Economía

Las medidas de la UE para salvar a España no evitan que se dispare la prima de riesgo y que la bolsa se desplome

LA PRIMA DE RIESGO CIERRA EN 539 PUNTOS Y LA BOLSA CAE A NIVELES DE 2003

Miércoles 30 de mayo de 2012
Ni los 'capotes' de Bruselas a la recuperación de la economía española con la ampliación de un año para cumplir el objetivo de déficit a cambio de más reformas, ni la respuesta del Gobierno, que ha anunciado la subida de los impuestos indirectos en respuesta a las exigencias europeas. Nada ha conseguido calmar a los mercados en una nueva jornada teñida de rojo que deja la prima de riesgo en un nuevo máximo histórico, 530 puntos básicos, y la Bolsa por debajo de los 6.100 puntos por primera vez desde abril de 2003.

Este miércoles, Bruselas ha descargado contra España. Primero, exigiendo nuevas reformas para corregir los graves desequilibrios macroeconómicos que registra, como la deuda y los problemas del sector financiero. Después, planteando la ampliación en un año del plazo para cumplir el objetivo de déficit del 3% a cambio de esos nuevos ajustes. Una de cal y una de arena que el Gobierno de Rajoy ha respondido este mismo miércoles con más medidas contra la crisis: la subida de los impuestos indirectos, fundamentalmente el IVA y los impuestos medioambientales, como camino hacia el cumplimiento de las exigencias de la Comisión Europea. Sin embargo, los mercados han hecho caso omiso de los ajustes propuestos y han protagonizado una nueva jornada en rojo, donde la prima de riesgo ha alcanzado un nuevo máximo histórico, el de los 539 puntos básicos, y la Bolsa ha cerrado por debajo de los 6.100 puntos, a niveles de 2003.

En la rueda de prensa en la que presentó las recomendaciones específicas por países y el análisis en profundidad de las distorsiones de doce Estados miembros de la UE, el vicepresidente económico de la Comisión Europea, Olli Rehn, señaló que España y Chipre"desequilibrios muy graves que tienen que ser abordados de manera urgente".

En el caso de España, sobre todo la evolución de los datos macroeconómicos, especialmente relacionada con el elevado nivel de la deuda del sector privado, la posición negativa de en el exterior y el sector financiero, que se ha visto afectado por los problemas del sector inmobiliario, indica la Comisión.

El Ejecutivo comunitario determinó en febrero pasado cuando publicó el primer informe sobre el mecanismo de alerta para desequilibrios económicos que hace falta un análisis en profundidad de las distorsiones en España y otros once países. Para ello se basó en diez indicadores y España "suspendió" en seis de ellos: la balanza por cuenta corriente, la posición neta de inversión internacional, la cuota de mercado de las exportaciones, la deuda pública, la deuda del sector privado y el desempleo. Estos desequilibrios requieren un seguimiento de cerca y una política económica que preste atención inmediata a cualquier efecto adverso para el funcionamiento de la unión económica y monetaria, señala la Comisión Europea.

Si España no corrige los desequilibrios en la fase preventiva del proceso, la Comisión puede recomendar la apertura de un Procedimiento por Desequilibrio Excesivo. En última instancia, la Comisión puede pedir un depósito generador de intereses que, en una segunda fase, puede convertirse en una multa de hasta el 0,1 % del PIB, lo que equivaldría en el caso de España a unos 1.000 millones de euros.

Un año más para corregir el déficit
Sin embargo, la Comisión Europea dará a España una prórroga de un año para situar el déficit por debajo del 3% del PIB (hasta 2014) si el Gobierno concreta "nuevos ajustes presupuestarios" para 2013 y 2014 que garanticen el cumplimiento del nuevo objetivo, según han informado a Europa Press fuentes europeas.

La propuesta formal de conceder a España un año más no se presentará este miércoles, sino que tendrá que esperar a que el Ejecutivo de Mariano Rajoy concrete los nuevos ajustes, probablemente en el presupuesto de 2013, y a que la Comisión los analice para considerar si son suficientes.

Bruselas tendrá en cuenta a la hora de relajar el objetivo de déficit a España la recesión que está viviendo el país y sus propias previsiones económicas, que vaticinan una caída del PIB del 1,8% este año y de 0,3% el que viene.

