Economía

Los rescates a la banca, ¿un buen negocio para el Estado?

El Gobierno inyectará dinero en Bankia al 10%

Viernes 18 de mayo de 2012
Si se da por buena la cantidad de 15.000 millones de euros, como máximo, que podrían ser inyectados por el FROB a través de acciones contingentes convertibles en la banca, cada año se cobrarán 1.500 millones de euros. De agotar el plazo máximo de préstamo, se obtendrían 7.500 millones en intereses. Sumado al nominal totaliza un retorno de 22.500 millones de euros.

Un buen negocio, en el caso de que pueda cobrarse, ya que los analistas consultados dudan de la seguridad de la inversión –forzosa, si no se quiere dejar caer a algunas entidades- del Estado, y de que este dinero público pueda recuperarse en su integridad.
Además, se trata de un dinero del que no se dispone el Estado, por lo que se verá obligado a emitir deuda para disponer de él. En estos momentos, el bono español a cinco años cotiza con una rentabilidad por encima del 5%, por lo que, de acudir en estos momentos al mercado, se habría de ofrecer una rentabilidad similar, con lo que el diferencial entre la rentabilidad a la que toma y a la que presta sería del 5%. Así, en el caso de que la jugada saliera bien, los beneficios se reducirían a la mitad, hasta 3.750 millones de euros.

“El Estado no lo contempla como un negocio sino como una necesidad”, asegura a este diario Soledad Pellón, estratega de inversión de IG Markets, “pero exige unos intereses del 10% para contrarrestar ese préstamo”. En opinión de la analista, la alta rentabilidad ofrecida responde al riesgo de “no cobrar ese dinero prestado”, por lo que cree que el retorno es “la luz dentro de la oscuridad” de la intervención en la banca.

Bankia es la entidad que está en el punto de mira, tras ser intervenida por el Estado y sufrir abruptos vaivenes bursátiles. Nicolás López, de MG Valores, que atribuye las caídas en Bolsa a la crisis en Grecia, cree que el Estado está siendo generoso al ofrecer un 10% para la financiación de los bancos. “Si Bankia tuviera que financiarse en el mercado no podría hacerlo al 10%, sino que probablemente se le pediría más”. Considera, que es “bastante probable” que no pueda recuperarse ese dinero.

Los rescates públicos a la banca han sido moneda común desde que estalló la crisis financiera en todo el mundo, pero también en España, donde ya ha sido inyectada liquidez a través del FROB, por lo que los intereses de esos préstamos ya han comenzado a pagarse.

El Gobierno anterior invirtió, a través del FROB, en varias cajas para rescatarlas. Estas entidades deberán pagar 2.770 millones de intereses por el préstamo de 6.882 millones de euros a un tipo de interés del 7,75%. De lo prestado, ya se han cobrado 537 millones.

EEUU, otro rescate polémico, pero rentable
El Tesoro estadounidense también intervino con rescates a la banca al poco de desatarse la crisis financiera de 2008. Fue una decisión polémica en ese momento, pero después le siguieron otras similares en Reino Unido, Irlanda, Bélgica o Alemania.

El Tesoro estadounidense obtuvo una rentabilidad de unos 13.000 millones de dólares en intereses y dividendos de los rescates al sector financiero, al que le fueron prestados 175.000 millones de dólares.

¿Dónde se invertirán los beneficios, en caso de haberlos?
En el caso de recuperar la inversión, todavía no está claro dónde se revertirían los beneficios económicos de haber rescatado la banca. Según el Banco de España, del cual depende el FROB, se trata de una decisión política y, por tanto, es el Ministerio de Economía quien debe tomarla. En todo caso, “volverá a los presupuestos”, dicen a este diario desde el regulador, y añaden que “partidas no van a faltar”, ya que escasean los ingresos en las arcas públicas, si se comparan con los gastos.

Consultado sobre este asunto, el Ministerio de Economía no se ha pronunciado sobre esta cuestión.

Conversión de las convertibles
En caso de que no pueda cobrarse la cantidad que el Estado preste a los bancos para que se saneen, en el plazo de cinco años, los bancos serán nacionalizados, con lo que la Administración recuperará la inversión participando de sus entidades intervenidas.

En todo caso, el riesgo de salvar la banca queda patente. Los antecedentes están en Europa. Irlanda inyectó dinero público en sus bancos, y poco después, incapaz de hacer frente a su deuda, fue rescatada. De hecho, los 70.000 millones que invirtió en su sistema financiero continúa lastrando sus cuentas públicas. De hecho, en 2011, el país no fue capaz de cumplir con el objetivo de déficit debido a el desembolso en la banca irlandesa y registró un 13,1% de desequilibrio frente al 10,6% estipulado por Bruselas.

Muchos de los grandes bancos ya han comunicado que no necesitarán ayudas públicas para hacer frente a los nuevos requerimientos de capital de la reforma financiera, pero parece claro que el FROB intervendrá en algunas firmas. La inversión en las entidades más perjudicadas por la burbuja inmobiliaria española es un paso, arriesgado, hacia el saneamiento del sector, que ya se ha tomado en otros países, y del cual depende el éxito de la estrategia del Gobierno para la salida de la crisis económica que durante cuatro años ha azotado el país.

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