Crónica cultural
Domingo 20 de mayo de 2012
Entre viaje y viaje, en parte para seguir promocionando su última novela Los invitados de la princesa, (Espasa) con la que el filósofo Fernando Savater ha ganado el Premio Primavera, El Imparcial se ha podido reunir con él, en su casa del centro de Madrid.
Los invitados de la Princesa está escrita con una alta dosis de humor, aunque se aborden temas serios, como el terrorismo. Savater explica que “no es una novela humorística sino que reflexiona sobre asuntos que nos atañen a todos”. ¿Sería esta la función del intelectual? El filósofo piensa que, “en general, se considera que un intelectual tiene unas tareas creativas definidas y, a la vez, que su participación en la vida política es acentuada. Sus palabras deben ser audibles en la sociedad. Digamos que el intelectual hace reflexiones y ayuda a despertar.
Para Savater, ni la filosofía, ni las tareas intelectuales han estado nunca reñidas con la diversión. Al contrario, “Son estimulantes, divertidas y a la vez nos elevan. Lo aburrido es ver Sálvame en televisión. Ni las tonterías, ni los tontos, me divierten, la verdad”. Por eso, no es de extrañar que del filósofo del cual se siente más cercano, o le ayude más en la vida sea Espinoza, “la filosofía es una tradición. No existe uno sin el otro y va evolucionando”.
¿Piensa usted que la literatura es una rama de la filosofía? ¿Cuál de las dos materias ayuda más al ser humano? “Pienso justo al revés. Que la filosofía es una rama de la literatura. La filosofía es, para mí, un género literario. Que utiliza más la razón y menos la imaginación. Cuando la literatura utiliza las dos herramientas, la lógica y la ficción. Es una interpretación del mundo en donde existe una mezcla de las dos”.
En su última novela, hay un grupo terrorista en la isla de Santa Clara, de los cuales se parodia más que otra cosa. “Sí, es cierto que en el caso de los terroristas que atacan la isla en mi última novela, me niego a tomármelos mínimamente en serio y lo que hago es burlarme abiertamente de ellos”. “Pero no solo eso. Yo tomo todo en mis novelas del mundo real. También me gusta inspirarme en géneros literarios, como la novela negra, la novela de terror, la novela de aventuras, la novela policíaca”.
¿Qué piensa usted del último comunicado de Eta? “Pienso que hay que ignorarlo, como todo lo que venga de ellos. Ellos siguen en su mundo y la respuesta siempre tiene que ser la misma, NADA DE NADA. Hasta que abandonen sus pretensiones de impunidad, por ejemplo. ¿Cómo no se va a juzgar a Otegui por lo que hizo, en el momento que lo hizo? No tiene sentido. Los crímenes se deben juzgar igual en la cárcel para unos que para otros”.
¿Y del 15M? “En realidad empezó a partir del paro. Que luego encontraran ese panfleto está muy bien pero se salió a la calle por la situación económica. La gente se puso a hablar que siempre es una cosa muy buena, pero claro, no se encontraron soluciones. Pero por lo menos se habló, se intercambiaron opiniones, que siempre es un adelanto. La gente no se quedó inactiva, delante de su televisor. Pero el movimiento ha ido degenerando y ahora no tiene ya mucho sentido. Se han metido todo tipo de gente y ya no tiene el mismo valor que el inicial”.
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