Nuevos impuestos indirectos para cumplir las exigencias
Poco antes, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, había asegurado que España atenderá las recomendaciones europeas como socio "fiable y leal", y ha confirmado que se buscarán más ingresos a través de los impuestos indirectos, entre los que se incluyen, además del IVA, los medioambientales.

En declaraciones a los periodistas en el Congreso, Montoro ha hecho una primera valoración del informe de la Comisión Europea sobre el programa de estabilidad español, en la que no ha mencionado la posibilidad que abre Bruselas de retrasar un año la consecución del déficit del 3 % del PIB. Ha querido destacar, sobre todo, cómo la CE aprecia "la importancia y el alcance" de las reformas estructurales del Gobierno.

Montoro ha recordado que la Comisión plantea a España cambios fiscales pero al mismo tiempo da opciones, y la idea del Gobierno es "apoyarse más en la fiscalidad indirecta y en la fiscalidad medioambiental". A la pregunta de los periodistas sobre si el Ejecutivo va a aprobar una subida del IVA, Montoro ha pedido no fijarse sólo en esa figura tributaria, aunque sea la más conocida, porque hay "otras "posibilidades" que el Gobierno ha planteado en su programa. Se trata, en cualquier caso, ha insistido, de dar más peso a la imposición indirecta y de hacer que los ingresos públicos "descansen menos en la fiscalidad sobre el empleo", es decir, en el IRPF.

Ésa es la política tributaria que el Ejecutivo irá poniendo en marcha "a medida que los escenarios económicos se acomoden a las posibilidades de incrementar la recaudación", ha dicho Montoro, quien ha recordado que el nivel de recaudación sobre el PIB en España es, en este momento, el más bajo de Europa.

Quien sí ha hablado directamente del IVA es el secretario de Estado de Comercio, Jaime García-Legaz, quien ha asegurado que el Gobierno plantea una posible subida del IVA compensada con una reducción de las cotizaciones sociales que pagan los empresarios, lo que "marca una diferencia total de una subida del IVA, a cambio de nada".

De esta forma lo ha aseverado García-Legaz durante su comparecencia en la Comisión de Presupuestos del Senado al añadir que se trata de una medida acorde con la "devaluación fiscal" recomendada por organismos internacionales. "Lo que dice el Gobierno es eventualmente una subida del IVA compensada con una reducción de las cotizaciones a la Seguridad Social", ha subrayado, tras afirmar que ello supondría aumentar la competitividad de la producción española.

Los mercados no responden: la prima en 539 y la Bolsa cae por debajo de los 6.100
A pesar de las medidas propuestas por Bruselas y de la respuesta del Gobierno español, los mercados han protagonizado una convulsa jornada que no da tregua a la economía del país.

La prima de riesgo -que mide el diferencial ente la rentabilidad del bono alemán a diez años y su equivalente nacional- ha cerrado en su máximo histórico desde la creación del euro, 539 puntos básicos, tras sumar 30 puntos en la sesión. Las incertidumbres sobre la recapitalización de Bankia despertaban las dudas en todo el sector bancario español, lo que disparaba la rentabilidad de los bonos nacionales a diez años hasta el 6,66 %, dos décimas más que la víspera.

Los rumores de que el sector financiero español podría necesitar ayuda de la Unión Europea para sanearse se unían al temor a que Grecia abandone el euro, con lo que los inversores se refugiaban de forma masiva en los bonos alemanes, lo que desplomaba su rentabilidad hasta un nuevo mínimo histórico, el 1,27 %.

Mientras, la Bolsa madrileña cerraba por debajo de los 6.100 puntos, cediendo el Ibex 35 un 2,5% y situándose a niveles de 2003. Las dudas sobre el plan de saneamiento de Bankia, y un posible rechazo del BCE que el Gobierno español ha desmentido, han llevado a la entidad nacionalizada a anotarse un caída del 8,60% y situar su valor 1,041 euros.

El selectivo madrileño, que marcó un nuevo mínimo anual en los 6.090,4 enteros, coqueteó con mutar al verde después de que la CE recomendara utilizar el fondo de rescate para recapitalizar directamente la banca española. Pero después, la agitación en el mercado de deuda pública penalizó los títulos de las grandes entidades cotizadas. BBVA perdió un 1,42% y Santander, un 1,16%.

Telefónica se desplomó un 3,47%, mientras Repsol se precipitó un 4,91%. Aun así, el mayor recorte lo protagonizó Sacyr, que se dejó un 11,18%. Sólo tres valores esquivaron el rojo en la sesión.

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