Opinión

El "Geyper Man" político

Joaquín Albaicín | Martes 22 de mayo de 2012
El gobierno socialista extrajo del sombrero de copa el desahucio-express, a fin de que el ciudadano tieso pudiera ser evacuado urgentemente de su vivienda y reconvertido en “sin techo”, sin necesidad de soportar los engorrosos y enojosos trámites que suponía la espera a que el juez emplease dos años en asignarle el arroyo más próximo como nuevo domicilio. Muy bien pensado, porque, así, la Administración se adelantaba a la temible eventualidad de que, durante ese tiempo, el “sin techo” en potencia lograra poner en orden sus asuntos… El caso es que, con el desahucio-express, Zapatero se incorporó a la nómina de los grandes inventores de la historia, como Sir Francis Galton, primo de Darwin a cuyo genio debemos, entre otros prodigios, el Reanimador del Sentido Común (una máquina que te humedece a plazos fijos la cabeza)… así como muchos otros medidores -extremadamente precisos- útiles para determinar el grado de aburrimiento que puede consumir a una persona, la edad de muerte más probable para cada profesión o la eficacia media de la oración.

A cierta distancia y sin ayuda de medidores galtonianos, la observación de la sociedad y de los torvos y cutres manejos de sus gobernantes conforma una fuente permanente de sátira, pero, a veces, también de satisfacciones. Mismamente, me he enterado por una entrevista en “Rolling Stone” de que Julian Assange, el ciberagente de Wikileaks, tiene o dice tener sólo cuarenta y un años, y, como supondrán, tras comparar su aspecto -podría pasar por mi abuelo- con el mío, me he venido arriba. Que estoy para romper, vamos, como aquel toro charro de “El Pilar” en la muleta de “El Cid”…

Lo cual significa que, en cualquier momento, a lo mejor hasta invento algo, como Zapatero o como Sir Francis. La noticia del reciente fallecimiento de otro ideólogo o generador de estructuras novedosas, el creador del “Geyper Man”, me ha suscitado una corazonada. Bajo este anubarrado firmamento, ¿no sonreiría el éxito rotundo al hombre que inventara el “Geyper Man Político”? Por una parte, ya no tendrían que ser Rajoy o Rubalcaba quienes poblaran las calles de indigentes ni lo anunciaran por la tele o en el hemiciclo: su “Geyper Man” les reemplazaría en tan enojoso trance. Además, los damnificados por el nuevo orden de cosas podrían ser compensados por la banca con un “Geyper Man Político” que podrían llevarse -¡¡¡gratis!!!- al albergue de acogida para, cada noche, desahogarse recriminándole por su mano dura. ¡Hasta las claras del día, si el cuerpo se lo pidiese!

A lo mejor, sí, es ese el invento que, al fin, me convierte en multimillonario. Aunque no se puede estar seguro al cien por cien. Uno no siempre las tiene todas consigo. Acuérdense, si no, de don Manuel Azaña. Allá por 1936 o, quizá, finales de 1935, un astrólogo relativamente popular en la España de la época, el Profesor Aris, publicó sus pronósticos acerca de qué podían esperar del año distintos personajes populares. A Azaña, predijo, le iría de maravilla siempre que jugase a la lotería (y le indicó el número, y todo). Pero, o Aris –pese a su maestría en el trazado de las cartas astrales- era muy mal estrellero, o Azaña no siguió su consejo. El caso es que, pese a conocer incluso el décimo que debía jugar, a don Manuel le dieron bien morcilla.

Así que quién sabe si este negocio del “Geyper Man Político”, tan prometedor sobre el papel, no tendrá futuro. Y más, viniendo la ocurrencia de mí, que reconozco haber sido siempre un poco de extremos: o voy demasiado por delante o, según para qué cosas, soy más antiguo que el hilo negro. Sí, vaya a saber si, de hecho, el “Geyper Man Político” no estará ya patentado… y en exitoso funcionamiento desde hace años.