Cultura

Barcelona se rinde ante la obra de Javier Vilató

Crónica cultural

Martes 22 de mayo de 2012
Cinco sedes de la Capital Catalana rinden homenaje a Javier Vilató, pintor de la nueva Escuela de París, y sobrino de Picasso. Además, Luis María Anson presenta la última novela, la más persona, de la escritora y pintora Pilar de Arístegui, El árbol de fuego (ediciones B, grupo Z).

Ayer por la tarde, en el CEU de Madrid, se presentó la última novela de la escritora y pintora Pilar de Arístegui, El árbol de fuego, sin duda su libro más personal. Hasta ahora, la escritora había hecho solo novela histórica, con esta obra, de Arístegui ha ido a buscar en recuerdos y sensaciones vividas por ella misma. Como comentó en la presentación “fue en Kenia donde yo viví los sentimientos más fuertes de mi vida. Supe que mi hermano había sido asesinado en Beirut y mi madre también fallecía”.

La presentación corrió a cargo del Académico de la lengua y periodista Luís María Anson, entre otros. Esperanza Aguirre que también debía asistir al acto, tuvo un contratiempo y se leyó su comunicado en el que ensalzaba no solo el valor de la novela sino el de su escritora. También estaba presente el Padre Ángel, Presidente y Fundador de la ONG Mensajeros de la Paz, sacerdote conocido por su gran ayuda a los niños del el mundo entero.

Anson dedicó su discurso a hablar de la negritud y de la explotación que los blancos habían ejercido sobre ellos. Asimismo, citó las cartas del Rey Católico al Rey de Portugal “también católico” en las que le pedía proporcionarle sus barcos para trasladar 40.000 esclavos negros para trabajar en sus plantaciones de América. El Rey de Portugal le contestaba que no tenía barcos suficientes para mandarle tal cantidad, pero que podía “cazárselos”. El Rey Católico recurrió a barcos holandeses para transportar esa “cacería”. Con su habitual memoria, Anson dejó a todo el público impresionado al recitar a Sandor Marai.

El árbol de fuego narra la apasionante historia de una mujer independiente y luchadora que desde su ciudad natal, San Sebastián, llegará al Londres de los años sesenta. Tras su boda con un importante funcionario británico, viaja a Nairobi, donde los acontecimientos sociales y políticos marcarán su existencia. Según Anson, es en este momento que la novela adquiere su mayor dimensión, cuando la protagonista llega a África. Allí es donde también vivirá un encuentro que cambia el rumbo de su vida.

Y, para terminar, cinco sedes en Barcelona se ponen de acuerdo para rendir homenaje al pintor Javier Vilató (Barcelona, 1921-París, 2000), sobrino de Picasso y genial artista en la exposión Vilató (1921-2000). Barcelona-París. Un camino de libertad. Comisariado por su hijo Xavier, las sedes que albergan la magna exposición son El Museo Picasso de Barcelona, el Museu Frederic Marès, la Fundació Vila Casas, la Sala Dalmau y la Galería Joan Gaspar.

Vilató viajó a París en 1946 gracias a una beca del Instituto Francés y allí vivió con su tío, convirtiéndose en un destacado artista que se dedicó a la pintura, el grabado y la escultura, entre otras disciplinas. Hijo de Lola, la hermana del genio, Vilató mantuvo sus vínculos con la capital catalana. En 1970 cede al Museo Picasso las obras de su tío.

Junto a los pintores Mercedes Gómez-Pablos, Xavier Valls o el escultor José Subirá Puig, formarán lo que se ha venido llamando la Nueva Escuela de París. Vilató supo integrar en su obra la gracia de la ironía y así sus calaveras fumando con tamiz de burla. Característicos son los retratos de sus mujeres estilizadas a la imagen de su esposa Marianne con quien compartió sus últimos 20 años, de sus hijos, amigos, animales con quienes siempre compartió su hogar, perros, caballos e insectos, entre ellos ese precioso galgo de nombre Canela que robaba el queso de la mesa cuando íbamos a cenar a su casa.

Personaje adorable, apasionado, vital, y excelente pintor, Vilató guarda su alma entre los que tuvimos la inmensa suerte de contar entre sus amigos.

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