamente ocupado al partido gallego, hasta tal punto que aún no le ha sido posible condenar el holocausto nazi. Claro, tienen tanto que hacer.

De todos modos, no sólo del ámbito político provienen las ideas brillantes. Jaume Roures, capo de la cadena de televisión La Sexta, es a quien tienen que agradecer los ciudadanos de Cataluña castellanoparlantes el tener que desplazarse a la “meseta” si quieren ver y entender la última película de Woody Allen. Sí, porque gracias al ínclito señor Roures, los cines catalanes la proyectarán sólo en catalán e inglés. No parece que tan iniciativa haya caído del todo mal entre la clase política catalana. Sería bueno conocer cuál hubiera sido su reacción, caso de que el estreno fuese sólo en castellano e inglés.

Y la lista sigue y sigue. Quizá así pueda entenderse algo más porqué los españoles se han decantado masivamente por dar un impulso bipartidista en clave nacional. O porque el partido de Rosa Díez (UpyD) ha obtenido más votos que el PNV. Que es muy respetable ser nacionalista no lo pone en duda nadie. Menos aún que entre sus filas haya mentes preclaras, y que algunas de sus iniciativas busquen realmente el progreso de los suyos. Pero es un hecho que, en más ocasiones de las deseables, dichas posiciones suelen rozar -cuando no rebasar- la frontera del ridículo con ideas peregrinas, que hacen muy difícil tomarles en serio, salvo en lo que concierne a la restricción de libertades e imposición de políticas autoritarias. Ellos verán.

CHÁVEZ: ENTRE LA UTOPÍA Y LA REALIDAD

Hugo Chávez está de actualidad por el proceso de nacionalizaciones que está realizando su Gobierno sobre empresas extranjeras, tema que está empezando a crear recelo en dirigente como Cristina Fernández o Lula. Lo cierto es que día sí, día no, el presidente venezolano siempre ocupa portadas, ya sea por sus extravagantes declaraciones o por las acciones que va poniendo en marcha en pos de su utópico plan de crear un bloque antisistémico mundial.

Desde Europa, resulta difícil comprender cómo una persona histriónica y, en principio, carente de escrúpulos democráticos, como Chávez, vea revalidado su poder en las urnas -porque no hay que olvidar que Chávez, guste o no, está ahí gracias a los votos de los venezolanos- una y otra vez. Precisamente ayer tuvo lugar un encuentro entre jóvenes líderes estudiantiles, del chavismo y de la oposición, en Madrid, en el que se pudieron entrever algunas de las claves básicas para entender la política venezolana.

El chavismo se mueve impulsado por un idealismo de tintes ingenuos que resulta una amalgama de propósitos de izquierdas con reivindicaciones antiimperialistas frente a los Estados Unidos. Se trata de un discurso que, hoy por hoy, no calaría en sociedades como las europeas, pero que encuentra su caldo de cultivo ideal en los países latinoamericanos en los que, tradicionalmente, las elites en el poder se han caracterizado por un nivel de corrupción exorbitante. En este tipo de sociedades, las ideas chavistas encuentran eco porque la mayor parte de la población se mueve en unos altos niveles de pobreza, mientras la clase política tradicional ha gobernado de espaldas a ellos. Líderes como Chávez o Evo Morales, no han hecho otra cosa que redirigir el discurso a esas masas cansadas de ser el convidado de piedra de unos políticos que sólo gobernaban para sí mismos.

El problema de Venezuela es que, hasta el momento, no se ha logrado conformar una nueva realidad institucional democrática que sustituya a la heredada del llamado Pacto de Punto Fijo, en donde sectores elites de ese país conciliaron y acordaron un proyecto modernizador a tenor de las grandes ideas mundiales en ese sentido. Los partidos que localmente representaba a la socialdemocracia y a los demócratas cristianos, es decir Acción Democrática y COPEI agotaron allí sus banderas y proyectos resultando inoperantes a la avalancha neoliberal de los organismos financieros internacionales y ello resulto terreno fértil para un nuevo populismo de corte ahora de izquierda como el que representa Chávez.

Ante ese escenario no se está dando una oposición fuerte capaz de ofrecer un proyecto alternativo y sólido frente a la revolución bolivariana de Chávez. Es por ello, importante, destacar la aparición de un movimiento universitario, que poco a poco va tomando fuerza y fue, en gran medida el responsable de que el pasado mes de diciembre, Chávez perdiera el referéndum de reforma constitucional, con la que buscaba aumentar sus poderes. Encabezados por Yon Goicoechea, uno de los participantes en el debate de ayer, miles de jóvenes estudiantes se manifestaron pacíficamente a lo largo de meses en contra de medidas como el cese de cadenas de televisión. Goicoechea afirma que se trata de un movimiento en contra de los métodos antidemocráticos de Chávez, lejos de tener carácter político. Sea como sea, es una buena noticia que la juventud venezolana no esté dormida ante el desmantelamiento del sistema que pretende llevar a cabo el chavismo.

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