Brian Whitaker: ¿Qué sucede en Oriente Próximo? Aguilar. Traducción de Isabel Murillo. Madrid, 2012. 400 páginas. 17,50 €
El mundo árabe está indudablemente de moda. En cierta forma, así viene ocurriendo desde mediados del siglo pasado. Aunque habría que echar cuentas, probablemente ningún escenario geopolítico ajeno a Occidente haya recibido una atención más frecuente en la prensa occidental. No hay lugar en esta nota para repasar exhaustivamente todas las causas. Bastará recordar los motivos de preocupación que se han sucedido desde este lado del planeta sobre aquella otra porción del mundo: forja del Estado de Israel, con sus sucesivas secuelas en forma de reacción bélica y terrorismos varios; tensiones en el marco de la Guerra Fría y del impulso pan-arabista; crisis del petróleo; desfile de dictadores díscolos e histriónicos; mareas islamistas; matanzas y represiones periódicas y reincidentes; emergencia del yihadismo. Y, por supuesto, la última llamada de atención: la confusamente denominada “primavera árabe”, que hace ya tiempo cumplió su primer año.
Motivo de candorosa ilusión para unos, de perplejidad escéptica para otros, las revueltas que agitaron buena parte de África del norte y Oriente Próximo desde finales de 2011 han generalizado la impresión de que el mundo árabe se encuentra hoy ante una encrucijada histórica (como se argumentaba en
otro libro comentado hace meses aquí.) No obstante, antes de que emergieran las revueltas, los signos de tensión y cambio venían manifestándose de múltiples formas, como pudo observar Brian Whitaker durante sus años de corresponsal en Oriente Próximo para el diario británico
The Guardian. Fruto de esa observación constante y de un esfuerzo de estudio sostenido y concienzudo es el libro que aquí se comenta; publicado, no por casualidad por primera vez en 2009, y editado ahora con acierto en versión española por Aguilar.
Para sintetizar el enfoque que Whitaker imprime a su libro no hay más que acudir a su título original, cuyos términos desaparecen en su traducción al castellano. Así, donde pone “¿Qué sucede en Oriente Próximo?” el autor formuló con toda intención otra pregunta de más amplio alcance:
What’s really wrong with the Middle East?. Algo así como
“Qué es lo que realmente va mal en Oriente Próximo”. Y, en efecto, esa es la cuestión que Whitaker afronta desde las primeras líneas de una introducción escrita para la versión española donde se incluye una única referencia a las revueltas de 2011. “Tarde o temprano –apunta el periodista británico- las frustraciones contenidas durante años tenían que alcanzar el punto de ebullición”. Semejante anotación estaría al alcance de cualquiera de los profesionales de la opinión que tanto abundan hoy y que no tienen reparo en ofrecer explicaciones express pero pretendidamente definitivas sobre cualquier acontecimiento que ocurra en cualquier parte del mundo, sin importar la información o experiencia disponible al respecto. Sin embargo, lo que el correr de las páginas demuestra de inmediato es que Whitaker no se aferra a los tópicos ni a los criterios de corrección política. Porque no es políticamente correcto oponerse a la idea de que los mayores males del mundo árabe no han de buscarse en Occidente (aunque se admita que los Estados occidentales puedan haber actuado con torpeza, egoísmo e hipocresía en Oriente Próximo), ni tampoco pueden encontrarse exclusivamente en los sistemas de gobierno y caudillos que vienen rigiendo la política de los países árabes (aunque tales regímenes y sus líderes hayan sido en verdad autoritarios, ineficientes y deplorables).
Y tampoco es frecuente que se critique el victimismo árabe. Pero Whitaker lo critica y lo hace con numerosos y bien fundados argumentos, muchos de ellos recopilados entre habitantes de ese mismo mundo: ciudadanos árabes con capacidad crítica y con conocimiento de causa, con lo que se coincide en una premisa central (y vuelvo a citar): la de que “para comprender qué es lo que en realidad va mal en Oriente Próximo tenemos que mirar más allá de los regímenes y estudiar la sociedad como un todo… (pues) los gobiernos son un producto de las sociedades que gobiernan, y en los países árabes es a menudo la sociedad, tanto como el gobierno en sí, lo que se interpone en el camino hacia el progreso”.
A partir de aquí, el argumento se va desarrollando en sucesivos capítulos cuya suma ofrecen una muy precisa y detallada radiografía de los principales problemas que frenan la emancipación de las sociedades árabes. A saber, y según el propio autor: tradicionalismo, paternalismo, tribalismo, autoritarismo, resistencia al cambio político, ausencia de sociedad civil, discriminación social, corrupción, victimismo, antioccidentalismo. La conclusión es tan evidente que dejamos al lector que la infiera, no sin antes insistir en recomendar la lectura de esta completísima guía sobre una de las regiones más calientes e inestables del planeta.
Por Luis de la Corte Ibáñez