crónica política
Lunes 28 de mayo de 2012
En una operación conjunta de las policías francesa y española, los agentes detenían pasadas las tres de la tarde en la localidad gala de Cauna, en el suroeste del país, a Oroitz Gurruchuga Gogorza, considerado el jefe del "aparato militar" de la banda, y a su segundo, Javier Aramburu. Ambos iban armados con una pistola y un revólver y viajaban en un coche con matrículas falsas. Según Interior, los dos presuntos etarras estaban realizando labores para captar a nuevos miembros de la banda terrorista.
Fuentes de la lucha contra ETA consultadas por "El Imparcial" destacan que este hecho y el que fueran armados ponen de manifiesto que "pese al alto el fuego permanente decretado por la banda, ETA sigue activa en la clandestinidad".
Estas detenciones, según los mismos medios, suponen también un duro golpe para los autodenominados "verificadores internacionales", que no hace apenas un mes mes aseguraban que tener constancia de que los etarras nunca volverían a usar las armas y que incluso estaban dispuesto a entregarlas si se abría un proceso de diálogo entre España y Francia y la banda.
"Poco ha durado esa supuesta verificación", señalan los mismos medios, que recuerdan las palabras del ministro del Interior en respuesta a esa posibilidad, y en las que aseguraba que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad españoles eran más que capaces para comprobar si estaba dispuesta a entregar las armas o no. "Y como se ha demostrado hoy, parece más que evidente que no", subrayan.
Hasta estas detenciones, la información política había estado protagonizada por el discurso efectuado en Melilla por la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, con motivo de la clausura de Congreso regional del partido en esa ciudad autónoma. Ahí, Cospedal ha querido dejar claro que el Gobierno hará las reformas que tenga que hacer con el consenso del PSOE o sin él. La número dos de los populares ha reprochado a los socialistas que se les "llene la boca" de la palabra consenso para luego no querer llegar a acuerdo alguno en nada.
"Cuando hablamos de unidad frente a la crisis, de unidad en las reformas, de unidad como país y de unidad en cuanto a nuestros objetivos, estamos resaltando la importancia de tener un objetivo concreto. Si el PSOE no lo quiere tener , el PP cumplirá con su responsabilidad y el Gobierno de Mariano Rajoy no va a hacer dejación como antes se hizo", ha asegurado Cospedal.
También la polémica iniciativa que el PSOE va a poner en marcha ha tenido reflejo este domingo. El secretario de Organización de los socialistas, Óscar López, ha anunciado que su partido pedirá en todos los ayuntamientos de España que se cobre el Impuesto de Bienes Inmuebles a la Iglesia.
El ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, en declaraciones a la Ser, ha mostrado su rechazo a esta iniciativa, porque, considera, que la Iglesia Católica "debe tener el mismo tratamiento fiscal que diferenciado que tienen las iglesias de otras confesiones y las ONG, porque todas realizan acciones sociales y su labor es crucial para llegar a los sectores más necesitados en tiempos de crisis".
Analistas políticos consultados por "El Imparcial" afirman que el PSOE "sigue subido al carro de la radicalidad, del que no se ha bajado desde que perdió estrepitosamente las elecciones generales del pasado 20 de noviembre". "Una política que desde luego, según la última encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas, no le está sirviendo para mucho ya que ni recupera apenas intención de voto y el desgaste del Gobierno sigue siendo mínimo", añaden.
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